Lo que todo cristiano debe saber

Ef 1.15-23

 

Encontramos en Efesios dos oraciones de Pablo, estas dos oraciones constituyen lo que el creyente debe SABER y EXPERIMENTAR. Ambos, el conocimiento y la experiencia espiritual forman parte de lo que todo creyente necesita para estar bien equipado y maduro.

 

 

1ª Oración: Lo que todo creyente debe saber –

 

1. Todo creyente debe conocer a Dios

2. Conocer su esperanza y su herencia

3. Conocer el poder de Dios

4. Conocer que Cristo tiene toda la autoridad y el Reino

5. Conocer que Cristo es Su Cabeza

 

Espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de Él (v.17)

 

Muchos creyentes han oído de Dios, muchos han leído acerca de Dios, pero muy pocos han llegado a conocerle de primera mano. En Is 41.8 Dios habla de “Abraham, mi amigo”, ¿Cuántos de nosotros nos preciamos de tener amistad con Dios?. Me temo que muy pocos.

 

El conocimiento que tenemos de Él lo podemos adquirir por medio de orar y meditar en las Escrituras de día y de noche:

 

Sal 1Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,  Ni estuvo en camino de pecadores,
    Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;  2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
    Y en su ley medita de día y de noche.  3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,(A)
    Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

 

Dn 9  1 En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, 2 en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. 3 Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. ”.

 

¿Cuánto tiempo empleamos en buscar al Señor en oración y en meditación de Su Palabra?, si no hacemos así seremos como el buey que no conoce la voz de su dueño (Is 1.3).

 

Con todo no debemos buscar al Señor guiados por sentimientos de culpa, sino por el puro deleite de conocerle y disfrutar de Su presencia.

 

Conocimiento e iluminación. Hay un tipo de conocimiento espiritual que no viene dado por el estudio únicamente, sino por la iluminación del Espíritu Santo, dice 1 Co 2.10 que las cosas que ojo no vió son “las (que) reveló a nosotros por el Espíritu”. Sin el estudio de la Palabra no viene el conocimiento espiritual, y sin la iluminación del Espíritu Santo no podemos hacer nuestros los tesoros espirituales.

 

Diferencias entre revelación e iluminación. Cuidado, revelación e iluminación son dos cosas distintas. La revelación es que Dios te muestre algo que de otra manera hubiera sido imposible que tú conocieras, a Pablo se le reveló el evangelio de esa manera (Gal 1.15-24). La iluminación es el entendimiento y luz que nos da el Espíritu Santo cuando consideramos la Escritura.

 

Nuestras prioridades en la vida. ¡Cuánto debemos desear ser creyentes sabios!. Esta es la meta más deseable, conocer al Señor (Fil 3.10).

            Pero, ¿Cuáles son las metas de muchos de nosotros?, hagamos honestamente esa pregunta. Muchos desean conocer al Señor, pero tienen otros deseos más fuertes, y todos sabemos que los deseos más fuertes matan a los deseos más débiles, necesitas tener un fuerte deseo para alcanzarlo, ¿cómo de fuerte es tu deseo de agradar a Dios?, ¿cómo de fuerte es tu deseo de conocerle?.

            Al final, de una manera u otra conseguiremos bien nuestros deseos, nos convertiremos en el tipo de personas que queremos ser, pero ¿Cuál es tu deseo?.

            Ser un creyente espiritual, ser un creyente sabio, conocer al Señor por encima de todas las cosas, amarle más que a nada en este mundo, esas son verdaderas metas.

 

La esperanza y la herencia a la que nos ha llamado. (v.18)

 

Para conocer la esperanza a la que nos ha llamado el Señor, necesitamos recibir iluminación espiritual.

 

¿Cuál es la esperanza cristiana, qué incluye esta?.

 

Hch 23.6 La esperanza de la resurrección de los muertos

Hch 28.20 La esperanza de Israel: la venida del Mesías

Rm 8.20 La esperanza de la restauración de todas las cosas (puesto que todo ha sido dañado por el pecado y ha perdido su gloria y función original)

Gal 5.5 La esperanza de la justicia ( de ser justos y justificados)

Col 1.5 La esperanza de nuestra recompensa en los Cielos

Col 1.27 Cristo en nosotros es la esperanza de Gloria (se refiere a la glorificación que Cristo, Quien habita interiormente en nosotros hará al transformarnos y glorificarnos)

1 Ts 5.8 La esperanza de salvación (es decir, que Cristo vendrá y cumplirá sus promesas hacia nosotros)

1 Tm 1.1 Cristo es nuestra esperanza (Cristo no sólo es el autor de las promesas que hemos recibido, sino el cumplimiento de estas, además, nuestra esperanza es verle a Él)

Tit 2.13 La esperanza bienaventurada es ver a Cristo en su  2ª venida, que será (según dice el texto) Gloriosa

 

Debemos de estar bien versados en la esperanza que tenemos Cuando un cristiano es un ignorante de las cosas que le esperan, se vuelve un cristiano débil, el mundo se le hace más atractivo, porque piensa que el Señor no tiene nada que ofrecerle. Pablo ora que el Señor nos alumbre para que conozcamos nuestra esperanza.

            Dios va a hacer cosas tremenda con nosotros y con este universo caido, Dios tiene planes que incluyen a la iglesia y que darán un vuelvo a la historia, ¿los conoces?, pues estudia y ora que el Señor ilumine tu entendimiento de las Escrituras.

 

Las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (v.18b)

 

Nuestra herencia es una herencia tremendamente generosa y eterna. Dios ha preparado cosas para aquellos que le amamos.

            ¿Es Dios generoso?, sí, ¿es Dios rico?, sí, pues va a darnos generosamente conforme a Sus riquezas cuando recibamos nuestra herencia en los Cielos.

Herencia y recompensa. Son dos cosas distintas. La herencia es lo que nos pertenece como hijos de Dios, cosas que Dios nos dará no por nuestros méritos, sino por el hecho de ser sus hijos por el nuevo nacimiento. La recompensa es lo que Dios nos dará como premio por nuestras obras, nuestra herencia no la podemos aumentar, pero nuestra recompensa sí:

 

Al ser fieles

Al amar Su venida

Al testificar

Al amarnos y cuidarnos unos a otros

Al ofrendar con amor y sacrificio

Al negarnos a nosotros mismos y tomar la cruz

 

Todos debemos conocer cual es nuestra herencia, porque el hombre más rico en este tierra, es un miserable comparado con el más pequeño de los santos en el Cielo.

 

El poder con el que actúa en nuestro favor (v.19-20)

 

            Otra cosa que debemos conocer es la grandeza del poder de Dios, obrando en nuestro favor con gran fuerza.

 

Muchos han pintado a Dios de una manera que no es el Dios de la Biblia, lo ponen bueno, amigable e inclinado a los necesitados, pero es también tremendamente poderoso. Piensa por un momento en una explosión atómica, la cantidad de energía que se libera en una explosión de esas características, el poder de Dios es mucho mayor.

 

Hoy en día Dios sigue al control de la historia y de las naciones Sal 10.15-16 5 Quebranta tú el brazo del inicuo, Y persigue la maldad del malo hasta que no halles ninguna.16 Jehová es Rey eternamente y para siempre; De su tierra han perecido las naciones.Is 33.2-3 2 Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. 3 Los pueblos huyeron a la voz del estruendo; las naciones fueron esparcidas al levantarte tú. Is 40.1515 He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.

Este Dios es nuestro Dios, y todo Su poder obra en nuestro favor, a favor de los que creemos. El creyente puede pasar por alguien débil, perseguido, pero Dios sabe quien es, y manda ángeles que le sirvan, y si es Su voluntad nadie le puede tocar ni hacer mal.

Debemos conocer muy bien cual es ese poder.  Si no conocemos cual es la “supereminente grandeza de su poder”, nuestro conocimiento del Dios de la Biblia es inexacto. Además, al conocer cual es su poder tendremos menos temor. No se trata de ser temerarios, sino de andar por el mundo con la seguridad con la que debe andar un hijo de Dios.

Qué hizo el poder de Dios y qué es la Iglesia (v.20-23)

Para que podamos entender mejor cual es la medida del poder de Dios, tenemos que considerar dos hechos relacionados con la persona de Cristo: la resurrección de Cristo y su entronización.

Cristo resucitó por el poder de Dios- “venció la muerte con poder y al Cielo le exaltó” (dice un himno), es en la resurrección que Dios mostró abundantemente Su poder.

Cristo se sentó en los lugares celestiales- lo cual tiene un significado profundo, ha tomado el control de todo, está reinando y esperando que sus enemigos sean el estrado de sus pies (Heb 10.13). El sentarse tiene dos significados: a) la obra terminada de Cristo (porque en el templo antiguo no había sillas, ya que el trabajo de los sacerdotes nunca se terminaba), b) su posición de autoridad (en la antigüedad los reyes se sentaban en sus tronos, y los rabinos en su silla de rabinos, eso indicaba su autoridad).

¿Quién es el cuerpo de Cristo y Quien es la cabeza del cuerpo?. Dos cosas fundamentales en el cristianismo. LA cabeza de la Iglesia es Cristo (Ef 5.23) y nadie más, no es un Obispo, o un Papa, es Cristo, y el Vicario de Cristo es el Espíritu Santo (Jn 14.15 y ss). Y es nuestra Cabeza (Cristo) que está en el Cielo, y allí tiene todo el poder, autoridad.

            La segunda cosa que debemos saber es que el Cuerpo de Cristo está en la tierra, ese Cuerpo es Su Iglesia (¡no es la hostia consagrada!). Es Su Cuerpo porque está vitalmente unido a Cristo, el destino de la Iglesia es el destino de Cristo: ser coheredera con Cristo (Rm 8.17), y reinar con Cristo (Ap 20.6).

 

“La plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”.

¿Qué significa este misterioso versículo?. Hemos dicho que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, aquí dice algo muy fuerte, y es que la iglesia es “la plenitud de Aquel” ¿Quién es “Aquel”?, ese es Cristo.

Significa que Cristo forma parte de la Iglesia y la Iglesia forma parte de Cristo. Son Uno. Cabeza y Cuerpo, hombre y mujer. Literalmente la palabra plenitud (pléroma- plhjroma) viene en otras partes:

Mc 6.43 doce cestas llenas

Rm 13.10 el cumplimiento de la ley es Cristo

Rm 15.29 llegaré con abundancia de la bendición de

 

¿Somos la plenitud de Cristo?, bueno, siendo humildes y realistas, no estamos reflejando muy bien a Cristo. Pero podríamos tener más de Cristo en nosotros, porque él se nos ha dado a nosotros sin medida. ¿Eres un cristiano que se arrastra por la vida, cargado de pecados, luchando siempre con las mismas cosas?, Cristo en nosotros es todo lo que necesitamos.

La iglesia tiene a Cristo interiormente, y lo está manifestando exteriormente. Nuestra manifestación externa de Cristo depende de nuestro disfrute interior de Cristo, tenemos un Cristo que desea ser el todo en nosotros, desea (conforme hemos leído):

Que le conozcamos (v.17)

Darnos a conocer cual es nuestra herencia y cuales sus riquezas (v.18)

Que conozcamos el magnífico poder con el que actúa en nosotros (v.19)

 

Crezcamos en todo en aquel que es nuestra cabeza (Ef 4.15), debemos PROGRESAR en nuestro conocimiento de Dios, no estancarnos, hacerlo nuestra prioridad, comprender las riquezas de Dios en Cristo en nuestro favor, y vivir como príncipes en este mundo, no como pobres espirituales, sino como miembros de la realeza espiritual a la que pertenecemos.

 

Julio Martínez

juliommd@hotmail.com

http://www.estudios-biblicos.tk

http://www.estudios-biblicos.info

Bajo licencia Creative Commons.