martes 16 de mayo de 2000                    Héroes y heroinas.

 

 

            En una cultura tan poderosamente manipulada por la TV, y dirigida por la TV, creo que es necesario repasar y analizar los prototipos de héroes que llenan nuestras pantallas. Me parece muy importante porque hay muchos cristianos que los toman como punto de referencia para sus relaciones personales. Hay mucha inseguridad a la hora de relacionarse con el sexo opuesto, mucho temor y mucho deseo de causar una buena impresión, de no ser rechazado, los jóvenes (y los no tan jóvenes) toman como modelo a imitar lo que ven en la pantalla. Esta historia que os comento es REAL, un chico de una iglesia de Madrid, bien parecido, hijo de misionero está cortejando a una jovencita de su iglesia, después del galanteo previo, se acercó a ella muy seguro de sí mismo y le dice:

- Mira, me gustas y quiero salir contigo, pero quiero decirte una cosa, si después de dos semanas, o de dos meses corto contigo, no te vayas a quedar hecha polvo, ¿qué dices?.

            La chica salió encantada y accedió. Es un ejemplo extremo que dice mucho de este chico, y aun más de la chica (más de una lo hubiera dejado en la estacada), la cosa es que ella estaba prendada del carácter cínico y engreido del muchacho.

            Viendo películas antiguas veo que muchos de los papeles de los galanes no han cambiado demasiado, siempre me ha gustado Gregory Peck (¿se escribe así?), y en algunas películas no dista mucho de lo que hay hoy en día. Ahí va mi rápido y limitado análisis:

 

Los héroes- galanes. Su absoluta seguridad en sí mismos raya en la soberbia, orgullo y chulería. Tomemos a Han Solo en la Guerra de las galaxias, es un hombre independiente, un guapo seductor, cínico hasta no poder más, un vividor, tramposo y arrogante. ¿Habéis visto como trata a la princesa Leia?, cuanto más le gustaba, más cínico se ponía, siempre tenía algún comentario hiriente o algún chiste.

                Pero el Han no es ni la mitad de los que iban a venir después de él. Una característica del héroe es lo promiscuo que es. Esto es típico de una cultura machista, que deja al hombre vivir en paz con sus flirteos, es más, parece que cuantas más amantes tenga, más irresistible es. La heroina le echa en cara lo desvergonzado que es, y el le sonríe con inocente gesto infantil y picarón, de hecho le encanta hacer notar su impresionante lista de amantes, mujeres que le llaman por teléfono, etc... A la gente le hace gracia ver a un Antonio Banderas ocultar a la heroina que tiene otras amantes, es el hombre está disculpado. Esa actitud no estaría bien vista en ella (aunque eso lo matizamos después).

            ¿Qué es lo que a él le gusta de ella?. No lo dudéis ni por un momento, lo que le llama la atención desde el primer momento es su belleza, su impresionante físico. Olvidaros de ver romances entre chicas "comunes" y chicos guapos, o ver enamoramientos de personas que se gustaron al conocerse, o que lo que más le llamó la atención del contrario fueron sus cualidades. Para él ella es la "mujer perfecta" una diosa de la belleza, también le gusta de ella lo inaccesible que es, de primeras ella piensa que él es un energúmeno, pero eso a él le trae sin cuidado. Sus primeras conversaciones, suelen ser intercambios de insultos o de hirientes comentarios, no hay verdadera comunicación.

 

Las heroínas. Ella es también una mujer independiente y trabajadora. Por lo general es una profesional que se abre camino en un mundo duro de pelar, fijaros en Allice McBeal (?), o en la protagonista de "Mil ramos de rosas". A veces es una mujer que sólo vive para su trabajo, está tan absorbida en él que no tiene "tiempo para el amor", o suele venir de estas dos situaciones:

            1) Ha salido de una relación desastrosa, un divorcio con un marido sinvergüenza, o adúltero.

            2) Su actual pareja es un pelele, a veces es un hombre que la tiraniza, otras veces es un hombre algo tontorrón que es demasiado "acaramelado" (hasta llegar a lo bobalicón).

            Ella es mucho más insegura (hablo en términos generales). De hecho la primera toma de contacto es violenta, discuten por el mismo taxi, o hay un choque de cualquier tipo, como en  "Un día maravilloso" Michelle Pfeifer, una arquitecta divorciada, saturada de trabajo, encuentra a un guapo Cloony, profesional independiente (es periodista), espíritu libre (un poco descuidado y hombre de pocos compromisos). A ella él le parece un irresponsable, vamos, a ella él le parece el modelo de hombre con el que NUNCA se debe casar.

            A veces ella tiene mucho miedo de que le vuelvan "a hacer daño", en este aspecto se suele mostrar mucho más frágil que él. Tiene miedo de volver a enamorarse o piensa que el hombre ideal no existe. Otras veces ella es un mar de indecisión, una Julia Roberts rompecorazones, una novia que deja plantados en el altar a un novio tras otro. Me sorprende ver que en muchas de las películas cuando los dos ya están acaramelados y enamorados, a veces la chica suele mostrarse indecisa a la hora de tomar un compromiso serio.

            ¿Qué le gusta a ella de él?. Ella sale mejor parada que el galán. Por supuesto buscan a un hombre físicamente perfecto, hay películas en las que se han llegado a reir de un "aspirante" sólo porque es feo, gordo, etc... (en esas películas de citas a ciegas). Ella además busca a alguien romántico, un hombre que se ocupe de ella y la atienda. Esto es mucho más normal.

 

 

¿Cómo funcionaría un matrimonio así?. Bueno, eso es lo que no sale en la película. Una pena, ¡por que es lo que a mí mas me interesa!. Ves a dos personas demasiado ocupadas de sí mismas, absorbidas por sus trabajos y carreras, y un hombre que es un vividor y mujeriego, pero cuando se enamoran se "transforman" y dejan de ser como eran antes (ella deja de criticarlo y él se vuelve un ser romántico).

            ¿Estaría dispuesta ella a tener hijos?, ¿quien se ocuparía de cuidarlos?, ¿cómo podrían compaginar sus dos fascinantes trabajos y aun así verse?. Otra cosa es que por lo general, las personas que han tenido un pasado promiscuo suelen "repetir" aunque estén casados (he visto tristes ejemplos), ese vicio es dificil de abandonar.

            En cuanto a las personalidades, los dos son de temperamentos muy fuertes y dominantes, quiero decir, que viven a su aire, no estarían muy dispuestos a ceder ante las exigencias o deseos del otro. ¿Os imagináis a la chica renunciando a su ascendente carrera para criar a los hijos, cocinar para el galán y planchar su ropa?. (La respuesta de Hollywood es que como los dos son acomodados económicamente, contratarían a una inmigrante para que los cuide). ¿Os imagináis al soberbio macho-galán limpiando un cuarto de baño y colaborando con las tareas domésticas?. Yo no.

 

 

¿Qué es lo que el Señor quiere del hombre y de la mujer?. Lo primero que quiere es que abandonen sus pecados y lo hagan de Él el centro de su vida. Como os podéis imaginar esto es lo exactamente opuesto a lo que enseñan las películas. El ideal del cine es gente que vive para su propia satisfacción y realización personal. Dios no está en ninguno de sus pensamientos.

 

1 P 3:7 "Vosotros, maridos, de la misma manera vivid con ellas con comprensión, dando honor a la mujer como a vaso más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas." Toda mujer (dice Tim LaHaye) en el fondo es una niña que espera su príncipe azul, una romántica empedernida. La Biblia nos llama a tratar así a nuestras esposas, tratarlas como reinas, con consideración y amor. La Biblia nos anima a ¡ser románticos! con ellas, volcarnos en cuidados y atenciones, volcarnos en detalles que lleguen a su corazón. Amigos: esto exige esfuerzo. Desde hace tiempo llevo pensando en hacer una página web destinada a asesorar a esposos y novios que no saben qué regalar a sus parejas, ¡seguro que sería un gran éxito!. El pecado tiene diversos efectos en nosotros, tendemos a volvernos desconsiderados y egistas, a no valorar el esfuerzo que ellas hacen, y exigirlo sin consideración pase lo que pase, a justificarnos a nosotros mismos y a ayudarlas tan poco como podamos. A compadecernos de nosotros, de nuestro mucho trabajo y de nuestra necesidad de descanso (¡y de halagos!). Que por la Gracia de Dios en nuestros corazones Dios obre en nosotros el milagro de la santificación, esto es, de conformarnos más y más a la imagen de Cristo.

 

Ef 5:25 "Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella...". Amar a nuestras esposas es renunciar a nosotros mismos (en muchas ocasiones, porque eso no sale sólo siempre), es renunciar a nuestros deseos en favor de los deseos de ella. Significa escoger la peli de video que ella quiere ver (aunque te diga "de verdad, no me importa si quieres vemos la que tú dices..."), sorprenderla en pequeños detalles, darle un masaje en la espalda cuando ya estáis en la cama y tú has cogido la postura, darle conversación mientras tiende la ropa, mirar escaparates de ropa y muebles (¡y no limitarte a bostezar!), y por supuesto que las tareas domésticas estén repartidas (que no sean una carga exclusiva de ella sola). Significa todo lo que ella necesita y que a tí te supone una pequeña incomodidad.

            La figura del macho dominante no existe en la Biblia. Existe la figura del hombre que tiene como modelo de liderazgo a Cristo, el que era el Maestro, pero que se hizo siervo de sus discípulos. Un servidor-líder, más preocupado de las necesidades de su esposa que de las suyas propias.

 

Ef 5:22 "Las casadas estén sujetas a sus propios esposos como al Señor, porque el esposo es cabeza de la esposa, así como Cristo es cabeza de la iglesia".

Tit 2:5 "que sean prudentes y castas, a que sean buenas amas de casa, a que estén sujetas a sus propios maridos, para que la palabra de Dios no sea desacreditada. "

            ¿Sujeción en plena revolución de los derechos de las mujeres?. ¿No suena esto a "las esposas deben de ser los felpudos sonrientes y serviciales de sus maridos"?. No. El pecado y Satanás han desvirtuado cual es el papel de la familia, el rol del hombre y de la mujer, la maldición sobre el pecado dice "tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti",  el hombre debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo, como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella, la mujer debe someterse a él (¡seguro que todas las mujeres se someterían con gusto a un marido así!), cada uno debe adoptar el papel que Dios le ha dado para que el matrimonio funcione.

            La democracia no funcionaría en el matrimonio, sencillamente porque siempre empatarían los votos (a no ser que los dos estuvieran de acuerdo, pero ¿y si no fuera así?), Dios ha querido que haya una cabeza en el matrimonio, y eso no quita que el marido pregunte e inquiera cual es la voluntad y los deseos de su mujer, y en función de la palabra de Dios ejercer su liderazgo. La Biblia no excluye que la esposa dé su opinión, preferencias, etc... lo que está claro es que la decisión final depende del marido y es él quien se hace responsable ante Dios.

 

 

jueves 18 de mayo de 2000                    VIDA DESPUES DE LA WATCHTOWER

 

 

 

            Reconozco que llevo tiempo sin testificar de Cristo a ningún testigo de Jehová, otras actividades me han estado ocupando tiempo y atención, pero no quiero descuidar algo que para mí es tan importante y que considero un llamamiento del Señor. No hace mucho (el Martes de esta semana) mi hermano y amigo Hans puso en mis manos uno de los mejores libros que encontrado sobre este tema, se titula: "Acercándose a los testigos de Jehová con amor", casi me atrevo a decir que es lo mejor que he leido. Ya me lo he terminado y lo estoy repasando, con la misericordia y gracia del Señor espero estar poniéndolo en práctica en breve.

            Estaba pensando en lo que tengo escrito en mi testimonio, y creo que no le dediqué demasiado tiempo a lo que considero importantísimo a la hora de entender la mentalidad de un testigo y los problemas que enfrenta cuando sale. Como sabéis yo no llegué a bautizarme, pero por poco más de dos años estuve involucrado en este grupo.

            Las doctrinas de esta secta son tan peculiares que pocos grupos las comparten. Esto hace que el ex testigo no encuentre consuelo espiritual en nada ni en nadie. Hay un creciente movimiento de ex testigos que buscan consuelo espiritual congregándose, pero aunque SALIERON DE LA SECTA, LA SECTA NO SALIO DE ELLOS, quiero decir, no se diferencian (a nivel doctrinal) de un testigo de Jehová, de hecho defienden a capa y espada lo que recibieron de la Sociedad. Muchos en su desengaño han terminado por dejar de lado la Biblia, y a Jesucristo. Esto sí que es una verdadera tragedia.

            En mi caso me volví un verdadero "buscador" de religiones, unos misioneros mormones me estuvieron visitando, hicimos las lecciones del libro de mormón, lo leí bastante, pero me dejó decepcionado, mi escaso conocimiento de la Biblia me dejaba a entender que ellos estaban lejos de ser un grupo cristiano (si leéis el libro "Fabricantes de dioses" veréis quienes son realmente los mormones), solicité por correspondencia unos cursos a los rosacruces (un grupo gnóstico), defraudado, me di cuenta que aquello era más filosofía que Biblia, y una cosa yo tenía claro: la Biblia es la perfecta Palabra de Dios y en ella se encuentra la verdad eterna. Un amigo me regaló una suscripción a una revista llamada "La pura verdad" editada por la Iglesia de Dios Universal, de Herbert Armstrong (esta revista ya no se edita con ese nombre), ellos, al igual que los testigos niegan la trinidad, la personalidad del Espíritu Santo, un infierno, y enfatizan un reino físico de Jesucristo. Tomé interés en este grupo, e hice el curso bíblico que regalaban, me chocaban sus doctrinas acerca del Sábado y las fiestas anuales del Antiguo Testamento (que guardan), a la luz de Gálatas y Colosenses, ellos estaban muy confundidos.

            ¿Dónde encontrar la verdad?. Un anuncio en un periódico me hizo llamar a un mensáfono, este servicio de contestador dejaba un mensaje bíblico diario, centrado en Jesucristo y la Palabra de Dios. Me encantaba escucharlo, y a veces llamaba cada día para volverlo a oir. Acepté un estudio bíblico que consideraba el evangelio de Juan, hice el curso pero con poco aprovechamiento, leía la Biblia con anteojeras, mi mente funcionaba como la de un testigo, cuando leía un versículo era como apretar un botón con la respuesta que había memorizado en el libro "Razonamiento" o en el "Vivir para siempre..", también regalaban un calendario bíblico, con pensamientos para cada día, este sí que me gustó, este calendario contiene un texto para cada día del año, y una reflexión acerca del sencillo evangelio de Jesucristo, basado no en una iglesia u Organización, sino en la persona viva de Cristo, el Salvador, ¡eso sí que me gustaba oir!.

            El verano siguiente, aburrido con la vida y ansioso por encontrar respuestas cogí las páginas amarillas y busqué en "Iglesia", encontré de todo, y visité una iglesia evangélica. Hacía unos meses ellos me habían regalado una Biblia, la leía (muy poco) y seguía con preguntas. Mi primera visita fue decepcionante (ya cuento algo de esto en mi testimonio), los hombre llevaban pantalones vaqueros, el que predicó no usaba corbata, y las mujeres vestían como hombres. Las preguntas que hice a algunos miembros me dejaron muy desencantado, pensé "si esta gente afirman ser la organización de Dios, desde luego que no lo parecen".

            Me desanimé mucho, pero en una conversación con una chica recibí el primer impacto del verdadero evangelio. Ella me hizo una pregunta acerca de qué me parecía la iglesia, o cuales eran mis convicciones, no lo recuerdo, yo le respondí:

- Mira, yo lo que ando buscando es la verdadera organización de Dios en la tierra, y de momento no la he encontrado.

            Esta afirmación es típica de una persona que ha sido martilleada continuamente con lo de la "Organización de Dios". Su respuesta me dejó descolocado.

- Tú lo que necesitas no es encontrar la Iglesia verdadera, porque la salvación no está en una iglesia, sino en una persona. Mira lo que dice Jn 14.6 Jesús dice: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí".

            Me fui a mi casa meditabundo, lo miré en mi Biblia y vi que era cierto. Me sorprendió aquello porque todos los grupos que me encontré me decían algo así como "únete a nosotros porque sólo podrás estar a bien con Dios si eres de los nuestros", esta gente no lo decía.

            No obstante me desanimé otra vez. Mis cientos de millones de dudas me corroían. Volví a los testigos unas cuantas veces, y salí el mismo número de veces. Me molestaba que no reconocieran los errores que habían cometido en el pasado con las falsas profecías. La Watchtower no era de fiar.

            Apenas leía la Biblia, aunque hice cursos Bíblicos de los evangélicos. El verano siguiente, buscando un libro di con un cristiano que tiene una librería evangélica, le pregunté por el libro, pero me dijo que no lo tenía, pero que tenía libros para préstamo, así que les eché un vistazo. Él me preguntó:

- ¿Eres cristiano?.

Yo le dije que por supuesto. Creía en Jesús (aunque creo que sólo con mi cabeza). Me preguntó si me reunía, y aquello no me gustó, pensé que estaba buscando prosélitos, yo le dije que no me reunía, que todas las iglesias eran un fraude. Pero él no insistió, me llevé unos libros y me marché.

            Con este hombre me di cuenta que si interé no era atraer gente a "su" iglesia, sino hacia Cristo. Comenzamos a conversar de temas bíblicos, y me di cuenta de que había dado con una persona que conocía la Biblia. Así que empezamos a estudiar la Biblia por las mañanas. Yo me llevaba muchos libros, y leía bastante, suponía que eso le agradaría, pero me preguntó.

- ¿Lees la Biblia?.

- Sí, un poco.- le dije.- sobre todo leo libros cristianos, eso sí que leo.

- Bueno, lo más importante es leer la Biblia, los libros están bien, pero no son la Biblia, pueden estar equivocados, por eso lo que hay que leer sobre todo es la Biblia.

            Una vez más aquello me hizo reflexionar. Como testigo había colocado muchos libro y revistas, en mi congregación el que me daba el estudio se alegraba de verme "progresando", devoraba sus libros, pero no leí ni siquiera un libro entero de la Biblia. Pero mira por donde, he aquí un hombre que dice ser cristiano, y que me decía "si no tienes tiempo, deja de lado tus libros y lee la Biblia", ¡curioso como los testigos habían lavado mi cerebro para poner la literatura a la altura de la Palabra de Dios!.

            Entonces comencé a leer la Biblia ENTERA. Por primera vez en mi vida. La leí de pasta a pasta. Desde entonces la he leido varias veces, y la sigo disfrutando. Empecé a estudiar la Biblia, y no sólo a leerla (esta es una experiencia fascinante), no se trata de comerte lo que otros han estudiado, sino de DESCUBRIR por tí mismo y con la sola ayuda del Espíritu de Dios los tesoros espirituales de Cristo, y no de una organización humana y falible.

            Para mí (y para muchos otros) el cristianismo bíblico es una aventura fascinante, es una relación personal con Dios (sin intermediarios humanos y religiosos), profundizando en el conocimiento maravilloso de Jesucristo, mi Salvador, y tratando directamente con Él. He tenido que aprender desde cero, cuando empecé a estudiar la Biblia tuve que humillarme, ya que me creía todo un erudito bíblico porque conocía una docena de versículos y sus interpretaciones, y Dios tuvo que humillarme y mandarme a la "escuela" a aprender las cosas primeras.

            Mi vida después de los TJ´s. No tiene ni punto de comparación. La Palabra de Dios me enseñó que soy un pecador, un rebelde a Dios, que sólo la sangre de Jesús me limpia de todo pecado, vivo agradecido a Dios por haberme perdonado y limpiado. Vivo esperando su regreso a esta tierra a reinar, encontrarme cara a cara con Él, mi deseo es conocerlo más y vivir para Él. Realmente hay esperanza para el hombre, no en una iglesia sino en la persona de Jesús, el que se ofreció como una víctima por nuestros pecados. Es así de sencillo.

            Supongo que este comentario levantará miradas suspicaces. Tal vez algunos pensarán que no soy honesto, y que estoy haciendo propaganda de "mi" iglesia. Estáis en vuestro derecho. Pero no me juzguéis, la mayoría apenas me conocéis. Para eliminar cualquier duda os diré lo que habéis oido de otros, sí, soy un seguidor de Cristo, mi lealtad es SOLO hacia Él. Me encantaría que otros lo conocieran a Él, es más, me da igual si NO PISAIS una "iglesia" evangélica en vuestra vida, con tal que conozcáis al Hijo de Dios. De verdad, me trae sin cuidado. Lo principal es lo principal. Me da igual si no leéis un libro "evangélico" o conoceís a un miembro, o le compráis medio kilo de jamón de york a un tendero "evangélico" con tal que creáis lo que dice la palabra de Dios: "que en él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres", que la vida y la verdad vienen por medio de Jesucristo. Lo puedes conocer perfectamente en el mismo lugar en el que estás, en tu casa, o en la playa, en el campo o el desierto, da igual.

 

 

lunes 29 de mayo de 2000          ¿ES PAUL TOURNIER LA REENCARNACION DE C.S. LEWIS?

 

 

 

            Bueno, es una pequeña broma, está claro que no doy el más mínimo crédito a la reencarnación, y mucho menos a la posibilidad de que el Dalai Lewis volviera en Osel Tournier. ¿Lo he comentado antes?, puede que sí, cuando leí un libro de Paul Tournier titulado "El mito de una sociedad sin Dios", ¡cómo disfruté con ese libro!, ahora estoy con otro del mismo autor titulado "Violencia y poder", exageradamente bueno. Este Paul Tournier es un pensador brillante, lo extraordinario de este hombre es su sensibilidad a los problemas humanos, su poderoso raciocinio tranquilo e intimista. Al leerlo me pasa como cuando leo a C.S. Lewis, es como hacer gimnasia mental, te vuelves más ligero, la mente se vuelve más clara con el aire de la montaña. Y pensando en esto me puso a compararlo con Lewis (las comparaciones son odiosas), por supuesto que son dos hombres completamente distintos, Lewis es la fuerza bruta, su colosal fuerza mental puesta al servicio de Dios y de la razón no tienen rival, Tournier es más calmado, más íntimo, es más un gigante que anda de puntillas, prefiere desarmar a su adversario con parsimonia, mientras que Lewis es un perfecto y rápido espadachín, sus golpes son claros y definitivos. En Lewis lo humano se expresa en terminos casi antagónicos: el humor y la tragedia, en él tenemos esos dos extremos, su elegante y caballeroso sentido del humor tan británico (aunque él fuera irlandés de nacimiento) es genial, Lewis te hace reir, sus "Cartas de un diablo a su sobrino" son delirantemente buenas, sus libros para niños son fabulosos, sabe hace reir a un niño con la misma elegancia con la que hace reir a un adulto, su autobiografía ofrece numerosas muestras de esto. Y luego tenemos su parte trágica, "El problema del dolor", tan desgarrador como los horrores de la segunda guerra mundial, sus descripciones son tan directas que causan estupor, la muerte de su esposa, llena de honda pena y noble fe. Esa es la grandeza de Lewis. Lewis es un filósofo, una mente matemáticamente precisa, y un literato, con una cultura tan vasta como las tierras de Narnia.

            A Tournier lo conozco mucho menos. Sólo he leido un libro y medio suyo (el que me estoy terminando). El es un médico dedicado a la psicología y al conocimiento del hombre, individualmente y en su conjunto. Me lo imagino como un ser amable, sentado junto al fuego, más dispuesto a oir que a ser escuchado. Su comprensión de la problemática humana es grande, eso lo contrapone a Lewis, quien está más especializado en los problemas que aquejan el Universo, el mal, el dolor, su visión es macrocósmica mientras que la de Tournier es microcósmica, mira hacia el interior del hombre, a sus angustias, sus pesares, y sabe encontrar en la fe el remedio definitivo a esto. Él también quedó sin esposa. Ambos son hombres de elevada cultura, pero creo que Lewis es mucho más extenso en sus lecturas, su conocimientos de la literatura, de los idiomas, de la filosofía (de la que ocupó una cátedra) lo aventajan. Tournier está encantado con la psicología, parece que también le gustan los clásicos, pero no puedo decir mucho más de él.

            Lewis te abre los ojos a una dimensión espiritual casi desconocida para nosotros, te pones a leer uno de sus libros y te das un golpe en la frente diciendo "¡esto me ha pasado a mí!", con Tournier pasa igual pero a nivel no tanto espiritual como psicológico, la reacción es la misma.

            Leer a esos dos hombres, es como mantener una fascinante conversación con ellos, es como ser admtido en un círculo al cual jamás podríamos entrar por méritos propios, y si los escuchas con atención te das cuenta que vas captando con gran claridad su pensamiento, e incluso a la hora de razonar te vas sintiendo un poco más ligero, como cuando sales a correr con dos compañeros bien entrenados, que te exigen lo mejor de tí mismo.

 

 

viernes, 16 de junio de 2000       EN POS DE LO SUPREMO: EL PECADO DE LA FAMILIARIDAD O “ESO YA ME LO SE”.

 

 

            ¿Cuánto tiempo llevas desde que conoces al Señor?, ¿dos, tres, nueve, veinte años, tal vez más?, ¿recuerdas los tiempos del asombro, del encanto y de las fascinación por lo grandioso y desconocido?, eran los tiempos de la sed de Dios. Sin duda cuando más rápido creciste. ¿Qué pasó ahora?.

                Vamos a retratar a una persona. Viejo converso, hombre de iglesia y de férreos principios. Este veterano tiene grandes responsabilidades en la obra de Dios, anciano-pastor de iglesia, está además metido en las altas esferas de importantes ministerios, juntas de pastores y cosas así. Él piensa que defiende la sana doctrina cuando lo que en realidad está defendiendo son las tradiciones de su iglesia, al igual que un fariseo, o al igual que un papista. Aunque su vieja Biblia le siga a todas partes, no es él quien la sigue a todas partes. Él nunca rectificará de lo que ha creido, no va a considerar si quiera estudiar enseñanzas extrañas a él como la predestinación (aunque los impulsores de su denominación la creyeron), para él es algo nuevo, tampoco se va a esforzar por encontrar argumentos bíblicos para refutar las nuevas y extrañas tendencias que inundan ciertas iglesias. Él no necesita  escudriñarlo en la Biblia, le basta con una frase invocando a la tradición para zanjar el asunto.

                Eso no es lo peor. Lo peor es su relación con Dios, parece tener un Dios a su servicio, al servicio de la tradición, más que estar al servicio del Grande y misterioso Dios, a quien la mente  humana no alcanza a comprender. Me gustaría verlo temblar como el pueblo de Dios ante el monte que humeaba, me gustaría ver su cara de asombro al ver a Dios hacer algo que no encaja en su estrecha teología.

                Esta persona, al igual que muchas y al igual que yo mismo muchas más veces de las que quisiera confesar, en un momento u otro, hemos  perdido la capacidad de asombro ante Dios, pensamos que ya sabemos lo suficiente (esta es la mayor necedad de todas), y cuando leemos la Biblia vamos casi saltando mentalmente versículos (esto ya lo sé..... esto también). Por eso la casa es dejada desierta. Nos pusimos a dar lecciones a Dios, y nos endurecimos más que el pedernal, nuestros cielos se volvieron de bronce, y Dios nos dejó marchitar.

                Mi oración es que Dios nos haga como niños, que nunca dejemos de sentirnos fascinados, encantados y asombrados con la historia del Hijo de Dios que bajó del cielo para morir por nosotros, sólo así seremos sabios. Que nunca dejemos la sencillez de los primeros días, la dulzura de cuando escuchamos por primera vez el evangelio de salvación, la Palabra que libera, cuando nuestros pecados nos fueron perdonados y cantamos de alivio al Buen Dios. Cuando fuimos reconciliados con Él, y pareció que la misma Creación y nosotros mismo también fuimos reconciliados.

                Todos anhelamos los ríos de agua viva que nos prometió el Señor Jesús, ¿dónde están?, están cuando nos liberamos de nuestra implacable faja de orgullo espiritual, de nuestro negro y feo abrigo de suficiencia propia, de esas apretadas botas del miedo a cambiar para así poder crecer, de esas gafas de madera que son la vergüenza de reconocer que no sabemos ni vemos tantas cosas como creemos.

                ¡Que el Señor nos libre de la hipocresía, que nos haga como niños, que podamos disfrutar de nuestro Padre celestial y abandonarnos en sus brazos amantes!.                

 

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