No es fácil ser cristiano

Este es el título de una noticia publicada en portada a día de hoy en uno de los mayores portales de noticias de la red. Lo interesante es que en este portal (de noticias tecnológicas, aunque por desgracia se está politizando) siempre ha sido especialmente crítico con lo que ahora los políticos llaman “el sentimiento religioso” (lo cual es una estupidez solemne, si estudiaran un poquito).

Varias falacias han cometido los habituales comentaristas de este portal, una de ellas es la de relacionar a todo cristiano con el catolicismo romano, con la derecha y con el dictador Franco. Y si alguien sabe que existe algo llamado protestantismo o iglesia evangélica, entonces lo relacionan con los telepredicadores que piden dinero.

En cualquier caso, lo interesante (y por lo que felicito a los administradores del portal) es porque un blog evangélico ha salido en portada, creando un encendido debate que ha sido mucho más respetuoso para lo que se suele ver allí, y porque los comentaristas han mostrado mucho respeto.

Si queréis ver cómo las personas no cristianas consideran el cristianismo, y qué es lo que respetan, leed los comentarios, es un ejemplo “de libro” del pensamiento posmoderno:

-pragmático: “esta gente hace bien a otros, merecen ser respetados”.
-desinteresado por la verdad: “me gustan vuestros valores, ¿por qué necesitáis a un dios?”.
-beligerante con los absolutos.

Podéis leer la noticia y las reacciones a la misma en este enlace.

Podéis leer el artículo publicado en www.protestante.es.

Nota posterior.

Os recomiendo leer el debate que este artículo ha producido, esta es mi breve aportación:

“Pocas veces había visto que un blog cristiano causara tal repercusión y tal respetuoso debate (en la mayoría de los casos). Creo que este hilo ha contribuido a alejar varios tópicos falsos:

-que ser cristiano es pertenecer a la iglesia de Roma.
-que el cristiano no es respetuoso con otras personas, sean cuales sean sus tendencias, ideologías o filosofías.
-que lo que dice la TV de los cristianos es cierto, todos piden dinero y hacen cosas estravagantes.

Y otras falacias como la que John dice, que porque una vez un cristiano le dijo una barbaridad, luego todos los cristianos se solidarizan con ese comentario. Generalizar.

Ser cristiano es un compromiso con otras personas, en concreto con los más débiles de nuestra sociedad, el cristiano se siente en deuda con ellos y por eso no se queda cruzado de brazos. Tampoco ante las injusticias. Un cristiano escondería en su casa a un homosexual que huye del régimen iraní que ahorca en las plazas públicas a los homosexuales, y lo haría para proteger su vida porque lo ama aunque no comparta su orientación sexual.

Pero ser cristiano es más que un compromiso social, es una relación con Dios, y el reconocimiento de ciertos hechos históricos corroborados por decenas de testigos, plasmados en más de tres mil copias, y sellados con su sangre de mártires.

Ser cristiano es un compromiso por vivir lo que uno cree sin condenar a otros. Mi exigencia como cristiano es en primer lugar a juzgarme a mí mismo, a ser honesto con mi fe, a ser consecuente, a ser generoso con mis semejantes, y a ser fiel a mi Dios.”

¿Por qué duran tan poco los matrimonios? II parte

Es en esos momentos que aprovechamos para mirar atrás (¡se han pasado volando!, no parece que llevemos tanto tiempo juntos) y reflexionar sobre lo que han significado estos años.

Nuestros amigos más íntimos se divierten comentando lo diferentes que somos. En serio, llama la atención. He observado que muchos matrimonios están formados por “opuestos”, te propongo un juego, pregúntale a algunos amigos que estén casados cosas como:

-¿os gusta dormir con la persiana echada o abierta?.
-¿alguno de los dos es friolero?.
-¿sois noctámbulos o madrugadores, os gusta acostaros tarde o por el contrario cuando se acerca la noche caéis desfallecidos?.
-¿sois personas ordenadas o desordenadas?.

Como esas podemos hacer muchas preguntas, y suele ser muy extraño en ambos en la pareja coincidan. Somos difererentes, y de hecho en temas de personalidad y gustos a veces solemos ser muy diferentes. Sin embargo me sorprende que muchos matrimonios que se van a separar me digan: “Es que somos muy diferentes”, ¡claro!, todos lo somos.

Cuanto más tiempo pasa y más nos vamos conociendo nos reímos de estas diferencias y damos gracias a Dios por la manera en que Él las usa para complementarnos y enfrentar los distintos retos de la vida.

Mi esposa es una mujer de emociones serenas, una persona equilibrada, con buen juicio. Yo soy un tipo sanguíneo, apasionado, de fuertes emociones (si lees novelas anglosajonas dirían que soy una especie de irlandés y ella es una digna inglesa, de hecho ella tiene sangre inglesa). Por ejemplo, cuando estoy enfrascado con un tema puedo hablar durante semanas y semanas de ese tema. Ella me escucha siempre con interés, no la verás aburrirse ni decirme nada. Hace unas semanas, después de uno de mis “brotes de euforia” y sabiendo que no hablaba de otra cosa, le pregunté:

-Creo que estoy un poco pesado con este tema, ¿verdad?.

Y ella me respondió:

-La verdad que lo que comentas es muy interesante.

-Pero- insistí- ¿no estoy muy pesado?.

-No, pero es cierto que llevas varios días que no hablas de otra cosa.

¡Pobrecilla!, ¡aguantarme hablar durante semanas del mismo tema! ¡y sigue conmigo!.

Las diferencias continúan y continúan. Y aunque esas diferencias nos ayudan a ser complementarios, el matrimonio es más que una especie de equipo de militares de operaciones especiales (con un oficial médico, un especialista en comunicaciones, el experto en explosivos…, vamos, tipo “Equipo A”). Cuando hablamos con jóvenes que van a casarse a mi esposa le gusta hablar del “proyecto común”, y es que como cristianos y como pareja vamos a contruir algo juntos. La dimensión espiritual del matrimonio es un vínculo muy fuerte que hace que este sea sólido. Por eso la Biblia no permite el matrimonio con no creyentes, somos mundos diferentes, con poco o nada en común.

Noviazgo. A la hora de escoger la persona con la que vas a pasar el resto de tu vida más vale que vayas con precaución y sabiduría. El noviazgo es un tiempo para conocerse bien, orar, afinar esa sintonía espiritual.

La sociedad hoy en día nos enseña que el noviazgo es un tiempo para el romance, para estar juntos a solas, etc…. es por eso que una de las preguntas que los jóvenes siempre me hacen es: ¿cuales son los límites de la intimidad física?, ¿en qué momento estamos equivocándonos?. Eso es un error de base. El matrimonio es el tiempo para la intimidad física, el noviazgo es el tiempo para prepararnos a tomar una de las DECISIONES MÁS IMPORTANTES DE TODA VIDA. Piensalo así: te vas a pasar el resto de tu vida con la misma persona, ¿vas a tomarte a la ligera esa decisión?.

Hay un montón de cuestiones que considerar, libros que leer, temas de los que hablar. A nivel espiritual es vital descubrir cuales son las prioridades, los valores. Hace poco un jóven me decía que él lo que quería era casarse con una chica cristiana, no con una chica de “fuera”. Le respondí que ésa no era la cuestión. Si eres cristiano/a y eres una persona fiel, deberías buscar casarte con una persona espiritual. Por desgracia ser cristiano, hoy en día, no es garantía de nada. La mayoría de chicos y chicas que hay en los grupos de jóvenes no conocen al Señor, están en la iglesia, pero no por ello son cristianos. Tener una especie de letrero que dice “soy evangélico” no garantiza nada.

Estoy totalmente de acuerdo con Paul Washer cuando se opone a las citas o como él dice (traducido literalmente) “citas recreacionales”, no hay nada de ello en la Biblia, el noviazgo tiene como objeto el matrimonio, un tiempo para hacer preparativos, para conocerse y considerar seriamente un proyecto que debe durar toda la vida.

Hace poco me ha llamado un amigo de una iglesia de Madrid, está muy preocupado por el tema de los jóvenes en las iglesias y me ha planteado una idea que creo que es interesante, él sabe que los mensajes de Paul Washer me encantan, de modo que ha lanzado un reto, predicar esos mensajes (no imitándolos, sino con mi estilo) y grabarlos en vídeo para compartirlos con otros jóvenes. Es algo que estoy pensando y orando…

¿Por qué duran tan poco los matrimonios? I parte

Mi esposa había vuelto del trabajo, y como ya es habitual, estábamos en el mejor momento del día, charlando y compartiendo juntos. Había un nuevo compañero en su trabajo, de Granada, como yo. Cuando le preguntó a mi esposa cuanto tiempo llevábamos casados mi esposa le dijo que diez años.

“¿Diez años?, ¿y sin hijos?, ¿y cómo es que seguís juntos?”.

Este hombre, medio en broma, medio en serio se quedaba extrañado de que una pareja pudiera seguir tanto tiempo casados sin necesidad de tener “obligaciones”, daba casi por sentado que lo normal era que no se aguanten demasiado tiempo.

Y ahora miremos alrededor. Cuando pienso en la gente de “mi quinta”, personas nacidas a principios de los setenta (y después) lo que veo es: muchas personas solteras (me llama la atención ver tantos), personas que se casan muy tarde, o personas conviviendo fuera del matrimonio. Y me imagino que dentro de poco llegarán las tandas de divorcios. Y no, no estoy siendo pesimista.

¿Cual es el problema de la poca estabilidad de las parejas hoy en día, por qué duran tan poco tiempo juntos?. El otro día escuché a una conocida modelo responder a la pregunta: “¿Cómo es para tí tu hombre ideal?”, y ella respondía: “una persona que me haga sentir bien”. Esto es lo que muchos piensan hoy en día, y me he encontrado con respuestas parecidas:

“una persona que me haga reír”
“una persona que me haga feliz”
“una persona que me comprenda”
“para mí lo principal es estar enamorados” (hay que analizar qué entiende la gente por estar enamorado)

Amigos: expectativas irreales. Muy irreales. Vamos a poner los pies en el suelo y dejar de sacar conclusiones de la vida basándonos en las películas románticas. Habrá momentos en la relación en los que no haya comprensión, en los que esa persona más que hacerte feliz te saque de quicio, y en los que la abrasadora llama del amor esté ausente. LAS PERSONAS SOMOS DECEPCIONANTES. Poner unas expectativas tan altas tiene un nombre: idolatría. Sólo Dios puede cumplir tantos deseos, no el matrimonio.

Y por favor, entendedme bien, soy de los que piensan que uno de los mejores inventos del Señor es el matrimonio, amo a mi esposa, la admiro cada día más, ¡pero es una persona!, y como tal tiene limitaciones, y yo tengo anhelos que sólo Dios puede llenar. El matrimonio nos proporcionará momentos únicos, y una relación de intimidad con otro ser humano fabulosa. Pero seamos sensatos, una cosa es el matrimonio, y otra es la plenitud en la vida. Y la plenitud en la vida la puedes encontrar estando soltero o casado.

Y esa es otra… en esta sociedad no hay lugar para los solteros. El soltero es un poco “paria”. Mirad la Biblia secular: la televisión y las películas, ¿cómo pintan a los solteros?, ¡de ninguna manera!, es raro ver a solteros, siempre son personas que se dirigen a una situación de pareja, o a un romance. El mensaje que los medios lanzan al soltero es: “eres una persona incompleta, estarías mejor acompañado”, bueno, no necesariamente.

¿Tú qué ofreces?. Otra cosa que me parece insultantemente estúpida es la actitud de muchos hacia el romance, recordad las frases que he comentado antes, las personas esperan mucho del “otro”, muchísimo, ¡lo esperan todo!, que les haga feliz, que les ame, que les comprenda, que les llene de sentimientos de pasión y romanticismo, pero ¿qué están dispuestos a dar?, porque de lo único que hablan es de lo que esperan que les den.

Con una conducta tan egoísta y tan inmadura es normal que naufragen tantos matrimonios hoy día. La televisión nos ha idiotizado hasta tal punto que muchos parecen haber perdido el sentido común. Por no hablar de esa mentalidad consumista y egoísta, “yo soy el cliente, y el cliente tiene la razón, el cliente es el centro del universo y los demás existen para agradarme a mí”.

Contaba Paul Tournier de un paciente que estaba lleno de tristeza y amargura, buscaba el amor incondicional, y lo buscaba de mujer en mujer. Curiosamente él no estaba dispuesto a ofrecer esa clase de amor. Y creo que este es un retrato del ser humano de hoy. Quiere amor incondicional, una persona que esté a su lado sirviéndole devotamente, pero él NO está dispuesto a ofrecer esa clase de amor. Mal asunto eso de pedir lo que tú no estás dispuesto a dar.

En la Biblia cuando se nos habla del matrimonio siempre se nos ponen delante nuestras obligaciones, lo que Dios espera de nosotros, nunca se nos dice los “derechos” que podemos exigir. El marido debe amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia, tratarla con suma delicadeza… y esto sólamente da para unas cuantas reflexiones. No se trata de “hasta que ella no haga esto, yo no estoy dispuesto a cumplir mi parte”. No, no funciona así.

El conocimiento de Dios

Aquí tenéis las notas de mi mensaje “El conocimiento del Dios verdadero”, un estudio basado en Ex 34.1-7 donde se consideran algunos atributos de Dios, su misericordia, clemencia y fortaleza. El estudio de estas doctrinas no sólo nos ayudarán a conocer a Dios, sino que afectarán nuestra vida espiritual, adoración, santidad y familia. Ruego al Señor que sea de gran bendición:

Podéis leer el estudio en este enlace.

Si John Owen levantara la cabeza…

O Spurgeon, o David Brainerd, o Jonathan Edwards…..

No voy a hablar del cristianismo que se vive en general en las iglesias, ni del “estilo de vida cristiano” que se acepta. Lo dejaré en paz… de momento.

quiero hablar de lo que se predica en las iglesias, de lo que se comparte en el púlpito cada Domingo. Pero antes de decir nada, eliminemos del análisis a cierto tipo de iglesias (NO todas, pero sí muchas) que predican cosas como:

-Dios tiene un milagro para tí, reclama tu milagro…
-Acepta al Señor Jesús, entrégale tu vida y tus sueños para que seas un vencedor y así alcanzar todas tus metas…

-Honra al Señor con tus ofrendas, por cada euro que ofrendes Dios te dará cien, porque Él ha prometido darte el ciento por uno…

-Sólo tienes que confesar, dí “Señor, recibo que esa nueva casa, ese auto nuevo es mío, ¡gracias Señor!”…

Y cosas semejantes a estas… cualquier cosa con tal de no tomar la Biblia y exponerla capítulo a capítulo y versículo a versículo. Dejemos a un lado a esos “mercaderes” (como dice el pastor Chuy Olivares) y centrémonos en las iglesias que creen en la Biblia y la predican.

¿Qué le pasa a la doctrina?. Tenemos una idea absurda que circula por ahí que dice: “Yo no estoy interesado en doctrina, la doctrina divide”, y otra cosa que escuché a un hermano decir en la iglesia: “Tengamos cuidado con obsesionarnos con la Biblia, no sea que nos volvamos bibliólatras” (sí, lo dijo así).

Error número 1: la doctrina es algo que ocasiona divisiones. Y la música en la iglesia, y los bancos (o sillas), o la forma de celebrar la Santa Cena, ¡o las mujeres! (me refiero al papel de las hermanas en la iglesia), ¿debemos, por amor a la unidad, eliminar la música, los bancos, la Santa Cena y a las hermanas?. Más bien no.
La doctrina, o la teología es el estudio de Dios. ¿Amas a Dios?, ¿y si dices que le amas cómo te jactas de no querer conocerle?. Teología significa eso, el estudio de Dios. Es como si yo le digo a mi esposa: “Amor mío, te amo, te amo mucho, pero no quiero oírte hablar NUNCA, no me interesa qué es lo que te gusta, o lo que aborreces, qué te hace sentir cómoda, mejor escúchame a mí”. ¿Eso es amor?.
Amigos, lo que causa divisiones es el PERSONALISMO. El amor a tu propia opinión.

Error número 2: ¿podemos volvernos bibliólatras?. Dice el Señor Jesús: “el que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama” Jn 14.21 y “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” Jn 17.3.
¿Cómo podemos conocer al Dios de la Biblia sin estudiar la Biblia?, ¿cómo podemos obedecer los mandamientos de Dios sin conocerlos antes?.

¿Qué le ocurre a la doctrina de la cruz, del nuevo nacimiento, de la depravación total, etc…?. No lo sé, pero me puedo imaginar lo que pensaría el señor Spurgeon si se levantara de su tumba (lo hará) y con ese ingenio afilado describiera al púlpito hoy en día.
De paso, pensemos en Spurgeon. En las librerías se venden biografías de Spurgeon, pero pocos leen los sermones de Spurgeon, pocos, muy pocos conocen lo que Spurgeon predicaba, y son menos aún los que los creerían. Me refiero a las mismas doctrinas que hicieron que Inglaterra se volviera contra él, acusándolo unos de ser un hiper calvinista, y otros de predicar que un cristiano podía deslizarse de la Gracia, y para ellos bajar las escaleras del púlpito deslizándose por la barandilla (era una historia falsa que circulaba por aquellos tiempos). Raro era el periódico que no insultaba a Spurgeon, o el púlpito que lo denigrara (sobre todo al final de su vida).

¿Qué doctrinas eran esas?, la depravación total del ser humano, el nuevo nacimiento, la elección incondicional de Dios, el llamamiento eficaz… cosas con la que muchos no se sienten demasiado cómodos, y que o bien ignoran, o bien aborrecen.
Así que de forma incomprensible Spurgeon es admirado, pero no conocido, exaltado, pero dejado de lado. Aquel que dijo que era “el último de los puritanos” acertaba y de qué manera en sus palabras. Descrubrí lo que predicaba Spurgeon leyendo el libro “No hay otro evangelio”. Sigo leyéndolo contínuamente.

Y si Spurgeon es casi un desconocido, ¿qué de John Owen?. La teología nunca llegó tan alto como cuando aquellos celosos puritanos se pusieron a buscar con pasión al Dios de las Escrituras. Si queréis leer un buen artículo ed John Owen os recomiendo este publicado en una revista pentecostal de las Asambleas de Dios: Juan Owen, el príncipe de los puritanos.

Owen no es un aburrido y seco expositor de doctrinas inalcanzables para el intelecto de las personas sencillas. Es un estudioso de la Biblia, que sabía dar el sentido práctico de estas preciosas doctrinas a la vida del cristiano. Fué capaz de explicar con la Biblia en la mano y con una lógica aplastante qué fué lo que Cristo llevó a cabo en su muerte.

Es increiblemente difícil encontrar libros en español de Owen, por mi parte tuve que remover medio internet para encontrar una editorial en los EEUU que publica obras de puritanos, es la editorial Faro de Gracia muchos de los cuales están también disponibles en editorial Peregrino.

Dice la Biblia que Dios revela estas cosas a los que son sencillos. Hoy el día el púlpito está lleno de predicaciones pragmáticas, de psicología humanista, y de métodos (cómo evangelizar, cómo hacer que tu iglesia sea mayor, cómo construir relaciones satisfactorias, cómo resolver los conflictos en la pareja), como dice Paul Washer todo lo que se predica es: el hombre, el hombre y el hombre, mientras que la Biblia trata de Dios como tema principal. ¿Por qué no se predica de los atributos de Dios?, ¿por qué no se explica en profundidad el evangelio?. Nos hemos alejado de la verdad, y nos hemos vuelto a los métodos. Un verdadero avivamiento es un avivamiento en verdad, centrado en la enseñanza de la Palabra de Dios, y no un avivamiento de entusiasmo y multitudes.

Todo o nada, un mensaje para los jóvenes

Han sido varias las personas que me preguntaron si el mensaje del primer “Reacciona Madrid” se había grabado, la respuesta es no, pero ayer por la tarde, hablando con Miguel Angel concluimos que podía ser buena idea grabarlo (en diferido) y ofrecerlo. Aquí lo tenéis (espero extraer el audio y ofrecerlo en mp3, tengo que investigar).

Si quieres escucharlo en audio usa el reproductor de abajo, o descárgalo en mp3:


Todo o nada
Cargado por converso73

¡¡¡Apaga ese ídolo!!!

Llevo un par de semanas en las que sólo escucho mensajes de Paul Washer, David Wilkerson y Eric Bermejo en mi teléfono móvil (también tengo a John Piper, y algún otro). No sé cuantas veces he escuchado algunos mensajes, en serio. Cuanto más los escuchó más los disfruto.

Es curioso, David Wilkerson es un cristiano pentecostal (que admira la obra de Wesley y de las iglesias de santidad), y Paul Washer un Bautista con gran amor por los puritanos y Spurgeon. Ambos tienen un discernimiento espiritual clarísimo sobre ciertos temas:

-la decadencia de las iglesias evangélicas (en particular en los EEUU, ya que ambos son compatriotas).
-la apostasía, manifestándose en la falsa doctrina (Wilkerson habla mucho del falso evangelio de prosperidad, y Washer del abandono del estudio de Dios -teología propia- y de la cruz). Aunque ambos tocan ambos temas.
-la falacia de pensar que existe algo así como “el cristiano carnal”, ya que el cristiano no puede PERMANECER en un estilo de vida mundano o pecaminoso.
-la necesidad de dedicar tiempo a nuestra relación con Dios.
-el juicio que viene sobre el mundo, y la tribulación que viene sobre la Iglesia (ya he visto un vídeo de Paul Washer en una mesa redonda hablando claramente de la persecución que está por venir).

Hay muchos más temas que ellos predican. Hoy me he encontrado en Youtube con un vídeo en el que se mezclan mensajes de ambos hablando sobre la TV. Lo que ellos vienen a decir es que es totalmente incompatible que un cristiano se pase el Domingo alabando al Señor, y que luego encienda la TV para deleitarse en la sensualidad, el crímen, etc… es incompatible. Aquí tenéis el vídeo (está en inglés, pero se entiende muy bien).

Ya sabéis lo que pienso sobre el tema. Cuando tenía veinte años era muy legalista y decía que un cristiano no debía tener TV en casa. Ahora pienso que en Cristo tenemos mucha libertad, pero que la TV tal como está hoy es un impedimento ENORME en nuestra relación con el Señor, cuando no (siempre depende de lo que veamos) un pecado.

Tal como está mi vida, no tengo tiempo para ver TV. Hace más de un año que no me siento a mirar TV. No lo digo para hacerme el espiritual, por un lado estoy muy ocupado en varias cosas que me apasionan y que son útiles, por otro lado no me interesan nada los contenidos de la tele. No penséis que estoy tan ocupado que no tengo tiempo de nada, no, sí que tengo tiempo de ocio, e incluso pierdo tiempo, pero lo hago en cosas que me gustan.

Os propongo un experimento. Pasaros quince días de ayuno televisivo, nada de sentarse “a ver lo que echan”, nada de programas, publicidad, nada de eso. Ahora bien, no sólo se trata de lo que NO vas a hacer, sino de lo que vas a hacer EN LUGAR del tiempo que antes perdías mirando TV, en primer lugar puedes:

-leer varios capítulos de la Biblia al día y tomar notas.
-ora, para tener intimidad con Dios y para interceder por otras personas, te sorprenderá la cantidad de temas por los que tienes que orar.
-habla con tu familia, esposa, hijos en las comidas, contaros cualquier cosa, cómo va el día, lo que sea.
-visita a los hermanos.
-llama por teléfono a hermanos y familia.
-sirve en tu iglesia local.
-escucha buenos mensajes de la Palabra y medita en ellos.
-haz ejercicio.

Son sólo algunas ideas, pero lo principal es que puedas dedicar tiempo a Dios. Cuando pase ese periodo habrás sacado algunas conclusiones, algunas muy sencillas, otras más profundas:

-te ibas a la cama antes, porque te entra sueño antes, por lo tanto podías descansar más horas.
-habláis más en familia.
-te deleitas mucho más en la Palabra. Antes te costaba mucho trabajo leerla y orar, y ahora no sólo es fácil sino deseable.
-tienes una sensibilidad mayor para oír la voz del Señor.
-tienes una sensibilidad mayor para las necesidades de las personas que te rodean.
-ahora si ves la TV te impacta la cantidad de violencia y sensualidad que hay, te resulta muy turbador.
-tu ocio es de mayor calidad, lees más, seleccionas mejor las películas.
-no quieres volver bajo ningún concepto al tipo de vida que antes tenías.

Pruébalo y cuéntame.

La IRA de Dios (mensaje basado en Ex 32)

No es nada popular hablar de uno de los atributos “olvidados” de Dios, su IRA, que no es más que una manifestación de Su santidad ante el pecado. Esta es una exposición de Éxodo 32 en la que se consideran los aspectos doctrinales y prácticos de la Ira de Dios, así como un llamado a creer en el evangelio de Jesucristo.

Pueden leerse las notas de este estudio en este enlace.

Sobre los jóvenes

Mañana Sábado tendremos nuestra segunda reunión de “Reacciona Madrid”, será D.m en el local de la Elipa a las 17:30, y habrá concierto, predicación de la Palabra, juegos… una buena ocasión para que jóvenes de distintas iglesias puedan conocerse, y sobre todo crecer juntos.

Mi compinche en este “sarao” es Miguel Angel, del blog “Me gustan los libros” y la verdad, no sólo estamos contentos, sino expectantes a lo que el Señor va a hacer.

La condición de los grupos de jóvenes en Madrid es delicada, mucha dispersión, grupos pequeños, jóvenes muy vulnerables y expuestos a influencias seculares. Pero a la vez hay algo muy muy bueno, y es que tienen deseos de hacer cosas juntos, disfrutan del ambiente cristiano y si hay algo organizado acudirán (ya lo demostraron en la cena vaquera de Vallecas).

Sigue leyendo el artículo en mi blog…