Gn 33 Reconciliación entre Jacob y Esaú


Temas centrales.


En el mensaje de hoy aprenderemos:

1.-Que debemos perdonar para estar libres de la amargura y debemos valorar nuestras relaciones antes que nuestro “derecho” de sentirnos ofendidos.

2.- Que la vida espiritual es algo delicado y que debemos cuidar, evitando aquello que la enfría, y procurando rápidamente ser restaurados en nuestra comunión con el Señor.


Bosquejo


Esaú vence la amargura y el rencor. 33.1-4


-El temor de Jacob era que su hermano lo matase, lo último que sabía de él era que lo buscaba para matarlo. Jacob le había engañado y robado la primogenitura, y ahora corre a él, le abraza y lloran juntos, felices de ese reencuentro.

-¿Qué ejemplo vemos en Esaú?. Vemos que ha vencido el rencor, el odio, la amargura. ¿Reaccionamos nosotros así cuando alguien de nuestra familia nos ha hecho daño?. Una persona que conozco se casa, y tiene un problema, a la hora de la organización de mesas en el convite no sabe cómo sentarlos, porque hay familiares que no se hablan ni quieren verse.

-Esaú vence toda aquella carga de resentimiento porque es capaz de apreciar a su hermano por encima de lo que le ha hecho. Es capaz de poner su relación por encima de su derecho a sentirse ofendido y dañado.

-El perdón es la clave para que muchos vivan felices. El hombre más desgraciado es el que odia o siente resentimiento, porque no es capaz de disfrutar de la vida, su comida le sabe amarga porque piensa en su enemigo, las noches no descansa porque el odio proyecta escenas de violencia en su mente. En cambio el que perdona descansa. Está satisfecho con lo que Dios le ha dado, tiene paz, disfruta de lo que tiene.

-Y aquí vemos a Esaú 1) contento de ver a su hermano 2) satisfecho con lo que tiene (cuando Jacob le ofrece regalos dice v.9 “suficiente tengo yo, hermano mío”).


Aplicación. 1) Aprendamos a perdonar. Hay algunos que dicen “¿cómo puedo perdonar si no puedo olvidar lo que X me ha hecho?”. Dios no dice que olvidemos (no podemos olvidar conscientemente o decidir olvidar) lo que dice es que perdonemos conscientemente. Y si nos faltan las fuerzas para hacerlo, mejor, así Dios podrá darnos Su consuelo, fuerzas y perdonar a través de nosotros.

2) Aprendamos que las relaciones son importantes. Las personas son importantes. ¿Sabéis una de las cosas que más les costaba entender a los fariseos? Que un hombre vale más que una oveja (Mt 12.12 ellos estaban dispuestos a sacar a una oveja de un hoyo en día de reposo, pero no estaban dispuestos a que sanara a un hombre en día de reposo).

Cosas que ponemos por delante de las relaciones: deseo de venganza; orgullo; incapacidad para pedir perdón; cosas materiales, etc…



Las consecuencias de alejarse de Dios.


-Jacob había orado (32.9), había luchado con Dios (32.28), además Dios había obrado volviendo el corazón de su hermano Esaú en su favor y tenía la bendición de Abraham. Se apoyó en Dios y obtuvo la victoria, pero volvió a la astucia y volvió al temor y a la debilidad.

-Apoyarse en lo humano es volverse débil. Si dependes de tí mismo, en un principio puede parecerte una solución fácil, pero luego llega el temor.

-Cuando nos alejamos del Señor, comenzamos a enfriarnos, cedemos en pequeñas cosas a nuestra carne, nos enfriamos más, y luego nos apartamos completamente.

-Veamos la caída de Jacob en varias partes y los errores en los que incurrió:


-dejó de confiar en el Señor, oró a Dios y Dios abrió puertas (Esaú vino bien dispuesto), pero no creyó que Dios había intervenido. Después de orar lo siguiente que tenemos que hacer es descansar.

-hizo acepción de personas, estaba claro que prefería que Esaú matara a Lea y sus hijos antes que a Raquel y a José. V.2.

-Mintió. V.8. Una pequeña mentira. Cuando Esaú se extraña de esa trama de distintos grupos y le pregunta a Jacob por qué, le dice que es para hallar gracia a sus ojos. A menudo tapamos nuestros engaños con mentiras.

-No recuperó su relación con Esaú. Siguió desconfiando de Esaú, su hermano esperaba que fueran a Seir (Edom) pero Jacob no le acompañó. Se privó de una buena relación con su hermano, quien le había perdonado. A veces nosotros, después de una relación rota hemos hablado, nos hemos reconciliado, pero cuando dijimos “te perdono” lo dijimos con la boca pequeña, en nuestro corazón no perdonamos, y nuestra relación con la persona ofensora/ofendida no es la misma, porque nosotros no queremos que así sea.

-Se acerca al mundo (a Siquem). Jacob debía haber vuelto a Betel (más al sur) que fue donde Dios le habló al salir de viaje, y donde debía haber vuelto para hacer un altar, pero queda en Siquem (símbolo del mundo), ¡prefiere quedarse en el mundo antes que obedecer a Dios!, Siquem era un lugar mejor para sus ganados. Las consecuencias de quedarse en Siquem son nefastas: 1) DINA es violada por uno de los príncipes de Hamor (llamado Siquem), paganos que ofrecen como solución para vengar el agravio emparentar con la casa de Jacob, y 2) La familia de Jacob (por influencia de las gentes de Siquem) empiezan a tomar ídolos. Años más tarde, en Gen 35.1 Dios le ordena que vuelva a Betel y que quiten todos los ídolos que tenían consigo.


-¡Vigilad! Mt 26.41 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. El Señor nos manda constantemente a que vigilemos nuestra fe, ¿qué es lo contrario?, descuidad nuestra fe.

-Y veo a muchos creyentes que son descuidados con su fe. Cuidan más su coche que su fe o su casa. Si notan un ruido raro corren al taller, si ven una mancha de humedad llaman al fontanero, si notan cierto dolor en el costado corren al médico. Pero si comienzan a notarse fríos, se saltan una reunión, si encuentran algo más interesante que hacer, lo hacen. No corren al Señor buscando una solución.

-Enfriarse totalmente es un proceso largo, compuesto por muchos pequeños pasos. Así vemos que ocurre con Jacob, ora, pero desconfía de Dios, hace acepción de personas, ve la señal de su hermano restaurado pero sigue desconfiando, acude al mundo (Siquem) en lugar de obedecer a Dios (Betel).

-¿Por qué tantos creyentes son tan descuidados con su vida espiritual?. No le preocupan las cosas que ven por la TV (se creen que no les afectan porque son muy maduros), se saltan reuniones (por una reunión no pasa nada), descuidan su relación con el Señor (unas oraciones antes de dormir son todo lo que tienen), permiten que rencores y relaciones sin arreglar estorben su vida espiritual. Un pasito tras otro, cada vez más lejos del Señor, y cuando se dan cuenta ¡están perdidos!, el diablo los tiene atados con cadenas que son veinte veces más difíciles de romper que antes.

¿Solución?.

1. A la primera señal de enfriamiento: reconócelo, clama al Señor, nos descuides tu relación y tu tiempo con el Señor, la lectura de la Palabra, la confesión de cualquier pecado conocido.

2. Ten en cuenta que la vida espiritual es algo delicado, es fácil alejarse de Dios, ¿cómo? Simplemente olvidándote de que es fácil alejarse de Dios.

Lc 22.31-32 “31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

3. Ruega al Señor que te avive, que te dé el deseo de acercarte a Él. Muchos creen que pueden volver a Dios cuando quieran. Primero debes confesar el pecado de enfriarte, Segundo debes pedirle al Señor que te avive, que te dé apetito por Su Palabra, por la oración, por la comunión con los hermanos.

La vida espiritual es algo delicado. Por causa de nuestra naturaleza a lo que tendemos es a enfriarnos, basta con descuidar la vida espiritual. Mi hermano en la fe Ángel me está enseñando muchas cosas sobre los peces. No es complicado, pero hay que seguir una serie de instrucciones para cuidar la vida de los peces, no vale cualquier cosa.

La vida espiritual es delicada:

Debemos reconocer el orgullo, aprender humildad: Dios mío, sin Ti nada soy. Un poquito lejos del Señor es fundamental. Veo a muchos creyentes que se creen Supermanes espirituales, juegan con fuego muy seguros de que no se van a quemar. El Señor Jesús no actuó así (Mc 1.35 orando muy temprano, en la madrugada).

La vida espiritual depende de nuestra comunión y obediencia al Señor, y de los medios de Gracia, como la oración, la Palabra, la comunión con los santos.

Debemos confesar nuestros pecados y practicar el arrepentimiento. Examinarnos a nosotros mismos (2 Cor 13.5).


Llamamiento a aquellos que están lejos. Creyente que llevas semanas o años lejos del Señor, ¿clamarás a Él para que te restaure y seguirás las instrucciones del médico celestial para que te sane?. Aquellos que nunca confiasteis en Dios, dudar de Dios, desconfiar, desobedecer sus mandamientos es un gran pecado que trae juicio eterno, ¿confiarás en Aquel que puso como sacrificio por tus pecados?.

©Julio Martínez.

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