Miércoles 5 de enero de 2000.          Las mujeres al poder.

 

 

 

Lo que voy a decir aquí puede que para algunos suene escandaloso, y para otros se quede corto. En cualquier caso espero que sea bien interpretado.

Hace ya algún tiempo escuché en una predicación a Eric Bermejo decir que por cada misionero que salía a la obra, salían tres o cuatro misioneras.  Es un hecho que las hermanas son mucho más fieles en las cosas del Señor. Y no hace falta mirar a los misioneros, mira a las iglesias: son muchas más las hermanas cuyos maridos no están en el Señor que al contrario, son muchas más las hermanas que trabajan en mil cosas que los hermanos. Es más, verás como algo frecuente a hermanas que traen a sus maridos a la iglesia, prácticamente "tirando" de ellos. Las escuelas dominicales son llevadas por hermanas, las cadenas de oración, el servicio a necesitados, funciones de navidad, y un largo etcétera. ¿Qué es lo que está ocurriendo aquí?.

Los hermanos tenemos la responsabilidad de llevar el liderazgo espiritual en la iglesia local. Pero es muy poco lo que hacemos en comparación con ellas. Creo que es Tim LaHaye el que dice la razón de porqué Dios quiso que el hombre fuera cabeza de la mujer: el paraiso cayó siendo el hombre el administrado de la creación de Dios. El hombre fue responsable de la caida, no la mujer, la mujer fue engañada, el hombre no, la mujer no recibió el encargo de sojuzgar y cuidar la creación, el hombre sí. Por eso Dios en este tiempo, buscando la restauración del hombre le devuelve el liderazgo, le da una segunda oportunidad. Exactamente igual que hizo con Pedro el apostol, tras negar a Jesús, recibe el encargo de Él mismo de pastorear sus ovejas, ¡que grande es la misericordia de nuestro Señor que no solo perdona al caido, sino que los restaura!.

            Los hermanos tenemos que aprender una severa lección espiritual de las hermanas, de su fidelidad, de su entrega y consagración al Señor. Pero todavía tengo mucho más que decir, y algunas cosas mucho más fuertes.

            Los puestos que los hermanos ocupamos son mucho más vistosos. Quiero decir, mucha gente te felicita después de una predicación (mucha veces por la cortesía y esa especie de respeto que se le debe a los predicadores, muchas veces por simpatía de hermanos que siempre están apoyando y motivando a otros, y algunas otras por hermanos que han sido tocados por el mensaje), pero no suelen felicitarte tanto después de una clase de Escuela Dominical, o después de preparar una merienda, o después de adornar el local para un acto especial, o cualquier otra cosa.

Hay una cosa que me sorprende y me aterroriza, y es la capacidad de las hermanas, su profunda agudeza mental que sobrevuela la masculina. Desde que me he casado y aun de novio, no dejo de asombrarme de esto. No quiero decir que antes tuviera a las hermanas por "deficientes", no, las consideraba tan iguales a mí como cualquier otra persona. Tal vez si pongo algún ejemplo no pisaré terrenos espinosos:

La esposa de un hermano predicador el Domingo por la mañana. Su marido ha predicado y está aparentemente satisfecho por su exposición. Pero cuando llega a sus casa le pide a su esposa su opinión de la predicación. La esposa, con elegancia le dice que le ha gustado, pero si el marido insiste, la mujer dirá tres puntos en los que "tal vez" no estuvo muy acertado: ha puesto el dedo en la llaga. Efectivamente el predicador no consideró el alcance de esas afirmaciones, y ahora lo ve claro.

            Esto es muy normal. Me encantaría decir unos cuantos nombres, pero comprometería a algunas personas, entre ellas yo mismo.

            Vayamos un paso más adelante. Conozco a hermanos "responsables", con esto me refiero tanto a ancianos-pastores, como a predicadores, que tan sólo estudian para su mensaje. No mucho más. Suben el Domingo y predican, muchas veces lo único que han hecho es tomar algunas notas el Sábado por la tarde y luego poner algo de orden.

            ¿Nos ofende esto?, hermanos, por desgracia esto es lo normal. Ahora tengo en mente a un grupo de hermanas muy definido. (nota: tengo el privilegio de conocer al menos unas cuantas iglesias de sitios en donde he estado viviendo, desde Málaga, granada y Sevilla, hasta actualmente Madrid, esto hace más dificil que algún avispado se ponga a sacar conclusiones). Estas hermanas TIENEN UN DEVOCIONAL DIARIO, que implica la lectura bíblica y algún método o plan de estudio. Estas hermanas son casadas, tienen familias que atender (por lo general sin la ayuda de nadie más que ellas mismas). Quiero decir ¡tienen un estudio personal DIARIO!, ¿me entendeis?, ¡no estudian para los mensajes únicamente!. A parte de esto, cuando tienen que dar un pensamiento para la reunión de hermanas, se preparan a conciencia.

            Mirad, me gusta conversar de temas espirituales con estas hermanas, y os aseguro que me dejan BOQUIABIERTO. Un hombre a la hora de hablar de estos temas suele tener un enfoque más "doctrinal" del asunto. Hablemos de predestinación. Este hermano hablará de predestinación acaloradamente durante horas. Es probable que tan sólo se haya leido un librito que hable del tema. Una hermana es posible que no hable de predestinación, su enfoque será eminentemente práctico, así como doctrinal, bueno ¡si no es práctico para qué sirve la doctrina!. Pero ella no se va a enzarzar en una discusión "de a vida o muerte" sencillamente porque sabe que no es una experta en ese tema, y porque considera que no vale la pena discutir de algo que no conoce a fondo. El hombre no es así.

            En un mercado "cristiano" donde abunda la "morralla", es decir, libros que son pura paja y nada de grano, libros que toman una idea y te la repiten hasta la saciedad una y otra vez hasta llegar a las doscientas páginas (¡y así ya tenemos un libro!). Os quiero comentar unas cuantas hermanas a las que admiro profundamente y que son claros ejemplo de erudición bíblica sumamente práctica, ejemplo de un estudio perseverante eficaz:

 

Estos son los casos más destacados. Concluyendo, hay un ejemplo a tener en cuenta, y es que la vida de meditación en la Palabra de forma constante tiene sus consecuencias. Hay hermanas con las que me ando con pies de plomo cuando tengo que dar una opinión, porque más vale que lo que diga lo haya pensado bien, porque se que aunque ellas no me van a humillar derrotando mi idea, sé que sus experiencias con el Señor y la Palabra son cosas muy a tener en cuenta.

Para las hermanas. La Palabra de Dios no os permite ciertas cosas en lo que es la iglesia. Eso no significa que no podáis estudiar, eso no significa que no podáis discipular (Tit 2.4), eso no significa que no seáis pilares de vuestra iglesia local, porque la obra de Dios no consiste sólo es subirse al púlpito, sino en trabajo duro y constante. Vuestra conducta reverente a Dios y humilde habla a vuestro favor, necesitamos tomar buen ejemplo.

Para los predicadores. No digo nada. Hablo por mí mismo, me avergüenzo de haber predicado muchas veces con tan poca preparación y tan poco temor y temblor. Me avergüenzo al ver a hermanas que no tienen que "estudiar para predicar", que lo hacen por el puro placer y gozo de crecer en el conocimiento y gracia de Jesucristo.

 

 

Domingo 16 de enero de 2000    ES NECESARIO MORIR.

 

Juan 12:24

24 Les aseguro que si el grano de trigo al caer en tierra no muere, queda él solo; pero si muere, da abundante cosecha.[1]

 

Muchos cristianos hoy en día parece que no tienen suficiente con Cristo. Los puedes ver entusiasmados con el último grupo musical, con el último super ordenador, el último móvil o coche, pero dificilmente los verás entusiasmados con Cristo. Para ellos no hay vida en Cristo, SABEN que es necesario ir a Cristo porque no quieren ser condenados, pero no encuentran demasiada vida en Jesús, sus promesas de nunca tener sed, de plenitud, y de verdadero gozo les son desconocidas.

No hace falta señalar a los "peores" de la iglesia, a los que sólo aparecen en los cultos dominicales, muchos de nosotros hemos pasado por etapas en las que no encontramos verdadera vida en Cristo. ¿Qué nos ocurre?, parece que cualquier cosa nos entusiasma más que tener comunión con el Señor.

La respuesta creo que está en este versículo que he seleccionado. Tomamos como ejemplo a Jesús, para que la humanidad fuera salvada, para que muchos salieran de la potestad de las tinieblas, ¿qué fue necesario?: su muerte. Para que otros fueran a la vida el tuvo que gustar la muerte por todos (He 2.9).

Me gustaría que nos detuviéramos a pensar en algo tan solemne y tan profundo como esto. De la muerte salió la vida. El grano de trigo (Jesús) tuvo que morir para que surgiera la vida.

¿Habéis visto una semilla germinar?, recuerdo la primera vez que la ví. En EGB pusimos un garbanzo en un bote con algodón y agua. El garbanzo (la semilla) se abrió de tal manera que una raiz muy verde brotó "partiéndolo". La semilla tuvo que ser destruida para que la planta surgiera, diera fruto, y OTRAS SEMILLAS, vinieran a la vida.

OK, esto ocurrió con Jesús, pero ¿qué tiene que ver con nosotros?. Es exactamente igual.

Mateo 10:39

39 El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.

 

            Tienes que sacrificar tu poca vida por la vida abundante. ¿Qué quiere decir eso?.

            Nos agarramos a ciertas cosas como si esas fueran lo único que no dieran la felicidad. Pensamos "si, el Señor está bien, pero como este fin de semana no le dedique unas horas al futbol, a ver películas, etc.... será otro fin de semana más". ¿Seríamos capaces de sacrificar ciertos placeres (que es lo mismo que decir la vida misma) por la

verdadera VIDA?. Hace falta decisión para eso, y la guía del Señor.

            A veces hago mi devocional por verdadera obligación, he llegado tarde a casa, estoy cansado, y en todo el día no he hecho las cosas que me gustan, mi razonamiento es así de "piadoso", "por supuesto al Señor no voy a renunciar, no soy tan carnal, pero primero voy a hacer algo de pesas, o a estar con el ordenador, o cualquier otra cosa, luego tendré mi estudio bíblico".

            Si sacrifico la prioridad de las cosas, si primero pongo el devocional, por lo general ese tiempo suele ser mucho más productivo. Muchísimo más.

            Soy tan miope. Mi vista espiritual es tan corta, a pesar de lo claro que el Señor me habla en Su Palabra, que a veces pienso que ángeles alrededor mío podrían estar diciéndome "Pero vamos, no seas tan memo, ¡cómo vas a dejar lo más importante y provechoso por esas tonterías!".

            Mi oración es que el Señor me abra los ojos (lee 2 Re 6.17), que me ayude a ver la importancia de estar siempre en contacto con Él. Miro la vida de Jesús y Él es buen ejemplo, nunca dejó de dar prioridad a estar en contacto con Su Padre. Cuando reflexiono en ciertas circunstancias muy molestas, (pienso en estos vecinos tan ruidosos que tengo) creo que el Señor me los ha mandado para que pase más tiempo en oración, ¡aunque sea quejándome!, y es cierto, porque es llegar a casa y a veces nada más estoy en el metro y voy orando "Señor, por favor, que esta noche no estén demasiado ruidosos".

 

sábado 29 de enero de 2000              MASTICAR LA PALABRA

 

            Escribo esto convalesciente de una tremenda gripe que me ha tenido fuera de combate las últimas 24 horas. De modo que podeis comprender que no estoy en mi mejor momento.

            A raiz de un comentario que me hizo un hermano, tras haber leido esta sección de mi página, me gustaría aclarar unas cosillas que antes dije.

            Siempre he defendido tener una dieta de lectura muy fuerte para ser un cristiano fuerte. Pero últimamente me estoy dando cuenta del gran valor de la meditación de la Palabra, del gran valor de tomar una pequeña porción y leerla una y otra vez. A esto me gusta llamarlo "masticar" la Palabra. Después de algunas experiencias en este sentido, y para equilibrar los comentarios que he hecho antes, quisiera hablar de esto y recomendarlo.

            La Biblia es un libro de tesoros ocultos. Sobrevolar la Biblia con una lectura rápida es perder gran cantidad de ricos detalles, y perder así la riqueza de su enseñanza y sabidurías divinas.

            El verdadero estudio Bíblico consiste en enfocar la atención en un texto, y pacientemente, ir desglosándolo, masticándolo, y sacando el alimento espiritual que necesitamos.

            No importa tanto si no leiste el Nuevo Testamento en este mes. Lo que importa es que su mensaje haya calado hondo en tu alma y espíritu. Que recuerdes cuales son las enseñanzas y que el Espíritu Santo las aplique en tu vida.

            Creo que lo he dicho otras veces, algo fundamental en nuestro estudio de la Palabra es tener un cuaderno. Sin cuaderno no vas a ningún lado. Allí vas a anotar los esquemas, resúmenes, ideas, puntos principales, meditaciones, etc... de lo que vas sacando de tu estudio personal. Cuando vuelvas a releerlas, te va a encantar lo que encuentras allí, porque las vas a encontrar llenas de riqueza espiritual.

 

 


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[1]Dios Habla Hoy - La Biblia de Estudio, (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.