Mostrando fidelidad en medio de las bendiciones Gn 21.1-21

 

Ilustr. ¿Cómo manejamos las bendiciones de Dios?. Has orado con angustia y después de un tiempo Dios ha hecho lo que te parecía imposible, ¿cómo reaccionas?. Hay mucha gente que en el tiempo de pruebas busca a Dios, se vuelven espirituales, pero en el tiempo de abundancia abandonan a Dios. La prueba de la bendición pocos la pasan.

            Abraham recibe la promesa, y lo primero que hace es honrar a Dios con su obediencia.

            Hay varios tipos de cristianos, el cristiano “si tuviera” ése siempre está diciendo “si tuviera más tiempo serviría a Dios”, “si tuviera más sueldo, ofrendaría más”. Y luego está el cristiano Abraham, que sirve a Dios con poco o con mucho.

 

            ¿A qué tipo de cristiano perteneces tú?.

 

1. Un Dios que permanece fiel. (vs.1-7). 2 Tm 2.13.

 

Cómo mostrar tu fidelidad al Señor:

 

A) Dios es fiel. V.1. ¿Lo crees?. ¿Lo notas? (bueno, a veces sí…). Que Dios sea fiel no significa que vaya a obrar como tú crees que Él debe obrar, significa que Dios está contigo, en medio de la lucha, que está cumpliendo su propósito en ti y que es perfectamente capaz de sostenerte.

            ¿Cómo muestras que crees en la fidelidad de Dios?. He aquí cómo obramos cuando decimos que confiamos en Dios, pero sólo de boquilla:

            1. Murmuramos de Dios: Abraham honró a Dios en medio de su espera.

            2.  Buscamos culpables con quienes pagar nuestro mal genio. Esperar en Dios es descansar en Él, a veces cuando nos impacientamos maltratamos a otros que no tienen culpa de nada.

            3. Chantajeamos a Dios. Lo veo a menudo, “Si Dios responde yo le respondo, ¿de qué vale la pena servir a Dios si Él no me responde”. Abraham no hizo eso ni amenazó a Dios con volverse a Ur.

            Lo que SÍ debemos hacer cuando decimos que confiamos en el Señor:

            4. La espera nos fortalece en fe. Rm 4.20-22.

            5. La espera nos prepara para crecer en fe y ser usados por Dios en cosas mayores. Moisés esperó cuarenta años en el desierto, y Dios hizo con él cosas mayores de las que se pensaba. Con Abraham hizo igual.

            ---- Muchos hermanos (sobre todo hermanas) están pensando que no hacen nada para el Señor, y son un testimonio y ejemplo tremendo. Importa más el ser que el hacer. Mirad a Abraham, ¿qué hizo?, aparte de pegarse con los reyes amorreos, estaba todo el día en tiendas, una buena parte de su vida esperando a Isaac (el hijo que nunca venía), y mirando en tiendas, esperando una tierra que nunca vería en vida. Esperar. Pero hoy lo tenemos por un héroe de la fe, fue fiel a Dios en medio de su situación.

            Es IMPORtante hacer cosas para Dios, pero si tu situación no te permite hacer muchas, no te preocupes, es más importante ser un ejemplo vivo, el mundo anhela esos ejemplos vivos. (criterios de plausibilidad).

 

B) Dios tiene un tiempo. V.2.c. Tenemos un Dios soberano, grande, que hace como le place, levanta reyes y hace caer naciones, da vida y la quita. El v. 2 dice que el hijo vino en el tiempo que Dios dijo. Seguro no era el tiempo de Abraham, ni el tiempo de Sara. Si de Abraham hubiera dependido, Isaac hubiera nacido cuando él tenía 20 años.

            Confiar en Dios es reconocer que Él tiene un tiempo, que nosotros no conocemos ese tiempo y que por ello humildemente le adoramos. Él es mejor que nosotros…. Mucho más listo.

            Precipitarnos y no esperar en Dios nos hace hacer locuras, mirad a Abraham, tropezó no esperando el tiempo de Dios y tuvo a Ismael, por impaciente, lo cual le causó grandes sufrimientos. Muchas veces mentimos para salvar al pellejo, o pecamos por nos saber esperar.

            Alguien dijo que le encantaban los sellos, porque se pegan a las cartas y no las sueltan hasta que no llegan a donde quieren. Así hizo Abraham, se agarró a Dios y no lo soltó hasta que no llegó a donde quería.

 

C) La consagración: circuncida a Isaac. V.4. Confiar en Dios es vivir consagrado a Él. La circuncisión es señal del pacto de Dios con Su pueblo, significa una marca de santidad (de aquellos que están apartados para Dios), de romper con la carne.

            Fil 3.3 “Nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús”.

            ¿Cuál es nuestra circuncisión?, nuestro servicio a Jesús.

            Abraham circuncidó a Isaac, lo más preciado para él, lo dedicó a Dios.

            ¿Cuál es tu Isaac?, puedes saberlo completando esta frase: “Señor, pídeme lo que quieras menos_____”. Pues eso es tu Isaac. Para la mayoría hoy en día su Isaac es su comodidad, adoran el bienestar, y viven en un cristianismo sin consagración, sin circuncisión. Algunos lo han llamado cristianismo de tiempo libre.

            No hay cristianismo sin circuncisión, sin dedicación y santidad, y sin santidad nadie verá al Señor, esto es un aviso solemne.

 

D) El asombro y el cumplimiento de lo “imposible”. (vs.6-7). Un componente vital del cristianismo es el asombro. Asombro por las cosas que hace Dios, y por Dios mismo. Si dejas de asombrarte de esas cosas has perdido mucho. No es el asombro de la incredulidad, sino la admiración y el reconocimiento del poder de Dios.

            El relato de Isaac está concebido como un relato que causa risa, al mismo niño lo llaman risa, porque la historia de los dos viejitos que tienen un niño era algo que causó risa en los familiares y en los mismos padres (no una risa malintencionada, sino la risa de la sorpresa, el alivio, la gratitud).

            El mundo necesita ver la realidad de Dios interviniendo. ¿Por qué los relatos misioneros están llenos de intervenciones poderosas de Dios?, porque Dios interviene donde hay necesidad y clamor, donde hay oración. A Dios le gusta responder nuestras oraciones.

            Una iglesia en Argentina evangeliza de un modo bastante atrevido, le preguntan a las personas si tienen algo que pedirle a Dios, y ellos oran por eso, pero ponen una condición, que si Dios se lo concede que les llamen por teléfono. Cuando les llaman les preguntan por otra petición….

            Todavía estamos a tiempo para ver más cosas asombrosas de Dios, no se le han acabado las maravillas ni las respuestas a nuestras oraciones.

            No perdamos la capacidad de asombrarnos por las cosas que Dios hace: en nuestra célula hemos estado viendo de forma muy especial la mano de Dios desde el principio, en las últimas semanas hemos visto cómo hermanos de Ecuador han conseguido trabajos, papeles para solicitar el permiso de trabajo, etc

 

2. La expulsión de Ismael.

 

            ¿Por qué no pudo quedarse Ismael con Isaac y Agar con Sara?. Lo primero que nos dice el texto es que Ismael se burlaba de Isaac. Es mayor que Isaac, esa es una razón.

            La otra razón es que sólo puede haber un heredero: el hijo de la promesa. Dios hizo un pacto con Abraham, hacer de él una gran nación, hacerle antepasado de Jesús, darle una tierra. Esa promesa sólo podía venir por medio de un solo descendiente.

            Además, en Gal 4.21-31 dice que hay una alegoría, Ismael representa la esclavitud de la ley, el pacto de las obras, Isaac representa a los hijos de Dios, aquellos que se apoyan en la gracia de nuestro Señor Jesucristo como base para su justicia. Ambos no pueden coexistir.

 

            Ismael representa un fracaso de Abraham. Una caída. Toda caída tiene consecuencias negativas. Un amigo fue padre a la edad de 13 años, conoció al Señor y se casó con una mujer cristiana, eso le causa multitud de situaciones complicadas.

            Hay algo bueno que podemos aprender aquí, si tú eres de los creyentes que fracasaron y ahora estás recibiendo consecuencias de tu pecado, Dios tiene misericordia de ti. Fue duro para Abraham separarse de Ismael, si Dios no le da la razón a Sara no lo hubiera hecho, con todo guardó la vida de Ismael, y le hizo una gran nación, no hay mayor deseo para un padre que ver que su hijo sale adelante.

            Aún nuestros errores Dios los usa para bien, lo cual no quiere decir que no tengan importancia, pero tampoco quiere decir que es el fin de todo. Saquemos valiosas lecciones de nuestras caídas.

 

Repaso:

 

1. Dios es fiel, ¿cómo muestras tu fidelidad al Señor?, ¿sabes esperar con paciencia, agarrándote al Señor?.

2. ¿Reconoces que Dios tiene un tiempo para cada cosa?.

3.  Mostramos confianza en Dios al vivir consagrados a Él (circuncisión de Isaac).

4.  ¿Hemos perdido la capacidad para asombrarnos de las cosas que Dios hace?, mostramos confianza en Dios al pedirle cosas a Él.

5.  Dios utiliza nuestros errores y en su misericordia saca bendición y enseñanza para nosotros.

 

 

© Julio Martínez Moreno-Dávila. Madrid, marzo de 2005.

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