Ef 5.11-20.

Cómo vive un hijo de Dios en un mundo que ha abandonado a Dios.

1.La actitud hacia el mundo. V.11-14.

2.Andando como sabios. V.15-20.

 

Idea central: UN hijo de Dios vive en este mundo sabiamente, sin participar en las obras de las tinieblas, aprovechando bien el tiempo, conociendo cual es la voluntad de Dios, y siendo lleno del Espíritu.

 

1.La actitud hacia el mundo.

No participar. V.11.

-¿Cuáles son las obras de las tinieblas? Aquellas que se hacen de noche para que no sean vistas. Hay determinados animales que sólo salen de noche (es en la oscuridad que pueden hacer sus actividades).

-Las obras de las tinieblas no son sólo las que se hacen de noche, aunque sabemos que hay muchos que prefieren la noche para pecar. Son obras de las tinieblas en su naturaleza, son contrarias a lo que Dios es (es luz), se alejan de Su voluntad, son de las tinieblas porque los que las hacen son de las tinieblas, Dios no brilla en sus corazones, ellos no quieren acercarse a Dios, porque no quieren desvelar la realidad, prefieren vivir en el engaño.

-Son infructuosas porque:  no benefician a nadie, ni a ellos mismos, ni a otros, no dan gloria a Dios.

-En el trabajo oí una conversación entre dos chicas, una le decía a la otra que entre su marido y ella se gastaban 30.000 Pts en tabaco, y se quejaba de lo mucho que era. Su compañera (también fumadora) le decía: “y tienes que pensar que te lo estás gastando en humo”.

-Las obras de las tinieblas es como gastarse ese dinero en humo: no vale para nada.

-La peligrosa atracción: hoy día las tinieblas crecen, y los hijos de tinieblas no tienen temor ni vergüenza de defender su estilo de vida alejado de Dios. Hay dos peligros a los que estamos expuestos:

1) Que seamos arrastrados por la tinieblas, hoy veo a cristianos que han sido arrastrados y devorados por las tinieblas, pero hay otros que se limitan a agarrarse con un dedo para no caerse, van el Domingo al culto, o de vez en cuando, acallan su conciencia pero entre semana viven como uno más, no hay diferencia entre los que están fuera y él. Su compromiso con el Señor se limita a asistir a una función religiosa que le garantiza que está del lado de los que se salvan. Esto es un error.

2) Que el ruido y el descaro con el que el mundo se hace propaganda y se justifican, nos dejen mudos, de modo que la respuesta es....

    Denunciar. V.11b.

-La actitud de los creyentes ante las condiciones del mundo que vemos a veces es la de recluirnos, encerrarnos y empezar a lamentar entre nosotros lo mal que está el mundo. A veces callamos cuando tenemos que hablar, y ese silencio les encanta a los hijos de la s tinieblas: no se sienten acusados ni avergonzados.

-Cuando hay un grupo de personas que saben que lo que están haciendo no está bien se sienten más seguras si todos están participando de lo mismo. Puede ser que estén criticando, o que estén defraudando en el trabajo (robando tiempo o dinero). Pero si hay alguien que no participa todos se ponen INCOMODOS.

-Un chico que conozco me comentó algo así, alguien había robado el maletín de un representante de ropa interior, el ladrón estaba vendiendo ropa muy cara a un precio ridículo, todos estaban comprando por mil pesetas artículos mucho más caros, pero mi amigo (que es cristiano) no. Así que empezaron a atacarlo verbalmente y a decirle por qué no compraba, ¿sabéis qué respondió: “No compro nada porque eso es robado”. ¡Y ellos se pusieron como locos!. Le dijeron que telefónica también robaba. Le insistieron en que no fuera tonto y comprara. ¿Por qué insistieron tanto? PORQUE LA CONDUCTA DE MI AMIGO Y SUS PALABRAS DICHAS EN EL MOMENTO OPORTUNO LES ACUSABAN.

-Estamos llamados a ser luz en este mundo (Mt 5.14), para ser luz hay que vivir vidas de luz, estas consisten en lo que se dice en el 5.9 “bondad, justicia y verdad”, los tres pilares de la vida cristiana.

-Vivir en bondad (amor hacia otros), justicia (conducta irreprensible) y verdad (sin engaño ni falsedad), y NO CALLAR cuando hay que hablar es vivir como hijos de luz, ser imitadores de Dios (5.1).

-Actitudes a evitar: el fariseísmo acusador, éste se produce por dos razones: 1) Por ser inconsecuente con lo que uno dice, haces una cosa y dices otra, 2) No tener amor, atacar por el placer de atacar.

 

No hablar de los que ellos hacen en secreto. V. 12.

 

-Es como cuando comes jamón serrano y se te queda atravesada en la garganta una hebra que no se parte, y no sabes si soltarla o tragártela. Dios nos ha prohibido “tragarnos” o comulgar con las obras de las tinieblas, así que hay algunos que no las tragan, pero como les atraen tanto se les han quedado a medio camino, de modo que se pasan el día hablando de ellas.

-De lo que Dios nos ha prohibido practicar, también nos ha prohibido regodearnos en conversaciones, es más, nos debería dar vergüenza de este tipo de cosas.

 

Viviendo una vida de resurrección. V.14-15.

 

-El v.15 es probablemente un antiguo himno cristiano, hay estudiosos que dicen que probablemente se trate de un himno que se cantaba cuando había bautismos. En ese himno se exhortaba al bautizado a vivir de acuerdo a la fe que estaba proclamando, es decir:

            1) Despertarse y levantarse de entre los muertos. Esto es, dejar todo lo que era su vida anterior. Una vida de independencia de Dios. Dejar las antiguas costumbres que lo esclavizaban. Dejar el “cementerio”, despertarse de “entre los muertos”, porque los que viven sin Cristo están muertos espiritualmente.

            2) Andar de acuerdo a su nueva posición. Vivir como un hijo de Dios, amando a Dios, obedeciéndole con gratitud. Cuando andamos de acuerdo a nuestra nueva posición Cristo nos “alumbra”, tenemos el favor de Dios, Cristo se hace más fuerte en nosotros.

-Hermano/a, el Señor te salvó,  te rescató de un mundo de muertos, gente que vivía sin rumbo ni metas, ni Dios, ¿estás viviendo como un muerto o como un vivo?, ¿te dejas adormecer por las cosas que hay en este mundo?, ¿cierras los ojos a Dios, le das la espalda y te dedicas a vivir como si no hubiera Dios en el mundo, ni perdón de pecados, ni un Padre en el Cielo?.

 

2.Andando como sabios. V.15-20.

 

No como necios.

-No debemos andar (vivir) como necios, ¿qué es un necio?, uno que no sabe ni por donde anda ni dónde se mete, un necio es alguien que no se para a pensar las cosas, que le da importancia a las cosas que tienen poco valor.

-Un creyente que vive como un necio es un creyente que: no entiende cual es la voluntad del Señor, que desperdicia su tiempo y que no es lleno del Espíritu Santo.

Ser sabios.

-A un amigo cristiano le dijeron una vez: “¿tú sabes porqué no soy bueno?, porque ser bueno es muy fácil”, mi amigo le respondió: “te equivocas, ser bueno es tremendamente difícil”.

-Mt 10.16 “He aquí yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”. Ser cristiano en un mundo tan malvado y astuto como este implica ser más astuto y más listo, estamos expuestos a muchos engaños, a mentiras como: “si quieres tener una religión adelante, pero ser un cristiano victorioso es sencillamente imposible... todo eso del cristianismo son pájaros en la cabeza, etc...”.

-Conocí a una persona que empezó la vida cristiana con mucho entusiasmo, al poco tiempo se enfrió, él pensaba que el gozo, la victoria sobre las tentaciones, la llenura del Espíritu, etc... venían solas, viendo películas de video y comiendo palomitas.

-Veamos qué implica ser sabios.

Aprovechando bien el tiempo. V.16.

-El necio deja pasar sus días, como no valora el tiempo, lo desperdicia, es como el que se pasa el día jugando a los videojuegos pensando que los exámenes no llegarán nunca.

-Ser sabio es controlar el tiempo en lugar de que el tiempo te controle a ti. Hay muchos que dicen que no tienen tiempo para Dios o para mirar la Biblia. A veces nos lo creemos. Lo que ocurre es que siempre tenemos tiempo para lo que encontramos importante.

-No soy un experto en el manejo del tiempo, pero tengo alguna experiencia en ayudar a otros a hacer horarios, la mejor manera de aprovechar el tiempo es hacerse un pequeño horario, porque perdemos el tiempo en actividades sumamente inútiles, lo desperdiciamos.

-He oído de madres como Susana Wesley que cuidaba de sus hijos, de su casa, y tenía tiempo para su devocional a medio día, para tener un tiempo a solas con cada hijo, y encima celebraba cultos con sus vecinos. Una vez leí de un maestro de la Biblia que tenía dos empleos, además de sus responsabilidades de iglesia, y tenía tiempo además para leer 20 capítulos de la Biblia. Ralph Shallis daba a Dios el diezmo de su tiempo, es decir, dos horas y media, sacaba tiempo de donde podía, minuto a minuto.

-Un comentarista traduce así este texto: “aprovechando al máximo la oportunidad”. No esperar que las oportunidades nos caigan del cielo, sino buscarlas sin escatimar el costo. ¿Qué oportunidades tenemos que aprovechar?, para mostrar el evangelio precioso a otros, para las buenas obras, para fortalecernos en la comunión, y con todo esto, glorificando a Dios.

 

Conociendo cual es la voluntad del Señor. v.17.

-Digamos que hay dos tipos de “voluntad del Señor”, tenemos una voluntad general: lo que Dios quiere de cada hijo suyo, da igual que sea viejo o joven, español o ecuatoriano, y tenemos una voluntad específica: si me tengo que casar con María, si debo cambiar de trabajo, etc....

-Tanto para una como para otra es necesario:

1. Conocer bien la voluntad del Señor tal como es expresada en la Biblia, tenemos que comenzar por lo que ha sido revelado. Algunos viven una especie de cristianismo paranormal o Expediente- X, para cualquier decisión quieren una confirmación sobrenatural. “Señor, ¿está bien que empiece a salir con Cristina, sí, ella no es creyente pero...”.

-A veces tenemos que tomar decisiones rápidas, no hay tiempo para meditar, de modo que nuestras conciencias deben estar entrenadas para reaccionar rápido, si conocemos la Palabra de Dios podremos saber qué quiere Dios de nosotros.

2. Obedecer las pequeñas cosas. “El que es fiel en lo MUY poco , también en lo más es fiel” (Lc 16.10).

 

Ser lleno del Espíritu Santo. V.18-20.

-Cuando a Moody (un evangelista) le preguntaron por qué hacía tanto énfasis en la llenura del Espíritu Santo, él respondía: “porque tengo fugas”.

-Una pregunta: ¿Cuántos creéis que la vida cristiana es más de lo que hasta ahora habéis vivido?, ¿cuántos creéis que existe una comunión con el Señor continua, deleitosa, que existe poder para testificar de forma increíble, gozo continuo a pesar de las dificultades, una confianza en el Señor que nos lleva a una paz que no se rompe por nada?.

-Necesitamos experimentar como parte de la vida cristiana normal la llenura del Espíritu. Si queremos tener victoria sobre el pecado, un gozo más intenso del que jamás hayamos experimentado, etc... si queremos todo eso NECESITAMOS LA LLENURA DEL ESPIRITU SANTO.

-Hay un contraste, por un lado tenemos el ser llenos de vino, la gente se llena de vino, y experimentan una falsa felicidad y un falso gozo, Satanás es el simius Dei, el imitador de Dios, el falsificador, por cada cosa buena que Dios da, él da una falsa imitación, la gente de este mundo se llena de vino, ya que no pueden llenarse del Espíritu, pero su gozo es falso, temporal y es peligroso para ellos.

-Por otro lado tenemos el ser llenos del E. Santo. Y aquí se nos dice como ser llenos, y usa verbos en gerundio. Un verbo en gerundio indica el modo en que se puede desarrollar una acción, para ir a mi casa voy andando. Pero también puedo ir corriendo. Para ser llenos del Espíritu tenemos que serlo: hablando, cantando y dando gracias.

            1) Hablando. Cristo debe estar presente en nuestras conversaciones, debe estar presente en nuestras vidas y en nuestros corazones, cuando un hermano/a rebosa Cristo es porque desayuna Cristo, come Cristo, merienda Cristo y cena Cristo.

            -No se trata de forzar conversaciones de una forma artificial. Un ejemplo, ¿de qué habla la gente el lunes por la mañana en los trabajos?, de fútbol, ¿por qué?, porque el Domingo se llenaron de fútbol, sus pensamientos eran fútbol, y cuando se fueron a la cama pusieron la radio y escucharon los resúmenes deportivos.

            -Si fuéramos llenos de Cristo de esa manera, nos llenaría de gozo hablar de Cristo, y seríamos llenos. Una oración que a menudo le hago al Señor es: “Padre, dame más hambre y sed de ti”.

            2) Cantando. No nos asustemos, no se trata de tener buena voz, de hecho, si para ser lleno hay que tener buena voz, personalmente yo tengo poco futuro.

            -¿Creéis que la música es importante en la vida cristiana?, lo es, la música describe el gozo, cuando estás muy alegre sonríes, pero cuando tu alegría no la puedes expresar hablando, es bueno hacerlo cantando, por eso la Biblia cada vez que habla del cielo siempre aparece alguien cantando (p. Ej Apocalipsis).

            -A veces basta una sola canción espiritual, en el coche, o tarareada en el metro para que la angustia y el temor se vaya, los judíos piadosos dicen: “No cantamos porque estamos contentos, sino que cantamos para estar contentos”.

            -¿Cantas como parte de tu devocional?, ¿lo haces en privado y sólo para el Señor?.

            -Si en nuestra vida cristiana no hay esa relación íntima con el Señor que nos lleva a alabarle y cantarle alabanzas, podemos volvernos religiosos fríos, mucha cabeza poco corazón.

            3)Dando gracias.  La vida de oración de muchos hermanos parece estar descrita en Pr 30.15 cuando dice que la sanguijuela tiene dos hijas que dicen “¡Dame, dame!”.  Así nos puede pasar, sólo nos acercamos a Dios para pedirle cosas, y no nos interesa para nada más. No somos hijos de la sanguijuela, sino hijos de Dios agradecidos.

            -Necesitamos dar gracias, ¿cuántas veces?, ¿cuatro veces al día?, ¿hasta setenta veces siete?. Siempre. En TODO momento, en TODA circunstancia.

-Necesitamos dar gracias para ser llenos. Necesitamos quitarnos esas gafas negras que nos hacen ver todo negro, triste y feo. Para quitarnos esas gafas tenemos que dar gracias a Dios continuamente.

-Dios sabe cómo funciona nuestra mente, y cuando nuestras quejas y nuestra visión negativa del mundo forma parte de nuestra vida, empezamos a ser cristianos “pochos”, marchitos. Dar gracias es saludable para el cuerpo, el alma y el espíritu, nos permite ser REALISTAS, nos permite DESCUBRIR todas las cosas por las que podemos dar gracias....

-¡Hay tantas cosas por las que dar gracias!, no tengamos miedo de dar gracias por todo, por cosas que nos parecen poco espirituales: “Señor gracias por este filete con patatas”, o “Señor gracias por este chiste tan bueno”.

-¿Y qué ocurre con las cosas “malas que nos ocurren, también damos gracias por ellas?, ¡TAMBIEN!, para el cristiano no hay cosas “malas”, hay cosas que ayudan a bien, nos duelen, nos hacen daño, pero son cosas buenas, de alguna manera, no sabemos cómo, son para bien.