La seguridad que viene de la fe

«Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.»

Romanos 8:38-39 RVR1960

El amor De Dios por sus escogidos es como un tren a toda velocidad. Imparable. Nadie puede frustrar el propósito De Dios, Su voluntad no puede ser detenida. Los versículos anteriores hablan de lo que Dios ha hecho por los suyos, y esto se resume por en una frase: Cristo murió por nosotros.
«¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.» Romanos 8:34
Hermano, si Cristo murió por ti, entonces no hay condenación para ti. Si Cristo murió por ti entonces El intercede por ti, y hará que corras tu carrera llevándote hasta la meta. Y si Dios ha hecho todo eso por ti, ¿quien te separará de Su amor?.
La pregunta es, ¿Cristo murió por mi?. Asegura tu corazón, afírmalo como un ancla al que murió para que tengas seguridad.