Palabras de consuelo ante la pérdida

Hoy he leído un correo electrónico de alguien que pide ayuda. Esta persona ha perdido a un ser muy querido. Pocas cosas me conmueven tanto como alguien que ha sufrido una pérdida así.

Tras orar al Señor he intentado responder de acuerdo al corazón del Señor y a su Santa Palabra. También he pensado si quizás alguien pudiera beneficiarse de la respuesta que he dado a esta persona, así que he copiado mi respuesta, confiando que pudiera ser de ayuda a aquellos corazones rotos por el dolor y la pena.

Por supuesto, para proteger la identidad de esta persona he cambiado su nombre por el de Carol (ella no se llama Carol). Si sufriste la pérdida de un ser querido, oro que el Señor use estas palabras para tu sanidad.

Muy estimada Carol,

lamento muchísimo lo que está sufriendo, y realmente no imagino mayor dolor que el de la pérdida de alguien amado.

No sé si mis palabras serán de consuelo, con todo, oro que nuestro Dios toque su corazón y la sana de una herida tan grande.

Lo primero que quiero decirle es no debiera culparse. Nosotros no somos la causa de la muerte de otros, a no ser que seamos los responsable directos de su muerte, y Dios no la culpa de la muerte de esta persona. Si no siente a nuestro Dios cercano, seguramente el problema no sea espiritual, sino emocional. Déjeme explicarlo, si yo estoy triste eso no significa que esté mal con Dios, sencillamente me siento triste y desalentado, es cuando estamos tristes cuando tenemos el privilegio de pedir la presencia de Dios, de orar, de gritar, de llorar a nuestro Dios que nos acompañe y consuele en nuestro sufrimiento.

Lo segundo, Dios no es ajeno a su dolor. A Él le conmueve su dolor (Jer 31.20; Os 11.8) y desea extender Su mano y confortarla, quizás la pena no le deje ver a su Señor, pero Él está a su lado y la rodea con Su brazo de amor. Él está cercano a los quebrantados de corazón (Sal 34.18) y usted, querida hermana, tiene el corazón quebrantado de dolor, por lo tanto nuestro Dios está muy cerca de usted.

Lo tercero, ¿por qué Dios permitió algo así?. Le soy sincero, no tengo respuesta a su pregunta en concreto. No lo sabemos. Pero por la Palabra de Dios sí sabemos que vivimos en mundo caído, y que la enfermedad y la muerte son consecuencia de la rebelión de los seres humanos. Dios sí hizo algo por poner fin a la muerte y a la condenación, y es sufrir en la persona bendita de Su Hijo el castigo y la Ira de Dios por nuestros pecados. Cristo Jesús trajo vida y los que creímos seremos físicamente resucitados.

También quiero traer palabras de aliento para su situación actual. El dolor y la tristeza con un túnel oscuro y sin gozo, pero al final de ese túnel hay paz y reposo, Dios la ayudará a dar paso tras paso hasta salir de ese proceso de luto. La herida por su pérdida siempre estará allí, pero al mirarla ya no habrá desolación y desesperación, sino paz y descanso en el Señor. Será levantada, y si se apoya en Él en este proceso ganará un tesoro de gozo e intimidad con el Señor.

Esta es mi oración: “Padre Eterno, Dios de todo consuelo y descanso, te encomiendo a mi hermana Carol para que ella pueda encontrar en tí la paz y la sanidad para su corazón herido. Cuídala con tu tierno amor y sostenla con tu paz. Gracias por Jesucristo, nuestro Señor, quien ha ganado nuestro perdón y la vida eterna.  En el nombre de Jesús. Amén”.

Confío que por medio de la dirección del Señor pueda haber sido de ayuda, quedo a su disposición,

su hermano

Julio Martínez

http://www.estudios-biblicos.org

2 thoughts on “Palabras de consuelo ante la pérdida”

  1. Muchas gracias Víctor, mi deseo es que cualquiera que esté sufriendo, pueda encontrar consuelo y paz en la presencia de nuestro bendito Salvador, Quien merece toda la Gloria y nuestro amor.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>