TÚ ERES UN MINISTRO (Ef 3.1-7).

Introducción. La palabra que menos me gusta es “laico”, soporto que me digan de todo menos laico, me puedes llamar tonto, pero no me llames laico, porque soy un ministro de Cristo. La distinción entre clérigos y laicos no viene en el NT. Cada creyente es un administrador de las riquezas de Cristo y un sacerdote.

            En esta porción Pablo se nos muestra como ejemplo de ministro cristiano, sufrido, generoso, edificando a los creyentes, fortalecido por Dios. Cada creyente tiene que ser imitador de este amado apóstol de Dios y vivir su ejemplo.

Idea central: Cada cristiano es un ministro. Todo cristiano es capacitado por Dios y equipado para ser un vencedor en medio de las pruebas, un administrador de Su Gracia a los hombres, y un ministro de Dios con poder.

 

1.      Pablo, prisionero de Cristo y libre. (3.1)

a.      La disposición a sufrir.

b.      La victoria del cristiano en medio del sufrimiento.

2.      Pablo, administrador de la Gracia de Dios. (3.2)

a.      Cada creyente, un administrador de la Gracia.

3.      Pablo, administrador del misterio oculto. (3.3-6)

4.      Pablo, ministro por la gracia y en el poder de Dios. (3.7)

a.      El privilegio de servir.

b.      Dios da poder para servir.

 

1.Pablo, prisionero de Cristo y libre. (3.1).

-Pablo escribe desde la cárcel.

            a. La disposición a sufrir.

-La causa de su prisión es “por esto” (lo que ha estado explicando antes) la predicación del misterio: que judíos y gentiles son parte de un mismo Cuerpo. Esto llenaba de celos e ira a los judíos, que lo llevaron a la cárcel con falsos testimonio (inicialmente acusaron a Pablo de haber metido en el templo a Trófimo, un griego Hch 21.29).

            Aplicación: Pablo fue consecuente hasta las últimas consecuencias, la vida cristiana es obediencia incondicional, ¿vivimos la verdad hasta las últimas consecuencias?, sabemos la verdad, pero razonamos excusas para no llevarla a cabo. ¿En qué áreas de mi vida no estoy dispuesto a obedecer y a sufrir las consecuencias?.

            Casos: A la hora de identificarnos como creyentes (¿nos avergüenza el evangelio?), a la hora de vengarnos (devolver mal por mal) ¿estamos dispuestos a no devolver mal?.

            La práctica cotidiana: Si la aplicación es “tienes que estar dispuesto a ir a la cárcel por causa del evangelio”, entonces no es PPPP. ¿Estamos dispuestos a dar con sacrificio para la obra de Dios?, ¿estamos dispuestos a dar nuestro tiempo y trabajo para el Señor?, ¿estamos dispuestos a prepararnos para tomar responsabilidades y ministerios?.

-Falsas enseñanzas: Esa enseñanza que dice que el evangelio es: salvación, sanidad y prosperidad. No estamos llamados a pasar por este mundo como quien pasa por un parque de atracciones (2 Co 4.17)

           


-Parece que el sufrimiento está mal repartido. Unos hermanos lo pasan fenomenal, y otros no. Hay un propósito divino en todo esto que no alcanzamos a entender. Los sufrimientos son servidores de Dios para purificarnos, hacernos fuertes, maduros, gozosos, que podamos consolar a otros (Ilustr. La madre que pudo consolar a otras personas por la enfermedad de su hijo).

            -El extremo de que esta vida es un purgatorio sin felicidad ni disfrute.  Dios nos ha dado todas las cosas para que las disfrutemos. Él nos da liberalmente. Tenemos riquezas espirituales en Cristo suficientes para llenarnos el corazón de felicidad. No todo es sufrimiento, incluso en el sufrimiento Dios nos da Su Gracia para poder cantar y alabarle.


 

b.La victoria del cristiano en medio del sufrimiento.

-Cuando Pablo escribe esta carta está siendo encarcelado, pero no se refiere a sí mismo como preso de Roma, es prisionero de Cristo Jesús: indica aceptación, dignidad y triunfo.

-Ruth Paxon dice: “No hay olor de cárcel en –la carta a- Efesios, porque Pablo no está encadenado en el espíritu, no admite ser prisionero de Roma, sino de Cristo, ¿cuál es el secreto de esta victoria? Que el espíritu de Pablo está con Cristo en los lugares celestiales, aunque su cuerpo languidezca en la cárcel”.

-El cristiano no es esclavo de nadie, no es esclavo de los problemas, ni de las enfermedades, no está a merced del destino o de los hombres, está en manos de Dios. Es Dios quien está detrás de todo esto, y cuando quiera quitará la situación de nosotros. No tengamos temor de que las cosas van más allá de lo que podemos aguantar, no temamos al futuro, está en manos de Dios.

-Es importante tener una actitud mental positiva (Fil 4.8 “En esto pensad”), estos sufrimientos aumentan mi necesidad y comunión con Cristo, Dios me está haciendo una “joya”, algo hermoso y bueno va salir de todo esto, cuando esta prueba pase Dios me bendecirá aun más que al principio, esta es una “leve tribulación momentánea” (le queda poco a esta prueba.

-Dios nos puede tener felices en las pruebas. Tanto que la gente no se puede ni imaginar que estamos pasando por pruebas. La prueba es un tiempo de:

ü      Intensa comunión espiritual.

ü      Enorme fertilidad (A orillas del río Kwai), los salmos de David.

ü      Crecimiento y madurez en Cristo.

ü      Un trampolín para oportunidades mejores que el Señor nos tiene preparados.

-“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Jn 8.36), tú puedes andar en libertad, libre de opresión del culpa, de derrota, de desánimo, sólo tienes que 1) comprender que Cristo YA te ha hecho libre, y 2) creer y andar en esa libertad. Muchos van con mentalidad de esclavo, Pablo estaba preso, pero en su espíritu estaba libre. ¿Tienes hipoteca?, ¿te sientes esclavo del banco?, ¿tienes un problema que te agobia? (con tu hijo, con tus vecinos, con la falta de trabajo) Dios te ha hecho vencedor, te dará la salida y te da libertad para ser libre.

Aplicación. He visto que el secreto de los cristianos gozosos es su profundo amor por el Señor y su intensa comunión con Él, viven en la presencia de Dios y dedican tiempo de calidad a tener varios encuentros con Cristo cada día. HAY VICTORIA EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR. Márcate como mínimo un tiempo diario para estar a solas con Jesús.

Podemos estar en una cárcel humana, una cárcel de problemas económicos, familiares, personales, una cárcel de salud, pero nuestro espíritu estar prisionero de Cristo, libre en Cristo.

 

2.Pablo, administrador de la Gracia de Dios. (3.2)

-El trabajo de Pablo era el de ser un “administrador”, un mayordomo es una especie de apoderado, encargado de administrar los bienes de su amo (esos bienes no son suyos sino de otra persona), a Pablo le correspondía exponer la verdad tocante a la iglesia.

-Pablo, como mayordomo de la gracia de Dios ministra a Cristo a los creyentes para edificar a la iglesia y hacer madurar a los creyentes.

-La gracia se refiere a las riquezas de Cristo (v.8), esas riquezas Dios nos las ha dado en Cristo para que los creyentes las disfrutemos, y edifiquemos nuestra fe con ese material divino que es Cristo (1 Co 3).

a.Cada creyente, un administrador de la Gracia.

-¿Cuál es el trabajo de los ancianos, de los que predican, o de los que hermanos que dan un pensamiento en el tiempo libre?: es un trabajo de albañilería, coger los materiales divino (las riquezas de Cristo, Cristo mismo) y con esos materiales construir y edificar la iglesia. Ir añadiendo a la fe de los hermanos riquezas para que los creyentes crezcan y maduren.

-¿Dónde se encuentran esas riquezas?: En la Palabra. De la Palabra y con la dirección de nuestro maestro el Espíritu Santo ellos sacan los materiales para edificar. Se precisa mucha oración, estudio y meditación (Lutero añade: pruebas).

-¿Son ellos los únicos que hacen ese trabajo en la iglesia?: NO.

-¿En qué consiste el trabajo de apóstoles/misioneros?: Ellos entrenan a los creyentes, primero toman de las riquezas de Cristo y se las van dando de comer al creyente (como a un niño se le dan papillas: enseñanzas elementales de la Palabra); luego le dan comida más fuerte (filetes: enseñanzas sólidas); también les van dando responsabilidades y aconsejando (ayudan a usar los dones, a ministrar).

-¿Qué estás haciendo TÚ?. He visto cosas horrorosas, niños inmaduros (mentalmente), a lo mejor se hacen sus necesidades encima, su padre le tiene que dar de comer, y siguen así toda su vida...

-¿Queremos eso para Hortaleza?: NO. ¿Qué hace falta para seguir adelante?: Preparación, discipulados (incluso para los veteranos), consejo personal, más enseñanza de la Palabra, consejo en cuanto al uso de los dones y entrenamiento en ellos. Ser conscientes de que necesitamos ayuda y pedirla.

-¿Qué necesitamos en Hortaleza además de conversiones?: personas que entren en ministerios, como profesores de niños, de jóvenes, predicadores, discipuladores, comités de trabajo, diáconos, ancianos nuevos, personas con dones evangelísticos, responsables de áreas (de cadenas de oración, ágapes), músicos, etc...

Cada creyente es un administrador de la Gracia de Dios, 1º necesita ser edificado, enriquecido y madurado con las riquezas de Cristo, 2º necesita empezar a administrar y entregar las riquezas de Cristo a los hermanos, para que ellos también sean enriquecidos y fortalecidos.

 

3.Pablo, administrador del misterio oculto. (3.3-6)

¿Cuál es ese misterio?: El misterio de Cristo es el misterio de que Dios tiene un organismo vivo, que es Cristo, la cabeza, y el Cristo corporativo: la iglesia, es un Cristo que crece y que recibe su vida por medio de la Cabeza.

-Los gentiles convertidos gozan de los mismos privilegios que los judíos convertidos. Un judío se hubiera reído de esta afirmación (de que un gentil pudiese tener parte igual que él en las promesas de Dios).

3.5 Se refiere a apóstoles y profetas del NT, ya que a los profetas del AT no les fue dado a conocer, excepto por medio de símbolos y figuras. Muchos cristianos dice que la iglesia ya existía en el AT, que entonces Israel era la iglesia, se apoyan en Hch 7.38 cuando se habla de la “congregación en el desierto” (en otras Biblias lo llaman la iglesia en el desierto), la palabra ekklesia, o asamblea se puede aplicar a cualquier reunión de personas. Col 1.26 dice que este misterio ha sido oculto por las edades y los siglos.

3.6. ¿Qué es ser copartícipe de la “promesa”?. Ser copartícipe de la “promesa” en Cristo Jesús se puede referir al Espíritu Santo (Hch 15.8; Ga 3.14) o puede que incluya a todo lo que se promete en el evangelio para aquellos que están en Cristo Jesús:

estas son algunas de las bendiciones que trae el evangelio: Hb 10.16-17: “la ley de Dios en nuestros corazones, perdón completo de nuestros pecados”; Hb 8-10-12: “ley de Dios en nuestra mente, pertenencia a Dios, conocimiento interior y espiritual de Dios, perdón de nuestras injusticias y remisión total de estas”.

4.Pablo, ministro por la gracia y en el poder de Dios. (3.7)

-Pablo trata ahora su ministerio y la relación que tiene en la verdad de que judíos y gentiles ahora forman parte de un mismo Cuerpo. La palabra ministro significa “servidor”, sencillamente Pablo quiso decir que él servía al Señor. Hoy la palabra “ministro” se usa para los “peces gordos”, y en los países protestantes para los ministros de culto (distanciándolos de los “laicos”).

-Para Pablo su ministerio era un privilegio, en 1 Cor 15.9 dice que no es digno de ser llamado apóstol, y más adelante dice “por la gracia de Dios soy lo que soy”.

-En el ministerio cristiano no sólo se manifiesta la gracia de Dios, sino también el poder de Dios, pablo experimentó ese poder de Dios de muchas maneras, dice en Fil 4.13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, podía soportar la pobreza, la abundancia, las torturas, las pruebas, los desengaños con los falsos hermanos.

a.El privilegio de servir.

-Supongamos que hacemos un anuncio: buscamos voluntarios para la limpieza del local, para profesores de Escuela Dominical, para organizar una velada evangelística, para cuidar niños pequeños, para buscar locales por la zona, etc, etc... ¿cuántos de vosotros os sentís ansiosos por salir adelante y privilegiados de hacer algo?.

-Cuando Dios nos da un ministerio nos hace “un favor” es un privilegio, alguien dijo que prefiere ser el botones en el Cielo que un rey en el infierno.

-En los TJ a los trabajos que cada uno hacía se les llama “privilegios”. Para nosotros los cristianos aun más, se trata no de qué hacemos, sino de para Quién lo hacemos.

b.Dios da poder para servir.

-El temor de cualquier creyente, llega a su casa, y salta sobre él la angustia: “¿Cómo se me ocurrió decirle a los ancianos que sí estaba disponible para discipular a la hna. Tal?, no voy a ser capaz y esto va a ser un desastre, ¿cómo pude decir que sí, y si fallo?”.

-Cuando Dios te llama para hacer algo, te da la capacidad para poder llevar a cabo tu ministerio con éxito. Leí de un misionero en países de África, que en la escuela había sido un mal estudiante, pero cuando el Señor lo llamo a servir como misionero, ha podido hablar mas de 10 dialectos.

-En el ministerio cristiano te ves a menudo sobre cargado con tareas que piensas que hay otros que podrían hacerlo mejor que tú. A veces ves el fracaso, y lo que tú esperabas no sale así, eso te hace acercarte más a Dios, la fuente de poder y recibir nuevas fuerzas, ideas, ilusiones, o gente que viene a tu vida para inspirarte.

 

Aplicaciones.

-La obediencia es un problema en nosotros, sabemos muchas cosas, pero no podemos seguir adelante hasta que no obedezcamos, si no obedecemos en las cosas principales, no vamos a seguir creciendo. ¿En qué áreas de mi vida no estoy dispuesto a obedecer y a sufrir las consecuencias?.

-En medio de las pruebas no me siento muy vencedor... me siento abandonado por Dios y en manos de las circunstancias, ¿qué puedo hacer para aumentar mi confianza y tener paz en Dios?.

-Para ser un administrador de la Gracia de Dios primero tengo que ser enriquecido con la Palabra de Dios y con Cristo, ¿cómo puedo aumentar mis riquezas espirituales?, ¿qué metas tenga a corto plazo (esta semana) para empezar a aumentar mi riqueza espiritual?.

-¿Qué estoy haciendo para compartir las cosas que el Señor me está enseñando en mi vida con otros hermanos y así poder ayudarles espiritualmente?, ¿soy capaz de ver quienes están desalentados o fríos en la congregación y así poder alentarlos y fortalecerlos espiritualmente? (y lo que es más importante: ¿cómo se hace eso?).

-Yo ya estoy sirviendo en algún área en la iglesia: ¿me siento privilegiado o desdichado?, ¿por qué?, ¿qué puedo hacer para aumentar mi aprecio por el servicio cristiano?.

-A veces el desaliento viene a la vida del obrero cristiano: ¿cómo vencerlo?, ¿cómo podemos renovarnos, ser llenos del Espíritu Santo, de entusiasmo y de visión?.

 

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