HACIENDO BUEN USO DE LA PALABRA DE DIOS.

 

Idea central: El estudio diario de la Palabra de Dios, con la actitud adecuada y en oración, conduce al arrepentimiento y a aplicar en nuestra vida los principios aprendidos.

 

 

Cap 8. El estudio de la Palabra.

 

-El pueblo había estado durante años en el exilio, eso implicaba que tenían un profundo desconocimiento de Dios y de los mandamientos que Dios les había encargado. Desconocían las fiestas, los días de reposo, las ofrendas, todo.

-En cuanto a las cosas de Dios nosotros nos encontramos en una situación parecida, hemos estado en un exilio de Dios a causa del pecado, y lo que pensábamos que sabíamos de Dios, muchas veces tiene que ser derribado para que la Palabra de Dios construya sobre nosotros.

-v.6. La actitud con la que se dirigen a Dios antes de la lectura de la ley es la adecuada: se humillaron y adoraron a Dios.

      Ap: Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, ¿importa que nos acerquemos de cualquier manera?, desde luego que no, podemos acercarnos con la actitud del que lleva leyendo la Biblia muchos años y ya lo sabe todo, o la del que piensa que es un penoso deber aburrido hasta lo sumo.

      - Ellos se acercaron reconociendo su necesidad de Dios y su dependencia de Él.

-Ellos se acercaron a la Palabra de Dios en oración, la oración nos pone en la actitud correcta y en sintonía con Dios, nos prepara para oir lo que el Señor nos tiene que decir personalmente.

-v.7. Los levitas hicieron un esfuerzo porque todos comprendieran la ley.

      Ap: Nosotros tenemos que esforzarnos por entender bien la Palabra de Dios. La actitud de investigar (Hch 17:10-11  Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea, los cuales, al llegar, fueron a la sinagoga de los judíos.  Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así.)

Lo primero: ¿consideras la Palabra de Dios un asunto lo suficientemente importante como para hacer el esfuerzo de aquellas cosas difíciles o que te cuesta entender?, muchos se excusan diciendo que no entienden ciertas cosas para no tener que hacer el esfuerzo de comprender.

Segundo: Cuando lees la Palabra, ¿intentas sacar enseñanza practica para tu vida, o sólo la lees como un ejercicio religioso?.

-v.13. Los líderes pidieron clases intensivas en la Palabra de Dios.

           -Ellos por sus responsabilidades tenían una mayor necesidad de sabiduría para dirigir al pueblo.

           -Ellos se iban a enfrentar a situaciones muy distintas y para todas necesitaban el consejo de la Palabra de Dios.

           -¿Son sólo los líderes lo que necesitan sabiduría para la vida?, ¿qué ocurre con los padres, los jóvenes, los empleados, los niños?.

           HAY SABIDURÍA EN LA PALABRA para aplicar en CUALQUIER situación de la vida, sea un problema económico, de salud, sea para tomar decisiones, piensa:  aquí hay respuestas para la vida, tarde o temprano las vas a necesitar, y puede que no tengas el tiempo de buscarlas en el momento de necesidad.

           Un paracaidista cayó en  territorio enemigo durante la 2ª guerra mundial, en su celda no tenía nada que hacer en todo el día y sólo lo sacaban unos minutos al día al patio, un día le avisaron que le darían una Biblia por un poco de tiempo, leyendo esa Biblia conoció al Señor, y cuando supo que le quedaba poco tiempo, comenzó a memorizar porciones. No sabía que las iba a necesitar. Tiempo después, al meterlo en su celda, su guardia cerró la puerta, pero le pilló el pie con la puerta de hierro, en vez de darle tiempo a sacar el pie se lió a patadas con él. La amargura se apoderó de él, pero recordó el texto que habla de amar a los enemigos. Al día siguiente recibió a su carcelero con un cortés saludo en japonés. El guarida, sorprendido, habló con el creyente y llegó a ser salvo.

-v. 18. Cada día de la fiesta se leía la Ley.

           -Este fue un proceso en el que Dios iba a cambiar muchas cosas, ¿cómo ocurrió todo? Porque ellos estuvieron dispuestos a dejar que el Señor les hablara, al dejar que Dios fuera el número uno en la lista de prioridades.

           -Ellos tenían mucho trabajo de reconstrucción por delante, podían haber puesto la excusa de: “primero el trabajo y luego ya veremos si queda tiempo para que Dios nos hable”, pero no lo hicieron así, primero tenemos que poner delante nuestra relación con Dios.

 

Cap. 9. La confesión y el arrepentimiento.

 

-.v.1-4. La Biblia podría convertirse en un ejercicio religioso, una especie de rito, se hubiera leído la Palabra mientras la gente miraba el reloj para ver cuanto tiempo quedaba.

-¿Cómo saber si hemos aprovechado el tiempo en nuestra lectura de la Biblia?, entre otras cosas en que hemos 1) descubierto cosas acerca de Dios (ellos adoraron a Dios), y 2) confesaron sus pecados.

Pro 28:13  “El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.

-El efecto que tiene la Palabra no es producir una confesión vaga, apunta a cosas concretas de nuestra vida, dice Hb 4.12 que llega como una espada al fondo del asunto.

-Necesitamos la AYUDA de la Palabra para llegar al fondo de nuestros problemas, por naturaleza no nos gusta la palabra “pecado”, preferimos llamarla de otras maneras, como hacen algunas versiones liberales de la Biblia.

-¿Cómo podemos saber que hay verdadero arrepentimiento en nuestra vida?:

 

            1) El arrepentimiento viene dado por el conocimiento de Dios 9.6-38.

           -Esta oración, más que una oración, parece una predicación o un estudio bíblico en el que se repasa la historia del Pueblo de Dios y los hechos salvadores de Dios, allí:

           v.6. Reconocen que hay un solo Dios.

           v.19. Reconocen que es un Dios misericordioso.

           v.26. Reconocen que es un Dios de ira (que aborrece las injusticias, la maldad y el pecado).

           -A veces se dice que no es muy importante la doctrina, sólo el amor, etc... la realidad es que una doctrina y un conocimiento saludable de Quien es Dios nos afecta radicalmente, p. ej. Para muchos Dios es un ser que transige el pecado, es un bonachón, y por tanto los adoradores de ese Dios son transigentes con el pecado y no le dan importancia, en la antigüedad los que adoraban a Baal o a las divinidades griegas y romanas (dioses llenos de pasiones muy humanas), ellos mismos eran adoradores que se daban de lleno a cultos en los que se fomentaba el exceso, en el comer o en la inmoralidad. “A tal palo tal astilla”, y lo mismo ocurre con un mal entendimiento de Dios.

 

            2) El verdadero arrepentimiento reconoce (v.33):

           a) Que Dios es justo y fiel en todo lo que hace.

           b) Que nosotros hemos pecado y hecho lo malo.

           -Esta actitud es colocarse ante Dios y al contemplarle como Él es darte cuenta de tus propias miserias y pecados, callar y obedecer.

           

            3) El verdadero arrepentimiento es un compromiso (v. 38):

           -Ellos hicieron una promesa a Dios, la pusieron por escrito, y la firmaron públicamente. Seguramente a Dios no le hace falta que hagamos las cosas por escrito, pero ellos habían entendido que si su arrepentimiento iba a ser genuino tenía que ser un arrepentimiento comprometido.

           -Una frase dice: “Es más fácil pedir perdón que pedir permiso”, ese tipo de pedir perdón es falso, imagínate que entro en el cine pisando los pies de todos los de mi fila, volcando mis palomitas y haciendo ruido mientras voy diciendo: “perdón, perdón, perdón”, no tendrían mucho valor las disculpas, ¿no?.

           -Cuando te arrepientes de verdad y la Palabra de Dios te lleva a ese punto de arrepentimiento haces el propósito de no volver a hacerlo nunca más y de tomar las medidas necesarias.

           -Un joven estaba recibiendo consejería, tenía un problema con la adicción a los cines X, decía que le resultaba superior a sus fuerzas, que lo había intentado todo, pero que no podís, él quería pero.... el consejero le preguntó si tenía que pasar por los cines para ir a su trabajo o dar un rodeo, el joven respondió que tenía que dar un buen rodeo, “entonces – dijo el consejero- ¿por qué se va directo a los cines, sabiendo que una vez que este cerca no será lo suficientemente fuerte para salir de allí?”.

 

            Cap. 10. La aplicación de la Palabra de Dios.

 

-v.29. Al final de una clase de escuela dominical el profesor pregunta: “niños, ¿qué hemos aprendido hoy?”, uno de ellos responder con poca convicción: “que hay que ser buenos”, “¿y qué más?- pregunta el maestro”, otro responde: “que no hay que ser malos”·.

-A la hora de estudiar la Palabra de Dios, una de las cosas más importantes es la aplicación, si no hay aplicación, algo concreto que llevarnos para vivirlo para trasladarlo a nuestro mundo, el estudio bíblico no vale de nada.

-Se ha dicho que la aplicación es el puente que une dos mundos, el mundo de Dios y nuestro mundo.

-Swindoll cuenta la ilustración siguiente acerca de la aplicación: imagínate que le dejo a un amigo mi enorme empresa multinacional, de vez en cuando le envío cartas para explicarle cómo tener éxito en la empresa, pero cuando vuelvo me encuentro que la empresa es una especie de edificio abandonado y sucio, no hay casi nadie, y todos duermen en sus sillas, me acerco a mi amigo y lo despierto, “¿qué te pasa, no leíste las cartas que te enviaba?”, “ sí, claro, de hecho tenemos unas reuniones para leerlas y estudiarlas, y algunos de nosotros nos las sabemos de memoria”.

-Ellos llegaron a aplicaciones concretas:

   -A no mezclarse con otros pueblos (v.30) una costumbre que estaba íntimamente asociada al hecho de adoptar su religión y adorar sus dioses.

   - A guardar el día de reposo y dedicarlo a Dios (v.31), y las fiestas, días de culto que se dedicaban a Dios.

   -A contribuir para la obra de Dios (v.32).

-¿Somos nosotros capaces de llegar a conclusiones tan concretas en nuestro tiempo con el Señor?, se ha dicho que toda aplicación debe tener LAS CUATRO P: práctica, personal, ponderable y posible.

-Por ejemplo, ¿es una aplicación de 4 P´s:  “voy a empezar a hacer mi devocional”? (le falta el cómo el cuando y hasta el dónde), o “voy a empezar a ofrendar para sostener la obra de Dios”.

-Podemos sacar aplicaciones por medio de preguntas: ¿hay algún pecado que debo dejar?, ¿hay alguna promesa que debo creer y aplicar en mi vida?, ¿hay algún mandamiento que debo obedecer?.

 

 

 

Julio Martínez Moreno-Dávila.

Iglesia Alfa y Omega.

juliommd@hotmail.com