Estudios bíblicos » July 30, 2009

Daily Archives: July 30, 2009

Reflexiones personales

La cabaña, ¿un libro cristiano?

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No os podéis imaginar la de vueltas que le he dado a este post.

Cuando lees un libro de este tipo tienes varias opciones:

1. Ponerlo verde. Señalar los errores teológicos y hurgar en esa herida, de forma que la conclusión sea: “estamos ante un libro herético, de la nueva era, mundano”.

2. Sacar lo hermoso que hay en el libro y ocultar los errores que tiene.

3. Decir: “amigos ¡es una novela!, ¿por qué hacer crítica teológica con ella?, ¡leed y disfrutad!”.

Pero: 1. Limitarse a sus errores sería ignorar lo bueno que hay en él. 2. Ignorar los errores podría dar la impresión de que comulgamos con ellos, o, lo que es peor, que la verdad no nos interesa, y 3. Sí, es cierto que es una novela, pero es que uno de los protagonistas es Dios, y en boca de Dios aparecen multitud de afirmaciones y… no estoy de acuerdo con todas.

¿Mi conclusión?. Prefiero apuntarla muy por encima, creo que es mejor que vosotros, estimados lectores leáis el libro y saquéis vuestras propias conclusiones.

Efectivamente se trata de una novela, no de una Teología Sistemática. Alguno dirá: “C. S. Lewis también escribía novelas y no es lapidado”, ya, pero al leer las novelas de Lewis sabes que es ficción, además: LEWIS TAMBIÉN METE LA PATA TEOLÓGICAMENTE, es mejor apologeta y escritor que teólogo (y si no leed lo que escribe sobre el infierno en “El problema del dolor”).

La cuestión es que “La cabaña” es un tipo de ficción donde Dios no para de conversar con el protagonista, los diálogos al estilo de Platón son el centro de la novela y… “en las muchas palabras…“. Ahí es donde Young se mete en un terreno resbaladizo, rozando (y creo que cayendo) en la redención universal (Dios/Papá dice que quiere redimir a sus hijos, y ahí confunde términos, si Dios llama a todos los hombres sus hijos ¡entonces ya están redimidos!), pasando de puntillas por el Infierno (reconoce tácitamente su existencia, pero da la impresión que nadie va allí), y sobrevuela la santidad de Dios (“Papá” no juzga, no tiene en cuenta el pecado).

Con todo el énfasis está en la relación, y la espiritualidad de “La cabaña” es más práctica que teórica. Y ahí es donde Young patina a la literatura de autoayuda, sin llegar a caer en ella. En un momento del libro “Papá” le pide a Mack que diga en voz alta que perdona al violador de su hija Missy y añade: “Dilo en voz alta. Hay poder en lo que mis hijos declaran” (pg. 238), lo cual es una concesión a la confesión positiva de Yonggi Cho y compañía.

Caramba, ¿es que no hay nada útil ni bueno en ese libro?.

Amigos, no es la impresión que quiero dar. Hace tiempo Miguel A. Gómez me habló del libro y me preguntó mi opinión. Si quería intrigarme lo consiguió. Luego otro amigo leyó el libro. A finales de Junio una amiga que es, además misionera me habló del libro ¡encantada!, me dijo que quería hacer una segunda lectura, además me dijo que otra compañera amiga suya lo leyó entero en un vuelo de avión durante 13 horas consecutivas y no paró de llorar.

Si este libro tiene algo de valioso es que es una historia de reconciliación con Dios y sanidad. El protagonista sufre un golpe brutal al ser secuestrada y asesinada su hija por un asesino en serie. Eso afecta su relación con Dios y lo sume en la tristeza. No, no deja de ser creyente, pero vive instalado en la pena.

Un día de nieve recibe una nota firmada por “Papá” diciendo que le espera en “la cabaña” (donde se supone que mataron a su hija). Mack va a la cabaña y allí encuentra a tres personas, una mujer negra que responde al nombre de Papá, una jóven asiática y algo etérea llamada Sarayu y un tipo con pinta del oriente medio que hace trabajos de carpintería. Es acogido por ellos y pasa un fin de semana con conversaciones que le hacen atravesar su pena y ser finalmente curado. Es emocionante y os advierto que no pararéis de llorar. Una buena parte de lo que se dice es muy cierto y toca temas esenciales de nuestra fe.

Personalmente la señora de raza negra, gruesa y cariñosa me recuerda demasiado al “oráculo” de Matrix (esa mujer que hace galletas en una cocina), o a ese ente extraterrestre de la película “Contact” una entidad que es todo amor y sabiduría. Puede que eso sea lo que más me “fastidie” del libro, la imágen de Dios es demasiado políticamente correcta, en el Dios de la cabaña no hay ninguno de los rasgos que aparecen en el libro de Job (desde el torbellino), en el Dios que Moisés vió de espaldas, o Isaías, o lo que Juan vió en el capítulo 1 de Apocalipsis. No hay nada “terrible” en ese “Dios” (al menos Lewis puso a “Aslan” como un león que además de amor daba cierto temor, “no es un gatito amaestrado”, que dirían los narnianos).

Si le prestas el libro a un amigo tuyo del trabajo, seguro que te dará pie a tener buenas conversaciones ya que si el libro tiene algún mérito es que procura huir de cualquier estereotipo religioso.

Si queréis leer un análisis “de verdad” de este libro os recomiendo que leáis el que José de Segovia hace en “Protestante digital” y con el que coincido plenamente (de hecho lo he leído después de escribir este post).

Reflexiones personales

John McArthur habla de Spurgeon

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Uno de los predicadores que más admiro es Spurgeon, no sólo por su celo por las almas, sino por su pasión por la sana doctrina, su valor al defenderla. Spurgeon vivió por el evangelio y sufrió las consecuencias de ser fiel a su conciencia y a la Palabra de Dios. En vida sufrió el rechazo de muchos cristianos, del liderazgo, y de la prensa religiosa, se dijeron infames mentiras con tal de denigrarle. Todo esto afectó su salud, pero no su mensaje, ni la fuerza de sus manos a la hora de sostener el estandarte de la verdad.

Hoy en día se habla de Spurgeon, e incluso se leen biografías del mismo, pero no se conocen ni se leen sus sermones. Como dice MacArthur en el vídeo, puede que lo alaben con la boca, pero hoy se defiende que la prioridad es entretener, que no hay que aburrir a la congregación, y que eso es lo principal.

Recomiendo a los jóvenes que lean con avidez los sermones de Spurgeon y que conozcan su doctrina, que la comparen con la Escritura, ya que comprobaran que pinchen donde pinchen brotará Biblia por todos lados.