El ministerio de escuchar

He estado ayudando a un hermano de la iglesia que está pasando por intensos problemas. El proceso es algo que se repite, le escucho, se desahoga, le aconsejo. Realmente le tengo afecto y deseo que tome sabias decisiones para que le vaya bien en la vida, pero sobre todo, para que se acerque más y más al Señor. Recuerdo a una de mis hermanas que me decía que no sabe cómo aguanto tener que escuchar los problemas de otros, que si ella hubiera sabido que eso de la psicología era así se lo hubiera pensado, ya que no aguanta. Y es cierto, que uno bastante tiene con sus problemas como para escuchar los de otros, pero decía Dietrich Bonhoeffer que el mayor bien que le podemos hacer a un ser humano es escucharlo. En el ministerio cristiano esa escucha es fundamental, hay muchas cosas en el corazón del ser humano, y necesita que esa enorme carga emocional sea liberada. No podemos llegar a su corazón sin antes haber despejado las nubes negras que lo cubren.

La cuestión es ¿cómo soportar la amargura y tristeza de otros sin que nuestro espíritu se vea arrastrado?. En mi escasísima experiencia puedo afirmar que la clave está en la comunión con Dios, el amor De Dios en nosotros y el conocimiento de Su Palabra para ministrarnos en primer lugar.

Hoy en día a la hora de aconsejar pensamos más en las “técnicas” de consejería, procedimientos, test, y cosas así, pero en una consejería espiritual, que no es ni más ni menos que un ministerio del Espíritu Santo a través de los dones del siervo, es más importante la persona del que ministra a otros. Así que comienza por tí mismo, ¿qué tal es tu relación con Dios?, ¿practicas el silencio, la oración, la meditación de la Palabra?, ¿practicas el arrepentimiento y luchas por la santidad personal?.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *