Gen 12.1-9.

El llamado de Abraham.

 

Idea central: Abraham fue llamado por Dios, también la salvación es un llamado a que cumplamos el propósito de Dios en este mundo.

 

Introducción:

 

¿Qué es la salvación?.

-Decir que Dios nos perdona y que nos salva para tener gozo e ir al Cielo, es correcto, pero no es todo. La salvación es un llamado a que cumplamos el propósito de Dios.

-El Señor nos llama como Abraham:

Ø      A dejar Ur (el mundo y sus promesas temporales).

Ø      A dejar nuestra parentela (lazos con no creyentes que suponen un impedimento para obedecer a Dios).

Ø      A confiar en las promesas de Dios.

Ø      A obedecer (Dios no nos muestra toda su voluntad, sólo los primeros pasos, cuando obedecemos en lo primero, nos muestra lo segundo).

 

-La salvación es un llamado, ¿Cuál es tu llamado?, ¡el mismo que el de Abraham!, FORMAR PARTE DEL PROPÓSITO DE DIOS EN LA TIERRA.

            1) Experimentar las riquezas de Cristo (Col 2.3”En Él están escondidos todos los tesoros…”.)

            2) Expresar la gloria de Cristo (por medio de vidas transformadas por el poder de Dios).

            3) Reflejar la gloria de Cristo (por medio del crecimiento en su semejanza 2 Co 3.18).

 

Sal de tu tierra.

 

-¡Vaya viaje que hizo Abraham!. (mostrar mapa) Abraham salió del ahora Irak (imperio Caldeo) y fue hasta Harán (Turquía), y luego a Canaán.

-La salvación es un viaje, el Señor nos ha trasladado de las tinieblas a su luz, de la potestad del Reino de Satanás al de Jesús (Col 1.13).

-Teníamos un rey (Satanás), unos valores (los deseos de la carne, los ojos y la vanagloria de la vida), y una condición (esclavos), ahora tenemos un nuevo REY (Jesús), nuevos valores (obediencia a Dios, buscar primero el Reino de Dios), y una nueva condición (hijos y herederos).

-Salir de nuestra condición anterior para obedecer exige confianza en Dios, nosotros muchas veces le decimos al Señor, muéstrame tu voluntad, pero no lo hacemos con el deseo de obedecer, sino de ver si nos conviene obedecer, que no es lo mismo. Jn 7.17.

 

De tu parentela.

 

-Aclaración: Dios nos pide cuidar de nuestras familias, de hecho la Biblia dice que si no proveemos para los nuestros somos peor que un incrédulo y hemos negado la fe (1 Tm 5.8).

-El problema de Abraham es que le ataba la familia, seguramente tenía una familia grande, con fuertes lazos, y el llamado que él recibió no lo recibieron los demás, esto era una carga para él.

-Abraham recibe dos llamamientos, en Ur y en Harán (que son dos ciudades). El primero, lo recibe en Ur, al parecer no salió inmediatamente, allí murió su hermano Harán. El segundo lo recibe en la ciudad de Harán, allí muere su padre Taré. Parece ser que Abraham se resiste, y Dios le empuja a obedecerle.

-¿Qué es lo que te ata?, ¿qué te impide hacer la voluntad de Dios, cumplir con su propósito?.

-Es más, yo diría que Abraham no obedeció totalmente a Dios, se llevo a Lot, y este Lot (al menos al principio) era muy carnal (recordad el incidente entre los pastores de ambos). Esa obediencia parcial trajo sus problemas.

 

A la tierra que te mostraré.

 

-El propósito de Dios se estaba llevando a cabo, ¿qué quería Dios hacer con Abraham?, una nación, luego librarlos de Egipto, darles leyes, el templo, la promesa del Mesías, hacerlos una nación santa, luz a las naciones, de allí vino el Mesías, etc…. Todo eso forma parte de los planes de Dios, y Abraham tuvo una parte importante en todo esto, ¿verdad?.

-Cada uno de nosotros tenemos parte en este propósito de Dios.

-La mayor dicha y honra es formar parte de ese propósito de Dios en la tierra, de llevar a cabo Su voluntad.

-¿Cuál es la tierra a la que Dios te quiere llevar?, ¿qué es lo que Dios quiere hacer por medio de ti?, formar parte de Su iglesia, y en su expresión local trabajar con ella, usar tus dones, extender el evangelio, ser luz en tu familia, orar con todos los santos por el avance del Reino.

            Durante un tiempo pensé que era un poco una nulidad, nadie se había convertido por medio de mí, ha habido tres personas a las que les he testificado y manifestaron creer, pero luego se apartaron, de hecho uno de ellos se fue a convivir con su madre. Una vez se lo comenté a mi mujer y me animó diciendo que fue gracias a que le testifiqué a ese chico que su hermana vino a la iglesia, y hoy en día ella es fiel. No importa cual sea tu parte en el Reino, esa parte repercute en salvación para otros.

 

Te bendeciré.

 

-La voluntad de Dios es nuestra bendición, es lo mejor, lo único que te puede hacer feliz, Abraham tuvo que dejar muchas cosas, tuvo que ¡dejarlo todo!, ¿pero que fue mayor, lo que dejó o las bendiciones?, igual nosotros, tenemos que dejar muchas cosas para seguir al Señor, pero las bendiciones son mayores, ¡y ya las estamos disfrutando!.

            Ojo: obedecer a Dios es bendición, aunque a veces por obedecer a Dios nos ocurren tribulaciones, estas son momentáneas “porque esta leve tribulación momentánea, produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” 2 Co 4.17.

-Cuando hay obediencia hay bendición, siempre (lo que ocurre es que hay mucho tipo de bendiciones, y las bendiciones más importantes suelen ser las que no se compran con dinero, las eternas).

-Cuando Dios bendice es para que seamos bendición, la prosperidad, los dones, la familia, es para que tú bendigas a otros. “Mas bienaventurado es dar que recibir”.

-Dios quiere que seamos cauces de su bendición para otros:

            ¿estás siendo bendecido?

            ¿estás bendiciendo a otros?

 

Era de 75 años.

 

-Soy demasiado ____________________ para servir a Dios (puedes escribir en ese espacio: torpe, joven, inculto, pecador, torpe, viejo..).

-¡Abraham tenía 75 años!, era demasiado viejo ¿no?.

-Cuando Dios te pide algo, ponerle excusas es dudar de Él, cuando Dios te pide algo te da todo lo necesario para llevarlo a cabo, sólo necesitas confiar en Él.

 

La obediencia al llamado resulta en comunión (Abraham edifica un altar).

 

-Por fin Abraham salió de Harán, no obedeció inmediatamente, se resistió, pero al final el Señor es más fuerte y obedece.

-Todos nos resistimos a obedecer a Dios, ¿verdad?, yo me resistí a dejar a mis amigos, pero al final Dios venció.

-Cuando Abraham obedece comienza a edificar altares, ¿qué significa esto?:

Entonces no se tenía muy claro cómo adorar a Dios, solían hacer un altar de piedras no labradas, hechas un montón, solía ser un lugar alto, y allí tenían comunión con Dios, invocaba a Dios.

-No hay mayor estorbo para nuestra comunión con Dios que la desobediencia, 1 Sm 15.22-23 dice que es fundamental.

-Hay que pagar un precio, pero es incomparablemente pequeño.

 

Resumen:

La salvación es un llamado a que cumplamos el propósito de Dios en la tierra.

El Señor nos llama a: dejar Ur (el mundo), dejar nuestra parentela (lazos o impedimentos a obedecerle); confiar en sus promesas; a obedecer a toda costa.

Hemos sido trasladados de las tinieblas del pecado al Reino de Jesucristo.

¿Qué es lo que te impide hacer la voluntad de Dios?.

Considera cual es el propósito de Dios para tu vida.

Dios desea bendecirte y que seas bendición para otros.

Si Dios te pide algo, te da también los medios para llevarlo a cabo.

No hay mayor comunión que cuando obedecemos la voluntad del Señor.

 

 

Julio Martínez.

Iglesia cristiana evangélica Alfa y Omega, Madrid, España.

 

 

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