EL ARREPENTIMIENTO

 

**Pr 28.13 "El que encubre sus pecados, no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia".

1 Sm 15.23 "Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación". (Dios ordena destruir a Amalec, pero Saúl obedece sólo en lo que le interesa).

Ez 18.31 "Echad de vosotros todas vuestras trangresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo".

Jl 2.12 "Por eso, pues, ahora, dice Yhvh, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, lloro y lamento".

1 Jn 1.9 "Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad".

 

Idea central: Es necesario el arrepentimiento continuo, para que podamos crecer espiritualmente. El examen de conciencia, la confesión nos permiten sanearnos en lo espiritual.

 

Introducción.

 

-Hay ciudades que en época de lluvias sufren atascos en las alcantarillas, el lodo, la basura, etc... se acumulan en el sistema de alcantarillas. Con el pecado ocurre igual, la suciedad se acumula e impide el correcto funcionamiento, paralizándonos en lo espiritual.

-Hay muchos niños que tienen marcas en las jambas de las puertas de su habitación, para ir indicando cuanto van creciendo cada año, eso es motivo de felicidad. ¿Qué ocurriría si al hacer las marcas vieran que están mengüando?. En la vida cristiana hay un crecimiento por medio de mengüar nosotros, como dijo Juan el Bautista, "Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe" (Jn 3.30).

-El pecado es el mayor y principal estorbo en nuestro crecimiento cristiano. El crecimiento cristiano no existe su hay pecado, o si lo hay es muy lento, y limitado. La oración se hace ineficaz si hay pecado, puesto que la comunión con Dios queda rota. La semejanza con Cristo, así como el proceso de santificación es nulo, incluso deja de ser deseado.

-Este mundo nos influencia más de lo que nosotros pensamos, sus conceptos entran en nuestras mentes, y en las iglesias locales. La cuestión de la permisividad y del pecado están relacionadas con la visión que tenemos de Dios, una visión que este mundo tiene muy mutilada (Dios es amor, Dios es permisivo, Dios es una especie de genio que concede deseos).

-Volver a los comienzos.En Gálatas el apóstol dice: "¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" (Gal 3.3). La vida cristiana comienza con un acto de arrepentimiento (reconocimiento de haber violado las leyes de un Dios santo) y de fe (descansado en el suficiente sacrificio de Jesucristo). Pero terminamos con el legalismo, activismo, dejamos de confesar nuestros pecados, y comenzamos a ocuparnos nosotros por alcanzar el perdón. Eso trae frustración y creyentes quemados.

-Lutero, desafió la idea corriente de que el arrepentimiento era una especie de rito y de perdón ceremonial (ideas que todavía muchos tienen en mente), aunque como creyentes con conocimiento, la obra de Cristo está acabada, el arrepentimiento debe ser una obra constante, de por vida, un ejercicio del corazón.

-John Bradford, que murió a los 45 quemado en una hoguera en Londres por la reina María, meditaba y practicaba de forma continua el arrepentimiento, como un disciplina diaria, llevaba un diario, allí confesaba sus pecados, repasando su día, antes de orar también se dolía por sus pecados. Se dice que cuando veía a un condenado ir al patíbulo decía: "De no ser por la gracia de Dios allí estaría John Bradford". Decía que llevaría su arrepentimiento hasta las puertas del mismo Cielo.

 

¿QUÉ ES EL ARREPENTIMIENTO?.

 

1. Reconocer que has desobedecido, haciendo lo malo en lugar de lo bueno.

-En una serie de dibujos animados el protagonista compra una pistola, su esposa le hace prometer que se va a deshacer del arma, pero no se deshace, cuando lo pilla otra vez con el arma le dice: "Pero Marge, te lo juro, si hubiera sabido que me ibas a pillar hubiera tirado el arma".

-Tenemos que tomar contacto con la realidad, el pecado nos lleva a justificarnos, a poner excusas, a olvidarnos de lo hecho, tenemos que enfrentarnos cara a cara con la dureza de nuestro pecado, evitar sentimiento vagos de culpabilidad.

-En el caso de David, al pecar con la mujer de Urías, y luego matar a Urías, él se justificó, era el rey, en la batalla podía morir cualquiera... hasta que llegó Natán y lo enfrentó con la realidad: "Tú eres ese hombre" 2 Sm 12.7).

-El paso que tenemos que dar es salir del autoengaño y llegar a la convicción de pecado (Jn 16.8). La psicología moderna quiere eliminar la culpa, pero en lo espiritual es fundamental reconocer el pecado.

2. Dolor por la traición que causamos a Dios a quien estamos aprendiendo a amar y a servir.

-En la Edad Media diferenciaban entre atrición y contrición, lo primero es temor al castigo de Dios, lo segundo es dolor por haber pecado contra el Dios que nos ama.

3. Petición a Dios de perdón, limpieza y ayuda para no caer en lo mismo.

-¿Qué te parece alguien que pide perdón a su familia por ser un borracho pero sigue teniendo el mueble bar lleno de bebidas que no se preocupa en tirar a pesar de que pide perdón?.

-El Sal 51.7-12.

4. Renunciar a los pecados, reflexionando y romando decisiones para mantenerte alejado de ellos y vivir correctamente en el futuro.

-Es lo que decía Juan en Mt 3.8 cuando pedía frutos dignos de arrepentimiento.

-El arrepentimiento suele venir precedido por una reflexión acerca de nuestros pecados, y el firme deseo de no volver a cometerlo jamás.

5. Restitución por el daño causado.

-Es justo que se restituya a quien hayamos causado daño le sea restituido, pagar lo que debemos a quien se lo debemos. No basta con pedir perdón, hay que devolver.

-Zaqueo le dice al Señor que devolverá cuatro veces lo que ha robado (siguiendo la ley Mosaica de devolver cuatro ovejas por cada oveja robada).

 

¿POR QUÉ UN ARREPENTIMIENTO CONTINUO?.

 

-¿Por qué tenemos que practicar con asiduidad el examen de conciencia?, ¿por qué examinarnos a nosotros mismos y reconocer nuestras rebeliones delante del Señor?.

-Lo primero que tendríamos que tener en cuenta es contra Quien estamos pecando. Dios es el Creador, el Sustentador de todo, el Legislador, el que envía a Su Hijo a morir por nuestros pecados. A Él le debemos nuestra adoración agradecida, nuestra obediencia, nuestro amor. Él es un Dios moral, que aborrece el pecado porque es Santo en un grado incomprensible para nosotros, la maldad, el engaño, la injusticia, la lujuria, es algo totalmente contrario a Él.

-Hay pecados y pecados, pero todos son pecados contra un Dios tan santo.

-El propósito de la salvación es que seamos santos (Ef 1.4), Dios no nos salva para que nos quedemos satisfechos con la situación en la que estamos cada uno, sino que crezcamos en santidad.

-En este trabajo de santificación nosotros tenemos nuestra parte. Es como arrancar las malas hierbas de un jardín. Hay que localizarlas, pero también hay que sacar las raices, porque si quedan raices... ¿qué pasa?, vuelven a brotar malas hierbas. Tenemos que ir a la razón de nuestro pecado.

            Calvino decía que nuestro problema era que Dios no estaba siendo soberano en nuestras vidas, nosotros estamos reinando al margen de Dios.

-No podemos crecer en santidad si no estamos identificando las malas hierbas que crecen en nosotros.

-El arrepentimiento debe ser muy específico, tenemos que ser como el médico que va a quitar el tumor, tiene que saber donde está. No basta con confesar generalidades, eso queda muy bien. ¿Qué te parece que alguien te ofenda gravemente, diciendo mentiras tremendas de y luego llega a diciendo: "Si te he ofendido en algo, perdona, ¿eh?"?. Eso no es confesión ninguna.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA CRECER EN SANTIDAD?.

 

-No podemos ir a la raiz de nuestro pecado en dos minutos, es muy conveniente tomarnos nuestro tiempo. Hubo un creyente que dijo en un retiro: "Creo que hay algunas cosas de las que tengo que arrepentirme", y estuvo fuera una hora. Hay que tomarse tiempo, delante del Señor, en oración, meditando en la Palabra.

-Meditar en la Escritura. Esto es bien importante, ¿cómo podemos conocer al Dios que amamos si no conocemos sus pensamientos?. La Escritura es un espejo (Stg 1.23), nos muestra tal como somos. Nosotros no nos percibimos tal como somos, tenemos una idea bastante equivocada.

-Orar, pero orar con tiempo. Si permaneces en oración el tiempo suficiente, dejándote ser examinado por Dios, habrá algunas cosas en las que te sentirás incómodo. Hace tiempo vi una película (creo que de Al Pacino) de un policía que entra en una comisaría en la que todos recibían unos sobres. Él se niega, sus compañeros insisten, pero él los rechaza. Todos se sienten sumamente incómodos con él, y terminan dejandolo morir en un tiroteo. La santidad de Dios no nos permite quedarnos cómodos mientras estamos escondiendo pecados.

 

Julio Martínez.

Iglesia cristiana Alfa y Omega.

Madrid, Agosto 2003.

 

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