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Un corazón dividido

El extravismo es una enfermedad de la vista que impide una visión correcta de las cosas. A nivel espiritual podemos padecer el mismo tipo de enfermedad: extravismo espiritual, consiste en tener el corazón dividido entre el amor a Dios y el amor al mundo, a nosotros mismos… Esta falta de obediencia afecta a nuestro conocimiento espiritual y nos impide disfrutar del gozo de nuestra relación con Dios.

2 comments

  1. Pilar

    Hola!

    Yo estoy escuchando tus clases y me parecen muy buenos, gracias predicar a nuestro Padre!

    Yo soy mexicana y por mucho tiempo hice parte de una Iglesia que me ayudo a llevar una vida cercana a Dios, fui misionera y entregue mi vida completamente al servicio de ella.

    Despues de tiempo volvi a mi profesión y en mi trabajo conocí a quien ahora es mi esposo. Después de mucho tiempo de tratarlo me enamoré de su corazón que era en mis ojos mucho más ejemplar que muchos líderes de mi Iglesia, pero me enamoré de él y sin importarme que él no cree en Dios me casé con él.

    Mi esposo es un hombre que admiro, amo y sigo respetando mucho. Pero no ha sido fácil.. en cuánto a lo espiritual, el haberme casado con él me hace sentir mucha culpa y a veces siento que Dios esta enojado conmigo.

    Mi esposo me apoya en mi fe y inclusive a empezado a venir a mis reuniones de otra Iglesia en Austria donde ahora vivimos.

    Puedes darme algunas palabras de ayuda y orar porque mi esposo Frank reciba el regalo de la fe y lleguemos a ser una familia entregada a Dios!

    GRacias que Dios te bendiga!

    Pilar

  2. Administrator Post author

    Hola Pilar, tengo un gran cariño por México, país en el que viví de niño.

    Mi consejo en tu situación es el siguiente: al ser tu marido no creyente, la parte espiritual es toda tuya, por lo que es necesario que busques de manera más intensa al Señor, no con el objeto de bombardear a tu esposo con mensajes espirituales, sino para que el Espíritu de Dios en ti lo atraiga a él hacia nuestro Padre celestial.

    El Señor es un Dios de restauración, y aunque nos hayamos apartado de su perfecta voluntad, Él sabe sacar partido de circunstancias difíciles. En tu caso la principal consecuencia es la soledad espiritual, un matrimonio con una persona que, aunque ejemplar, no haya nacido de nuevo, no es nada fácil, ya que para él estas cuestiones les son una verdadera locura, pero ¡hay esperanza!, por medio del amor y un carácter renovado en tí, podrás cautivar a tu esposo al Reino, ganándole por medio de tu conducta. Recibe un saludo de un mexicano de corazón!

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