Ef 2.4-10.

SECCION 1: ¿HEMOS CONOCIDO LA MISERICORDIA  DEL SEÑOR?

1)      La misericordia de Dios.

a)      Rico en misericordia y Su gran amor con que nos amó (4)

b)      Nuestra condición anterior: muertos espiritualmente (5)

c)      Vida con Cristo, exaltación con Cristo (5b y 6)

d)      El propósito: mostrar su bondad con nosotros (7).

SECCION DOS: ¿HEMOS CONOCIDO PARA QUÉ NOS HA SALVADO DIOS?.

2)      Por qué y para qué somos salvos.

a)      Salvos por gracia: un regalo que viene de Dios (8)

b)      Toda la gloria para Dios: no es por obras (9)

c)      El plan de Dios para los salvos, el propósito de la salvación (10).

 


Titulo: Agentes de su misericordia.

Idea central: ¿Hemos conocido el amor de Dios?, ¿Hemos conocido para qué nos ha salvado Dios?.

Idea central 2:  Dios al salvarnos nos trató con gran misericordia y nos dio un propósito: glorificarle por medio de las buenas obras.

Idea central 3: Dios mostró gran misericordia al salvarnos para que nosotros vivamos como Él, haciendo misericordia con otros.

 

Imaginemos a dos creyentes con ideas algo erróneas, tomemos nota de lo que dicen porque el texto que estamos estudiando refuta estas falsas ideas:

CREYENTE 1. “Ya se lo suficiente sobre la salvación, Cristo murió por mí eso es todo lo que necesito saber, ¿para qué perder el tiempo profundizando en la salvación?...”.

CREYENTE 2. “Sí, soy salvo. Soy todo lo que se puede esperar de un creyente, voy a los cultos, oigo los mensajes, doy en la ofrenda, y no me meto en líos, por lo demás mi vida es como la de cualquier persona que no conoce a Cristo, ¿o es que tenía que haber alguna diferencia?”.

 

En definitiva podemos decir que estos son dos errores comunes que en alguna medida han calado en la iglesia:

1.      Desconocer la grandeza de la salvación. Algunos como que piensan que Dios estaba obligado en mandar a su Hijo a la cruz a morir por nosotros. Otros no son conscientes del desastre y ruina que nos trajo nuestro  pecado, dejándonos en una condición de muerte espiritual.

2.      Pensar que el propósito del creyente es bautizarse, asistir a la iglesia, no “meter la pata”, y como mucho colaborar en alguna cosa en la iglesia. Como está salvo ya no queda mucho que hacer.

 

 

¿Qué habría que hacer para vencer estas ideas erróneas?: 1º Conocer lo que es la salvación, y cual era nuestra situación antes de conocer al Señor (al estar en pecado) y cual es la posición del creyente una vez salvado. 2º Saber muy bien que es lo que Dios se ha propuesto al salvarnos y qué espera de nosotros.

 

SECCION 1: ¿HEMOS CONOCIDO LA MISERICORDIA  DEL SEÑOR?

1)      La misericordia de Dios.

a)      Rico en misericordia y Su gran amor con que nos amó (4)

b)     Nuestra condición anterior: muertos espiritualmente (5)

c)      Vida con Cristo, exaltación con Cristo (5b y 6)

d)      El propósito: mostrar su bondad con nosotros (7).

 

-El contexto anterior: Los versículos 1 al 3 de este capítulo 2 describen nuestra situación ( muertos espiritualmente, siguiendo la corriente del mundo, siguiendo la voluntad del diablo, por naturaleza hijos de ira, etc...).

-Situación anterior:

            -Un desastre: Aunque de apariencia normal, la realidad es que nuestras vidas a la luz de la eternidad eran un fracaso. Aunque tuviéramos el respeto de otros, para Dios éramos como sus enemigos, éramos hijos de ira. Nuestra vieja naturaleza era contraria a todo lo que Dios es, nosotros éramos egoístas (Dios es generoso), nosotros éramos rencorosos y vanidosos (Dios es perdonador y sencillo).

            -Hasta que no comprendamos bien de dónde nos ha sacado Dios, no vamos a poder comprender cuanta misericordia ha empleado con nosotros.

1)La misericordia de Dios.

            Introd.: Dios es bueno, todos lo dicen, pero eso no es cierto, la palabra buena se queda corta para lo que Dios ha hecho. Él nos creó, nos dio vida, nos dio de todo, pero nosotros no reconocimos su mano, preferimos vivir sin tenerlo en cuenta, envió a su Hijo a morir por nuestros pecados, pero lo ignoramos, ¿qué nos merecíamos, una palmadita en la espalda o su juicio?.

            Dice la Biblia que éramos aborrecibles y dignos de aborrecimiento (Tit 3.3 dice que éramos aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros). A veces pensamos en personas que no tienen arreglo, criminales, gente odiosa (a ver, piensa en alguna gente odiosa, seguro que se te viene a la cabeza unos cuantos ejemplos)---- y ahora piensa que vas a dar la vida de uno de tus hijos (o de una de las personas que mas quieres por ellos) y que encima los vas a meter en tu familia, y ellos van a ser tus herederos, dormirán en tu casa, usaran tu cuarto de baño y los amaras como a uno de tus hijos). ¿A QUE HACE FALTA SER MAS QUE BUENO PARA HACER ESO?.

a)      Rico en misericordia y Su gran amor con que nos amó (4)

-Para hacer lo que Dios ha hecho con nosotros no hay que ser misericordioso, hay que ser RICO en misericordia.. Te tiene que sobrar misericordia por todos lados. Hay que ser “imposiblemente” misericordioso.

-Ilustración: La revista cristiana “Realidades de Fe” cuenta de un líder cristiano adicto a la pornografía y al sexo ilícito su vida fue una espiral de pecados y caídas, pasó de mirar pornografía a acudir a bares de striptease, a llamar a servicios de prostitutas. Cuando sintió que estaba tocando fondo intentó quitarse la vida. Pero Dios lo restauró, ¿qué fue lo que lo hizo levantarse además de la Gracia?, él dice: “el saber que Dios me amaba con locura, estuviera predicando, o estuviera en un local de striptease lleno de humo, Dios me amaba igual”. Es cierto que  Dios no aprueba la gran mayoría de cosas que hacemos, pero eso no quita que su amor por nosotros sea constante.

-Hay una clase de amor que muchos aun no conocemos, aunque lo hemos experimentado, es el amor incondicional de Dios. El viernes pasado un amigo me decía el conflicto que tenía cuando los Testigo de Jehová le dijeron que no tenía que usar sangre, el pensó que puesto que no estaba dispuesto a obedecer esta norma ya no podía tener el favor de Dios.

-Aunque Dios no apruebe muchas veces lo que hacemos, no por eso deja de amarnos. Nos ama, llora con nosotros y ríe con nosotros, sufre con nosotros y nos observa.

b) Nuestra condición: muertos espiritualmente (5)

-Dios no nos dio vida con Cristo cuando nos hicimos cristianos. Algunos piensan que antes de predicar el evangelio a otros tenemos que reformarlos, no podemos predicarles el evangelio hasta que no mejoren un poco: “hacerte miembro de la iglesia, dejar tus pecados, tener ciertos conocimientos y usar cierto lenguaje”. (Luis Palau cuenta de un hombre que le dijo que antes de entregarse a Cristo tenía que dejar ciertos pecados, ese hombre no comprendía la verdadera naturaleza del evangelio: 1º no podemos cambiar por nuestras propias fuerzas; 2º Nunca podremos alcanzar una posición de limpieza fuera del sacrificio de Jesús por nosotros).

-Fue en nuestra situación de muerte espiritual cuando Dios nos dio vida con Cristo.

-¿Cuántos puntos tuvimos que conseguir para ganarnos el perdón de Dios? (preg. abierta).

c) Vida con Cristo, exaltación con Cristo (5b y 6).

-Hay algo misterioso en este plan misericordioso de salvación (hay tantas cosas que no sabemos). Para que tuviéramos vida tuvimos que ser unidos vitalmente a Cristo. Fuimos unidos en su muerte, resurrección y exaltación. Al morir con Cristo fuimos justificados, al resucitar con Cristo fuimos vivificados con Él (Rm 6.4 comenzamos una nueva vida), y al ser exaltados con Cristo hemos sido sentados con Él y colocados en una posición de autoridad sobre el mundo espiritual.

-Ilustr. En las películas en blanco y negro a veces aparece que uno necesita sangre, y entonces alguien se remangaba el brazo y clavaban una aguja en él, y por medio de un tubo la sangre de uno pasaba a otro. El que estaba medio muerto, recibe vida del fuerte al estar unido a Él. Nosotros hemos sido vitalmente “conectados” a Jesús, y de Él hemos podido recibir la vida y el perdón, lejos de Jesús no podríamos haber encontrado ese perdón.

d) El propósito: mostrar su bondad con nosotros (7).

-¿Para que nos salvó?, ¿para qué tanto esfuerzo por parte de Dios, todo un plan....?.

-Algunos dicen: Dios nos salvó para que no fuéramos al infierno......mmmm ¿es cierto eso?.

-La Biblia dice: Dios nos salvo para que todo el mundo espiritual, al ver lo que ha hecho con nosotros exclame: “Realmente Dios es bueno, cuanta misericordia ha derramado en su iglesia”. (Lee el versículo 7 de Ef 2 que es lo que estamos considerando). Desde luego que el plan de salvación de Dios era rescatar del infierno a las almas, pero en primer lugar su propósito es darse a conocer.

-2 Ts 1.10 dice que cuando Cristo vuelva va a ser glorificado en sus santos y admirado en todos los que creyeron: ¡somos la obra maestra de la misericordia de Dios!. Imaginémoslo así, un artista ha hecho una hermosa escultura, cuando llega el día de la inauguración, un velo cubre la estatua, todos están atentos, el artista quita el velo y todos exclaman con admiración. En la segunda venida Cristo descubrirá el velo de la iglesia y todos podrán admirar su belleza, belleza que ha sido posible por la muerte de Jesús y su resurrección (lee Ef 5.25-27).

-¡Es un privilegio no solo oír del amor de Dios sino experimentarlo!, los ángeles estarán fascinados al recordar y al oír de nuestros labios de la misericordia de Dios, pero nosotros lo podemos contar de primera mano.

-Cuando predicamos el evangelio no sólo estamos buscando que las almas se salven, sino aumentar la fama y la popularidad de Dios, engrandecer el nombre de Dios, glorificarlo. Hablamos de su inmenso amor, de su justicia al no transigir con el pecado, hablamos de su poder... ¡somos agentes publicitarios de Dios!.

 

Aplicaciones 1:

-¿Habéis oído hablar de los nuevos ricos? El problema de ellos es que se olvidaron de donde salieron, y se sienten superiores... (Pr 30.21-23 dice que por tres cosas se alborota la tierra, por el siervo cuando reina... o por la sierva que hereda a su señora). Antes de orar empieza a pensar en: lo repugnante que es a los ojos de Dios el pecado, lo grande que es la salvación, el privilegio que es que Dios haya llenado su casa de pordioseros (mejor aun, que haya sometido a pordioseros a un tratamiento de belleza y nos ha convertido en hijos herederos).

-Profundiza en la salvación: esto implica: preguntar lo que no sabes, leer la Biblia a menudo (diariamente), comenzar un discipulado, leer buenos libros, tener buenas conversaciones, pensar a menudo en la salvación.

-No esperes a la resurrección para hablar de la misericordia de Dios a los ángeles, ¡puedes contárselo a tu vecino o al que te vende el periódico!.

 

SECCION DOS: ¿HEMOS CONOCIDO PARA QUÉ NOS HA SALVADO DIOS?.

2.      Por qué y para qué somos salvos.

a)      Salvos por gracia: un regalo que viene de Dios (8)

b)     Toda la gloria para Dios: no es por obras (9)

c)      El plan de Dios para los salvos, el propósito de la salvación (10).

 

Introd.. ¡Qué imagen tan confusa!, para muchos la vida cristiana es tener las posaderas firmemente sujetas al banco de la iglesia, para que cuando nos muramos estemos con las mismas posaderas acomodadas en una nube y cantando coritos... Y es que muchos cristianos aun NO saben lo que son.

Ilustr. ¿Habéis visto “Babe el cerdito valiente”?, es la historia de un cerdito que está convencido que es un perro pastor de ovejas. Es solo una película, porque en la realidad sería muy triste que un cerdito intentara ladrar o correr como un perro, sería frustrante, y además, no sabría (al no saber que es cerdito) cual es su papel en la vida.

            Muchos cristianos aun no saben qué es lo que son y para qué los ha puesto el Señor aquí.

a) Salvos por gracia: un regalo que viene de Dios (8)

-Hay algo de confusión en cuanto a este texto, muchos lo leen así “Sois salvos por la fe” como si el hecho de haber creído es lo que nos salvara, la causa principal. Lo que enseña la Biblia es que la fe es el medio, pero la Gracia es la causa.

-Es la gracia la que nos ha salvado, la Gracia es la bondad inmerecida de Dios, darnos lo que nunca nos hemos merecido. El hecho que Dios nos escogiera cuando estábamos muertos espiritualmente pone de manifiesto que la causa de la elección es Su Gracia.

b) Toda la gloria para Dios: no es por obras (9)

Ilustr. Un caso hipotético, mi esposa y yo hacemos un pastel para el ágape, se trata de una tarta de nueve pisos, con decoración, etc... la hemos hecho ella y yo, pero... bueno, yo solo le puse la guinda que hay arriba del todo, o sea, que he colaborado, de modo que puedo anunciar que Mari y yo hemos hecho una tarta. ¿No os parece injusto?..

-Si pudiéramos colaborar en nuestra salvación, decir que hemos hecho aunque sea un poquito, Dios no se llevaría toda la gloria (Ef 2.8-9 “no por obras, para que nadie se gloríe”)..

-Prácticamente todas las religiones “Le echan una mano” a Dios en el asunto de la salvación, los TJ tienen que predicar, los católicos tienen que participar de los sacramentos, los musulmanes tienen que practicar los cinco pilares del Islam. Cuando Cristo padecía en la cruz exclamó “Consumado es” (Jn 19.30), esto es: “todo ha sido saldado”, el término “consumado” en el original, es más un término contable que coloquial, es la expresión que nosotros utilizaríamos para decir “la deuda ha sido saldada”. Cristo hizo un pago completo por nuestros pecados, no hizo un pago a medias.

c) El plan de Dios para los salvos, el propósito de la salvación (10).

-La palabra “hechura” es en original “poema”. Somos su poema, su composición. Obra suya. Nos ha tomado de una condición pecaminosa y caída, y nos ha hecho nacer de nuevo por Su Gracia. Somos nuevas criaturas en Cristo (lee atentamente 2 Co 5.17).

-Imaginaros que Dios creara una nueva raza, es una raza distinta, no son hombres, y tampoco son ángeles, son una raza creada para hacer el bien.

-Dios nos ha creado en Cristo, a su semejanza. Somos muy parecidos a Él, de hecho Él es nuestro hermano mayor...

-Ilustr. Había un niño en un pueblo, ya sabéis cómo son los pueblos, este niño era hijo ilegítimo, así que con muy mala idea le llamaban “el bastardo”, un día empezaron a celebrar reuniones en el pueblo, pero a él le daba vergüenza asistir en público, el asistía pero se iba corriendo, un día, antes de que se fuera, el predicador salió corriendo detrás de él y lo agarró, “a ti te conozco” le dijo, “tu cara me suena... a ver... sé de quien eres hijo, ¡tú eres hijo de Dios!”..

-El plan de Dios para el creyente es manifestarse a sí mismo por medio del creyente. Cristo manifestó al mundo a Dios, nosotros manifestamos a Cristo con lo que somos y con lo que hacemos.

-Buenas obras preparadas de antemano. La idea es que Dios ya tiene un plan para ti, cada día

-Nosotros tenemos que descubrir dónde están esas buenas obras que Dios ha preparado. Comenzar el día orando, y acudir a Dios constantemente para preguntarle: “Señor, ¿dónde están esas buenas obras que tú has preparado para mí?”.

-¿Qué ocurre si un creyente piensa que él no puede servir en nada, excepto su trabajo?: sin duda está equivocado,  no le ha preguntado a Dios.

 

Aplicaciones 2:

-En nuestra lista de oración poner como apartado que el Señor nos revele cómo podemos suplir las necesidades de las personas que nos rodean.

-Hablar con los ancianos para que nos digan qué necesidades hay en la iglesia y cómo podemos encajar nosotros en los distintos ministerios.

-Andar con los ojos abiertos, en una actitud de siervo (en una entrevista de trabajo pusieron a varios candidatos en una habitación con un papel tirado en medio, sólo uno de ellos se acercó a recogerlo, este fue contratado).

-“Bombardear” a las personas con oraciones. Podemos estar sentados en el metro, o en el súper, nos rodean personas, empieza a orar por la persona que tienes delante, por el que está al lado.

-(Una actitud que veo en las familias que reciben visitas, al invitado le dan una toalla limpia de baño, lo cuidan, lo miman, etc... pero no tienen ese trato exquisito con los otros miembros de su familia, por lo general solemos ser más educados con extraños que con nuestras familias). EMPIEZA CON TU FAMILIA.

 

            Escrito por Julio Martínez y predicado el 18/11/01 a la Congregación “Alfa y Omega” en Madrid. juliommd@yahoo.es