Solteros en nuestras iglesias

Una de las preocupaciones que creo que cada pastor tiene es el tema de los solteros que pertenecen a su comunidad. Antes que nada quiero decir que ser soltero NO es un problema, de hecho la Palabra de Dios nos dice que en ese estado se puede servir al Señor sin otras preocupaciones que los casados tenemos. No obstante, muchos de estos solteros tienen el santo deseo de encontrar pareja y formar una familia cristiana.

¿Cuales son las dificultades que un soltero cristiano encuentra?

1- Hablamos de un cristiano/a que desea poner a Dios en primer lugar en su vida, honrándole y disfrutando de comunión con Él en todo momento. Por lo tanto la persona con la que desea compartir el resto de su vida quiere que sea una persona con las mismas prioridades, el mismo sentir, los mismos deseos. Y esto, hablando casi en términos estadísticos, reduce las “posibilidades” ya que si hay pocos solteros disponibles, si encima seleccionamos aquellos que son espirituales, esas posibilidades se reducen aún más.

Yo mismo pasé unos cuantos años como cristiano soltero, conocía al Señor con 18 años aunque no empecé a tomar en serio quien era en Cristo hasta un par de años después. Una de las primeras cosas que Cristo hizo en mí fué poner en orden mis prioridades, y la elección de pareja es una de las decisiones más importantes que alguien puede tomar, por lo tanto el cristiano espiritual no sólo debe contentarse con una chica o un chico cristianos, sino con una persona que realmente ama al Señor y desea vivir para Él.

Esto no es un camino fácil, pero es, sin duda un camino que conduce a una experiencia gozosa del matrimonio. En mi caso una de las mayores bendiciones que tengo, después de la salvación es que el Señor me concediera una mujer profundamente cristiana, de no haber sido así sería una persona muy desgraciada. No me imagino lo que hubiera sido compartir mi vida con alguien con quien no puedo compartir acerca de la persona que más admiro y amo: Jesucristo. No me imagino lo que puede ser encontrar rechazo, indiferencia o antipatía hacia Cristo por parte de la que sería la compañera de mi vida.

Si encima deseas servir al Señor más vale encontrar un cónyuge que anhela eso mismo… o recorrer sólo ese camino. Ya que si no encuentras en tu pareja el apoyo que una vida así implica tu ministerio no podría sostenerse. Y eso sería una fuente de gran frustración, imagina, que servir al Señor sea el sueño de tu vida, y que no puedas cumplirlo porque tu esposo/a quiere pasar el fin de semana en un centro comercial buscando muebles para el salón.

2- Las tentaciones son otras de las dificultades que encuentran los solteros cristianos. Hace falta estar firmemente arraigado en el Señor para poder mantenerse fiel. Tenemos todo un sistema enemistado con Dios que por todos lados nos grita, insinúa y sugiere que la felicidad se encuentra en vivir para tí. Ese sistema tiene un único objetivo: enfriar tu fe.

Para ello la seducción es la primera arma que usará: trabajos prometedores, riquezas temporales, posesiones que requieren nuestro tiempo, relaciones que enfrían nuestra fe, y personas del sexo opuesto que no comparten nuestra fe.

El problema es que dentro de las iglesias no siempre encontramos cristianos con ese nivel espiritual, muchas veces hay solteros obsesionados con encontrar pareja (y luego salir corriendo de la iglesia). Por desgracia, ser cristianos y miembro regular de una iglesia local NO ES GARANTÍA DE VIDA ESPIRITUAL. Es por eso que el soltero hará bien en buscar la dirección del Señor y en tomar consejo de amigos realmente espirituales con discernimiento suficiente para aconsejar.

Un buen consejo para los solteros en esa situación es: no te enredes emocionalmente con nadie hasta que no te cerciores de cómo es esa persona espiritualmente. Si se crean lazos afectivos, luego será mucho más difícil romperlos, y las heridas del corazón tardan mucho en cicatrizar.

Y por encima de estos consejos, en todo, busquemos la dirección del Señor, evitemos todo lo que interrumpa nuestra comunión con Él, anhelemos los buenos compañeros espirituales con los que compartir del Señor Jesús, y vivamos por encima de la media.

51 thoughts on “Solteros en nuestras iglesias”

  1. Te animo a leer el artículo desapasionadamente y sin subjetivizar. Encontrarás que es lo contrario a lo que has entendido.

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