Category Archives: Reflexiones personales

Reflexiones personales

Aburrir con la Palabra de Dios

Published by:

Sigo con mucho interés a conocidos predicadores norteamericanos, es lo bueno que tiene Internet. Me encanta y aprendo mucho de ellos, su forma de comunicar y de hacer más cercana la Palabra de Dios. Tienen audiencia, porque las personas realmente están necesitadas de Dios y creo que muchas veces más que acercarles la Palabra las aburrimos con discursos soporíferos.

Pero personalmente mi predicador favorito es alguien de quien no he visto un solo vídeo ni escuchado un mp3. Es Carlos Spurgeon. Su colección de sermones “No hay otro evangelio” me parece una verdadera delicia que leo y releo. Spurgeon es capaz de predicar con pasión y fidelidad a la Palabra, a la vez que cautivar y mantener en vilo a cientos y miles de personas cada Domingo. ¿Hay interés por la Palabra?, creo que lo hay, pero también creo que igual que los humoristas y los profesionales del entretenimiento hacen lo mejor que pueden por hacer que su mensaje sea cautivador, nosotros tenemos que hacer lo mejor que podamos por buscar la excelencia y honrar a Dios.

 

Puedes leer el artículo completo en este enlace.

Reflexiones personales

Iglesias disfuncionales

Published by:

Igual que existen familias disfuncionales también hay iglesias disfuncionales. Tanto unas como otras dejan a su paso una serie de secuelas en forma de personas con profundas heridas, y que de no ser por la Gracia de Dios y la ayuda de personas espirituales arrastrarán dolorosas consecuencias espirituales.

Puedes leer el artículo completo en mi blog.

Reflexiones personales

Mark Driscoll, ¿hereje o imprudente?.

Published by:

No hace mucho, mi buen amigo Jairo, webmaster del magnífico sitio web “Descubriendo el evangelio” nos preguntaba sobre el reciente escándalo por la interpretación sexualmente explícita de Mark Driscoll sobre el Cantar de los cantares. Bueno, en realidad iba más allá de lo sexualmente explícito recomendando el sexo oral.

Para muchos estas afirmaciones descalifican al pastor de Mars Hill. Mi pregunta es, ¿realmente estas afirmaciones merecen tirar por tierra el trabajo de Mark?. Muchos bloggers se preguntan si tendrían que eliminar los enlaces y vídeos embebidos en sus sitios.

1. Creo que es importante entender el auditorio al que se dirige. Mark habla a congregaciones de personas con poco o ningún pasado eclesial, jóvenes, dentro de una cultura completamente desinhibida en cuanto al sexo. Sus afirmaciones no las hizo a una clase de escuela dominical de niños de nueve años, ni a un grupo de señoras octogenarias. Las hizo a una congregación jóven y desinhibida.

Ahora bien, muchos tomaron citas sobre sus estudios de Cantares y… la verdad, dicho así de golpe causa un efecto que no es el que se pretende fuera del contexto en el que se dijo.

Suelo hablar con cierta regularidad a grupos de jóvenes y conscientemente mi manera de hablar varía. Es más, con los jóvenes me permito ciertas licencias y confianza que no me tomo cuando hablo por ejemplo en una iglesia a la que no conozco. Es importante tener eso en cuenta. Seguramente algunas personas se ofenderían al escuchar algunas afirmaciones tan directas, o el uso del humor en el púlpito.

2. En mi opinión creo que Mark Driscoll si acaso hizo mal, no pecó de hereje, sino quizás de imprudente. Lo comprendo porque lucho con lo mismo. Gracias a Dios que me dió además del sentido común, a mi esposa. Cuando entramos en el coche, tras la reunión siempre le suelo preguntar qué le pareció mi mensaje, y a veces le pregunto: “¿Me he pasado de gracioso?”.

El estilo de Mark Driscoll es muy particular. Es por eso que nos gusta tanto. Es intenso, directo, sin rodeos, te señala con el dedo, grita, se mete las manos en los bolsillos y hace algún comentario ocurrente. Es tan distendido que no debe ser difícil deslizarse. Si se equivocó, no deberíamos quemarle. Otras veces se ha equivocado y ha cambiado su estilo y formas, reconociéndolo públicamente.

3. Su interpretación de Cantares es alegórica. No quiero decir que no tenga base bíblica, personalmente no la comparto en absoluto, pero es sencillamente una interpretación. Y amigos, no es sobre Teología propia. Ni sobre Cristología, o Neumatología. Es sobre Cantares. Acotemos los “daños”, no ha puesto en duda la autoridad de la Biblia o la naturaleza de Jesús. Es una interpretación MUY personal.

Tengo amigos que tienen interpretaciones de lo más peculiares que van desde si debemos comer sangre o no a sobre si es lícito que nuestro cadáver sea incinerado. Y nadie monta un escándalo.

4. Aquí no se está debatiendo sobre si es lícito o no el sexo oral. Sin entrar en detalles creo que lo lícito o no en el matrimonio depende en buena medida de la conciencia de los cónyuges y de que se mantenga dentro de los límites del mismo (es decir, nada de incluir a terceras personas).

Pero aquí tenemos otro escollo. No creo que todas las iglesias estén preparadas para hablar de forma abierta sobre estos temas. Más de uno se pondría de pie y se marcharía al oír algo así. Depende mucho del tipo de congregación, y en Mars Hill hablan bastante de esos temas. De hecho un día a la semana la gente le manda SMS a Mark preguntando todo tipo de cosas (y sin inhibiciones), por supuesto avisan que este tipo de charlas no están abiertas a menores. No se trata de nada vulgar o profano, sino de preguntas que inquietan a muchas personas.

Este verano, en una de mis charlas en Canarias hablé sobre el tema de noviazgo, relaciones, etc… los chicos no se atrevían a preguntar nada, así que opté por un sistema parecido, preguntas anónimas echadas en una bolsa. Se animaron, pero tampoco es que preguntaran gran cosa. Ojalá podamos ser más abiertos en ciertos temas, porque la cultura en la que vivimos no tiene problemas en plantear sus preguntas.

     Finalmente, creo que este asunto no tiene mucha más transcendencia de la que se le ha querido dar. Sigo disfrutando de los mensajes de Driscoll, así como los de Piper, Washer, Tim Keller, José de Segovia, Pablo Martínez, David Burt y tantos otros. Sé que no son perfectos, y hasta puede que crea que están equivocados en algunas cosas que sostienen. Seguramente yo no esté en lo correcto. No en todo.

Reflexiones personales

¿Puede un cristiano ir a la guerra?

Published by:

La película “Saints and soldiers” cuenta la historia de varios soldados que son capturados por las tropas alemanas en plena segunda guerra mundial, en un desesperado intento de salvar la vida huyen, quedando sólo un puñado de ellos, quienes se encuentran con un paracaidista inglés que tiene que llevar una información crítica a los mandos aliados.

A partir de esta historia bélica se van desgranando las historias personales de cada hombre. Lo que me interesó es que uno de ellos es creyente. Poco a poco se va desgranando el misterio del soldado al que los demás llaman “Deacon” o “el diácono”. Alguien que no fuma y ni siquiera bebe café (al principio pensé que sería un mormón). El encuentro con un soldado alemán les hace ver que Deacon trabajó en Alemania como misionero antes de que comenzará la guerra.

El conflicto surge inmediatamente, Deacon no ve a los alemanes con el mismo odio que sus compañeros de armas, quienes cegados por las bajas sufridas no son capaces de ver diferencias entre un alemán y otro.

Todo esto me hizo pensar en el papel de Deacon como soldado, quien destaca entre sus compañeros por su valor y por ser tremendamente eficaz a la hora de hacer su trabajo. ¿Puede un cristiano ir a la guerra?, ¿son todas las guerras justificables o sólo algunas?.

Hace poco salió este tema en la iglesia. Hace unos años cuando un servidor era más jovencito el servicio militar era obligatorio en España. Yo opté por hacer los Servicios sociales (en lugar de la instrucción militar), no, no fué por motivos de conciencia, sino por conveniencia, acababa de comenzar a trabajar y no quería dejar el empleo.

Creo que somos víctimas de la presión mediática a unos niveles que somos incapaces de distinguir entre lo que nuestras Biblias dice y lo que nosotros creemos. En parte porque no conocemos nuestras Biblias, y en parte porque les hacemos decir a nuestras Biblias lo que no dicen.

La doctrina oficial de los medios dice que la guerra es mala, siempre, que todas tienen intereses creados y que la estrategia más sensata es evitarlas por todos los medios. No puedo estar más en desacuerdo.

Si eres un estudioso de la segunda guerra mundial estarás de acuerdo en que había que frenar el avance imperialista del nazismo a toda costa. De no ser por los aliados ahora mismo estaríamos en Europa hablando en alemán y cantando canciones sobre el Rhin (la frase no es mía, sino de Adolfo, uno de mis profesores de Instituto). La 2ª guerra mundial fué una barbaridad en términos de vidas humanas, pero fué evitó un mal muchísimo mayor, y no fueron pocos los jóvenes cristianos que se alistaron para luchar contra una de las ideologias más satánicas y homicidas que hemos visto.

Hoy en día quizás no hay enemigos tan claros. Por otro lado la debilidad de nuestros políticos (y de las democracias actuales) nos hacen ver que no tienen el valor de acabar bien algunas de las guerras que han comenzado. Ahora mismo me frustra bastante ver la salida de Afganistán, dejando a la población en manos de los talibanes.

Si me pongo a pensar se me ocurren algunas cuantas guerras “justas”, pienso en África, y en concreto en Sudán, Etiopía, y pienso en los Balcanes y en lo mucho que la OTAN tardó en reaccionar mientras se cometía un genocidio que nada tiene que envidiar a los asesinatos en masa de los nazis. Y aquellos que estéis más versados que yo en las noticias de actualidad seguro que se os ocurren unas cuantas intervenciones militares en lugares abandonados de la mano de las democracias protectoras de los derechos humanos.

Sí, existe el concepto de guerra justa, y creo que cada uno en su conciencia debe decidir si empuñar o no las armas. Igualmente pienso que nadie tiene derecho de juzgar lo que otro en su conciencia hace en obediencia a Dios. Es más cómodo esperar a que otros resuelvan los problemas, mientras tanto recuerdo a tantos jóvenes que murieron en las playas de Normandía y en otros lugares.

Reflexiones personales

Hoy un alumno se graduó con honores

Published by:

Cuando llegué a su casa me lo encontré en el salón, preparado con su Biblia y los apuntes en la “mesa camilla”.

Su esposa nos había preparado una merienda y nos dejó solos rápidamente para que pudiéramos trabajar juntos. Ambos asistíamos al mismo instituto bíblico nocturno, sólo que él me doblaba la edad, los kilómetros recorridos como marino y lo sufrido. Sólo en una cosa le aventajaba: en los estudios, él apenas tenía, trabajó desde muy jóven y tuvo “poca escuela”. Es por eso que le costaba lo imposible hacer lo que para mí era un sencillo trabajo de analizar un texto bíblico.

Continúa…

Reflexiones personales

La cabaña, ¿un libro cristiano?

Published by:

No os podéis imaginar la de vueltas que le he dado a este post.

Cuando lees un libro de este tipo tienes varias opciones:

1. Ponerlo verde. Señalar los errores teológicos y hurgar en esa herida, de forma que la conclusión sea: “estamos ante un libro herético, de la nueva era, mundano”.

2. Sacar lo hermoso que hay en el libro y ocultar los errores que tiene.

3. Decir: “amigos ¡es una novela!, ¿por qué hacer crítica teológica con ella?, ¡leed y disfrutad!”.

Pero: 1. Limitarse a sus errores sería ignorar lo bueno que hay en él. 2. Ignorar los errores podría dar la impresión de que comulgamos con ellos, o, lo que es peor, que la verdad no nos interesa, y 3. Sí, es cierto que es una novela, pero es que uno de los protagonistas es Dios, y en boca de Dios aparecen multitud de afirmaciones y… no estoy de acuerdo con todas.

¿Mi conclusión?. Prefiero apuntarla muy por encima, creo que es mejor que vosotros, estimados lectores leáis el libro y saquéis vuestras propias conclusiones.

Efectivamente se trata de una novela, no de una Teología Sistemática. Alguno dirá: “C. S. Lewis también escribía novelas y no es lapidado”, ya, pero al leer las novelas de Lewis sabes que es ficción, además: LEWIS TAMBIÉN METE LA PATA TEOLÓGICAMENTE, es mejor apologeta y escritor que teólogo (y si no leed lo que escribe sobre el infierno en “El problema del dolor”).

La cuestión es que “La cabaña” es un tipo de ficción donde Dios no para de conversar con el protagonista, los diálogos al estilo de Platón son el centro de la novela y… “en las muchas palabras…“. Ahí es donde Young se mete en un terreno resbaladizo, rozando (y creo que cayendo) en la redención universal (Dios/Papá dice que quiere redimir a sus hijos, y ahí confunde términos, si Dios llama a todos los hombres sus hijos ¡entonces ya están redimidos!), pasando de puntillas por el Infierno (reconoce tácitamente su existencia, pero da la impresión que nadie va allí), y sobrevuela la santidad de Dios (“Papá” no juzga, no tiene en cuenta el pecado).

Con todo el énfasis está en la relación, y la espiritualidad de “La cabaña” es más práctica que teórica. Y ahí es donde Young patina a la literatura de autoayuda, sin llegar a caer en ella. En un momento del libro “Papá” le pide a Mack que diga en voz alta que perdona al violador de su hija Missy y añade: “Dilo en voz alta. Hay poder en lo que mis hijos declaran” (pg. 238), lo cual es una concesión a la confesión positiva de Yonggi Cho y compañía.

Caramba, ¿es que no hay nada útil ni bueno en ese libro?.

Amigos, no es la impresión que quiero dar. Hace tiempo Miguel A. Gómez me habló del libro y me preguntó mi opinión. Si quería intrigarme lo consiguió. Luego otro amigo leyó el libro. A finales de Junio una amiga que es, además misionera me habló del libro ¡encantada!, me dijo que quería hacer una segunda lectura, además me dijo que otra compañera amiga suya lo leyó entero en un vuelo de avión durante 13 horas consecutivas y no paró de llorar.

Si este libro tiene algo de valioso es que es una historia de reconciliación con Dios y sanidad. El protagonista sufre un golpe brutal al ser secuestrada y asesinada su hija por un asesino en serie. Eso afecta su relación con Dios y lo sume en la tristeza. No, no deja de ser creyente, pero vive instalado en la pena.

Un día de nieve recibe una nota firmada por “Papá” diciendo que le espera en “la cabaña” (donde se supone que mataron a su hija). Mack va a la cabaña y allí encuentra a tres personas, una mujer negra que responde al nombre de Papá, una jóven asiática y algo etérea llamada Sarayu y un tipo con pinta del oriente medio que hace trabajos de carpintería. Es acogido por ellos y pasa un fin de semana con conversaciones que le hacen atravesar su pena y ser finalmente curado. Es emocionante y os advierto que no pararéis de llorar. Una buena parte de lo que se dice es muy cierto y toca temas esenciales de nuestra fe.

Personalmente la señora de raza negra, gruesa y cariñosa me recuerda demasiado al “oráculo” de Matrix (esa mujer que hace galletas en una cocina), o a ese ente extraterrestre de la película “Contact” una entidad que es todo amor y sabiduría. Puede que eso sea lo que más me “fastidie” del libro, la imágen de Dios es demasiado políticamente correcta, en el Dios de la cabaña no hay ninguno de los rasgos que aparecen en el libro de Job (desde el torbellino), en el Dios que Moisés vió de espaldas, o Isaías, o lo que Juan vió en el capítulo 1 de Apocalipsis. No hay nada “terrible” en ese “Dios” (al menos Lewis puso a “Aslan” como un león que además de amor daba cierto temor, “no es un gatito amaestrado”, que dirían los narnianos).

Si le prestas el libro a un amigo tuyo del trabajo, seguro que te dará pie a tener buenas conversaciones ya que si el libro tiene algún mérito es que procura huir de cualquier estereotipo religioso.

Si queréis leer un análisis “de verdad” de este libro os recomiendo que leáis el que José de Segovia hace en “Protestante digital” y con el que coincido plenamente (de hecho lo he leído después de escribir este post).

Reflexiones personales

John McArthur habla de Spurgeon

Published by:

Uno de los predicadores que más admiro es Spurgeon, no sólo por su celo por las almas, sino por su pasión por la sana doctrina, su valor al defenderla. Spurgeon vivió por el evangelio y sufrió las consecuencias de ser fiel a su conciencia y a la Palabra de Dios. En vida sufrió el rechazo de muchos cristianos, del liderazgo, y de la prensa religiosa, se dijeron infames mentiras con tal de denigrarle. Todo esto afectó su salud, pero no su mensaje, ni la fuerza de sus manos a la hora de sostener el estandarte de la verdad.

Hoy en día se habla de Spurgeon, e incluso se leen biografías del mismo, pero no se conocen ni se leen sus sermones. Como dice MacArthur en el vídeo, puede que lo alaben con la boca, pero hoy se defiende que la prioridad es entretener, que no hay que aburrir a la congregación, y que eso es lo principal.

Recomiendo a los jóvenes que lean con avidez los sermones de Spurgeon y que conozcan su doctrina, que la comparen con la Escritura, ya que comprobaran que pinchen donde pinchen brotará Biblia por todos lados.

Reflexiones personales

Cuando el discernimiento es visto como pecado

Published by:

El apóstol Pablo anunció a las ancianos de Éfeso que después de su partida se levantarían de entre los mismos pastores lobos que se dedicarían a abusar del rebaño (Hch 20.28-30). Lo dijo para que estuviéramos atentos, para que no nos dejáramos engañar, lo dijo para que protegiéramos al rebaño de  Dios.

La Palabra de Dios nos enseña con total claridad que antes de la Segunda venida vendrían tiempo de extraordinaria apostasía, es decir de un crecimiento magnífico de algo parecido a la Iglesia, pero que en realidad no lo es (2 Ts 2.3).

Y a pesar de la claridad de la Palabra, cada día me encuentro a más personas engañadas por la apostasía, asombradas por los estadios que se llenan alrededor de un predicador que vende sus libros y DVD (a un precio alto, por supuesto) y que no predica lo mismo que los primeros apóstoles.

Conozco a bellísimos hermanos y hermanas, obreros, misioneros, líderes, a los que todo esto les parece bien, desde las maratones donde se pide dinero durante semanas, a los maestros que predican prosperidad. Tienen tantos deseos de ver a este mundo lleno del conocimiento de Dios que no comparan con la Palabra lo que ocurre en esos estadios y carpas.

Desde hace años, en este blog (y en anteriores páginas que tuve, cuando esto del internet comenzaba) y desde donde he predicado, he alertado a los hermanos de estos males. No soy un denominacionalista agrio, de hecho, siguiendo los principios bíblicos de las primeras asambleas de hermanos creo firmemente que todos los creyentes somos un Cuerpo en Cristo, que debemos recibirnos unos a otros, pudiendo y debiendo tener comunión. Y esto no es está reñido con el discernimiento.

Algunos de mis mejores amigos están dentro de iglesias pentecostales, y algunos de los hombres que más admiro, como David Wilkerson (quien es muy crítico con los excesos del pentecostalismo y del evangelio de la prosperidad), puedes leer algunos de sus mensajes en TC Pulpit series (en español) y en WorldChallenge (gracias a mi amigo y hermano blogger Jaaziel que me recomendó este último).

David lleva años sufriendo el rechazo y la condena de aquellos molestos por sus mensajes de alerta por la apostasía. Mensaje que ahora más que nunca son muy necesarios y que nos tienen que hacer pensar que esta apostasía indica lo inminente que es la Venida de nuestro amado Señor.

No obstante la apostasía apenas ha empezado a crecer. Dentro de poco llegará a tal punto que habrá “iglesias” por todos lados, a cual más grande, el problema será distinguir cuales son iglesias bíblicas y cuales iglesias apóstatas (ojo, no porque sea grande la iglesia es apóstata, sino porque abandonó la enseñanza de la Palabra). Tan parecidas en sus formas serán las iglesias apóstatas que el mismo creyente podrá ser confundido en un primer momento. Sin embargo el mundo no verá la diferencia, y por causa de la carnalidad de estas iglesias apóstatas y el afán de lucro de estos predicadores “el camino de la verdad será blasfemado” (2 Pe 2.2).

Aquellos que quieran seguir la advertencia de Pablo serán perseguidos, burlados, insultados, menospreciados, incomprendidos. Pero por otro lado debemos de vigilar, no sea que todas nuestras fuerzas se vayan en luchar contra los apóstatas y descuidemos la predicación del evangelio y de la sana doctrina. No sea que por combatir a los lobos, las ovejas mueran de hambre.

Reflexiones personales

Jesucristo es TODO, comentarios al vídeo de P. Washer

Published by:

Tomado del excelente sitio web Descubriendo el evangelio.

Todo o nada, es un pensamiento que desde recién convertido me ha impactado, lo leí en un librito de William McDonald con ese preciso nombre, lo he escuchado en pocos mensajes, y lo escucho a menudo en los puritanos (cuyo eco aún resuena en sus libros), lo escucho en Piper, en P. Washer…

Dentro del cristianismo evangélico fundamentalista (en el sentido correcto, no en el sentido televisivo de esa palabra) debemos replantearnos que mala doctrina no es sólo una doctrina herética evidente (negación de la deidad de Cristo, por ejemplo) sino la forma en la que se está predicando el evangelio, y que es aceptada por tradición, porque siempre se ha predicado una salvación decisional y antibíblica.

Cuando uno empieza a plantearse esas cosas, se pregunta ¿cuantas cosas más estoy viviendo o creyendo por pura tradición?, ¿es mi cristianismo un estilo de vida que hemos adoptado los evangélicos españoles (en mi caso) y mezclado con lo que vemos en el mundo, o es el estilo de vida bíblico y cristiano?. Seguramente es necesario hacer cambios, pero esos cambios no vendrán hasta que no hayamos “ceñido los lomos de nuestro entendimiento”, hasta que no salgamos de tradiciones cómodas que nos da pereza revisar, y salgamos, pues “a Él”.

Ruego a Dios que bendiga a estos predicadores que tanto bien nos están haciendo, y que levante a otros voceros.