Reflexiones personales

Inmensidad, intensidad, eternidad

Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
1 Tesalonicenses 1:8‭-‬10 RVR1960
https://bible.com/bible/149/1th.1.8-10.RVR1960

Los tres elementos de la predicación: INMENSIDAD, INTENSIDAD Y ETERNIDAD (Leonard Ravenhill).

¿Hablamos suficiente de la Eternidad? vivimos en una cultura pragmática que busca soluciones a problemas concretos. Y estamos rodeados de problemas, matrimonios en crisis, jóvenes sin compromiso, cristianos sin compromiso.

La Eternidad afecta radicalmente mi manera de vivir, y de servir.
La Eternidad afecta mi esperanza y gozo, esperamos a Jesús, la esperanza de Gloria.
La Eternidad me mueve a la santidad. A amar a mi mujer, a servir a los hermanos, a sufrir los agravios, a perseverar.

Los tres elementos de la predicación: INMENSIDAD, INTENSIDAD Y ETERNIDAD (Leonard Ravenhill).

¿Hablamos suficiente de la Eternidad? vivimos en una cultura pragmática que busca soluciones a problemas concretos. Y estamos rodeados de problemas, matrimonios en crisis, jóvenes sin compromiso, cristianos sin compromiso.

La Eternidad afecta radicalmente mi manera de vivir, y de servir.
La Eternidad afecta mi esperanza y gozo, esperamos a Jesús, la esperanza de Gloria.
La Eternidad me mueve a la santidad. A amar a mi mujer, a servir a los hermanos, a sufrir los agravios, a perseverar.

No pensamos lo suficiente en la Eternidad, ni en la muerte, ni en lo corta que es la vida. Muchas veces sólo intentamos buscar soluciones a los problemas de ahora, problemas matrimoniales, problemas emocionales, pero ¿qué del problema eterno, del juicio de Dios?.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *