Día 1.                                               Posmodernismo: Describiendo la amenaza.

 

¿Por qué es un peligro?

El pensamiento moderno

El pensamiento posmoderno

El hombre posmoderno.

 

 

¿Por qué es un peligro?.

            El posmodernismo es una forma de entender la vida, la moral, la espiritualidad. Una cosmovisión radicalmente distinta a la cristiana.

            Si no estamos preparados para:

                                   1) Comprender el posmodernismo y conocer lo que se nos viene encima.

                                   2) Saber cómo presentar el evangelio y acercarnos al no creyente posmoderno.

 

            ¿Qué peligros?:

 

            1) Muchos creyentes serán devorados por esta forma de vida y pensamiento.

            2) Nuestros esfuerzos por predicar el evangelio serán nulos. Compartir el evangelio a un modernista, sin la habilidad necesaria, será como hablarle de colores a un ciego de nacimiento.

            3) Si no somos sal y luz, si no somos testigos fieles, no sólo seremos absorbidos y anulados como creyentes, sino que la maldad de esta cosmovisión crecerá y se extenderá.

 

El pensamiento moderno.

 

            El mundo salía de la oscuridad (la ignorancia medieval), de la superstición (la gente pasó la peste negra pensando que los judíos la extendían, mientras que se agolpaban en las iglesias, tosiéndose unos a otros, cuando cambió el milenio pensaban que venía el fin del mundo). Algunos ponen como fecha del comienzo del pensamiento moderno la Baja Edad Media (siglos XVII y XVIII).

            Pero llegó el mundo moderno, la gente comenzó a estudiar, el saber salió de los monasterios y se fue a las ciudades (nace la Universidad tal como la conocemos), se avanzó la medicina, en la astronomía (un creyente llamado Galileo descubrió que nuestro sistema es heliocéntrico).

            Descartes inspiró buena parte del pensamiento moderno, la razón se pone en lo más alto y se le llama “la diosa razón”. Es la razón el juez en todos los asuntos.

            La gente pasó de la credulidad al racionalismo y naturalismo (esa filosofía que cree que todo tiene su explicación basada en los fenómenos naturales, y fuera del mundo natural no existe nada).

            Comenzaron a escribirse enciclopedias, compendios de saber, con respuestas a cada cuestión. Se habló de un “renacimiento” cultural, y así se llamó esta época. Por cierto, también surgió la reforma protestante.

            También es la época de los grandes movimiento sociales, revolución francesa, Marxismo, enfrentamientos políticos en las Universidades, el hombre moderno busca la verdad y quiere cambiar el mundo, es optimista y se esfuerza por alcanzar su visión de la utopía.

            La respuesta de los creyentes: Fue todo un desafío para los creyentes, la gente se había vuelto más incrédula, dudaban de la Biblia, y querían una explicación racional para todo, si la mente del hombre moderno no lo entendía, no estaba dispuesto a creerlo, no valía eso de “es que es un misterio”. Entonces los evangélicos comenzamos a estudiar la Biblia “científicamente”, con eso me refiero que empezamos a crear nuestras Teologías Sistemáticas (que eran como las enciclopedias, pero en cristiano, compendios de doctrina ordenadas, sistematizadas y muy bien explicadas), también creamos métodos evangelísticos eficaces y muy claros, y racionales, capaces de ser comprendidos por la mente moderna y racional, como las cuatro leyes espirituales y El camino de Romanos, o El puente.

 

            El cristianismo moderno tiene puntos fuertes y débiles:

-Es un punto de vista “científico” (aborda el estudio de la Biblia con criterios científicos, ordenados y sitemáticos) y dogmático. Esto ha dado lugar a peleas de denominaciones por aspectos, muchas veces secundarios en cuanto a doctrina. Recordad: al hombre moderno le interesa la verdad objetiva y universal, cuando eso llega al cristianismo, muchos estaban dispuestos a defender “sus” doctrinas a capa y espada.

            -Otra característica es que tiene poca tolerancia con la ambigüedad doctrinal.

-La espiritualidad del cristianismo moderno es demasiado teórica y muy poco práctica, mucha doctrina y conocimiento, pero poca oración.

-Tiene mucha intolerancia contra las aberraciones doctrinales y los estilos de vida inmorales, como la homosexualidad y el aborto.

-Poco énfasis en el discipulado personal (la enseñanza en el modernismo es magistral, un profesor y cincuenta alumnos).  

 

 

El pensamiento posmoderno.

 

Cómo se efectuó la transición:  

 

            Desencanto: El hombre moderno está obsesionado por la verdad y la razón, busca una verdad objetiva y es un luchador, quiere cambiar el mundo, se identificaban con el mito de Prometeo, que a espaldas de los dioses trae el fuego (progreso) a los humanos, pero se enfrenta con los dioses. Los posmodernos dicen que el ser humano no es Prometeo, sino Sísifo, condenado por los dioses a subir una gran roca a lo alto de una montaña, el hombre posmoderno dicen “ya está bien de partirse la espalda intentando cambiar el mundo, es hora de dejar esa tarea inacabable y vivir la vida”.

            Lo que caracteriza esta etapa surge al descubrir que el proyecto moderno no es válido, así surge el desencanto.

            Individualismo: Tras descubrir que es imposible mejorar la sociedad, es mejor centrarse en la realización personal, la felicidad propia, un trabajo adecuado, conservarse jóven y bello, disfrutar de lo último, y explorar sin inhibiciones tu sexualidad. La meta es el “ámate a ti mismo”, el yo, y el individuo.

            Pluralismo: El hombre moderno iba en busca de la verdad, cuando la encontraba, la defendía con uñas y dientes. Pero el posmoderno vive en un mundo plural, muchas razas, distintas culturas, distintas religiones y distintos estilos de vida. Aborrece a los radicales y desea vivir en armonía con todas las culturas, por eso ha dejado de buscar una verdad absoluta, se defiende relativizándolo todo, no cree en una verdad absoluta, sino en muchas verdades.

            Tantas religiones le confunden y entiende la religión no como una verdad por la que vivir y morir, sino como una percepción personal de la verdad que te hace sentir bien.

 

 

Características:

1) Su degradación moral. El pensamiento posmoderno ha pasado del objetivismo al relativismo, eso también afecta a la moral, no cree en absolutos morales, sino en una ética de situación (no hay nada bueno o malo en sentido absoluto, depende del momento y el lugar). Es como en la Guerra de la Galaxias, la “Fuerza” es ese poder impersonal que no es ni bueno ni malo, todo depende del uso que se le de.

            Antes si alguien a una madre le cuestionaba la virtud de su hija, esta montaba en cólera, ahora son las madres las que en TV cuestionan la virtud de sus hijas (reconocen que se han acostado con algún famosote). Antes el peor insulto que le podían decir a un hombre era maricXX, ahora lo llevan como una virtud.

2) Tolerancia. Es tolerante con cualquier cosmovisión (budismo, Islam, Hinduismo), menos con el cristianismo.  Es tolerante con los que piensan como ellos, no cree en la verdad única y universal.

            Es hipersensible con aquellos que no son subjetivistas y que creen en una verdad absoluta, los perciben como inquisidores, y tienen una palabra para referirse a ellos: fundamentalistas (esa palabra lo mismo la usan para un terrorista islámico como para un cristiano que piensa que sólo Jesús salva).

3) Ausencia de raíces culturales. El posmodernismo pretende no hacer juicios de valor sobre cual nación, tradición o cultura es superior, tiene poco interés por la historia y esa es una debilidad.

            Un musulmán en el exilio, en un comité Europeo sobre el Islam dijo a C. Vidal que los europeos no teníamos nada que hacer frente al islam, y que corríamos el peligro de ser absorbidos por ellos. Por un lado no tenemos una identidad histórica fuerte, y por otro tampoco tenemos mucho sentido de lealtad patriótica, en cambio los norteamericanos (a pesar de lo que nos metemos con ellos) sí que tienen una identidad histórica bien definida.

4) Tiene una magnífica prensa. Nadie se cuestiona la forma de pensar posmoderna. Nadie disiente en los foros de opinión o en los debates televisados.

5) Reconoce su necesidad espiritual. El mundo posmoderno busca valores espirituales, aunque sean un poco flojos, pero tiene sed de lo eterno.

6) Pragmatismo. Si algo funciona, es bueno, si algo no funciona, no es bueno. Por ejemplo, hablo con un amigo y le digo que soy cristiano, y le digo lo que creo: “¡fantástico!, si es bueno para ti, si te hace bien, ¡adelante con ello!”. No se cuestiona si es verdad, si estoy entregando mi vida a una mentira, sino si me hace bien.

7) La verdad es una cuestión específica y subjetiva, personal y local. Han cambiado el significado de la palabra “verdad”, cuando hablan de verdad se refieren a “lo que para ellos era verdad, su verdad”.

8) Deseos de pertenecer a una comunidad o grupo. Este es un mundo muy solitario y la gente se siente sola. Ya no existe la preocupación de comer para vivir, existe la preocupación de que tu mujer te abandone, o que si eres mujer y pasas de treinta años te quedes soltera toda la vida (como Allice McBeal).

9) Busca guías espirituales. Está dispuesto a seguir a cualquiera que “encarne” cierto valores espirituales.

10) Es antidogmático, le repele que una autoridad diga lo que debe creer, prefiere decidir cual es su verdad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Día 2.                               Estableciendo puentes: comunicando el evangelio a una mente posmoderna.

 

“¿Cómo alcanzas una generación que oye con sus ojos y piensa con sus sentimientos? Primero, no podemos simplemente hablar el Evangelio. Tenemos que encarnarlo”. Ravi Zacharias (citado en el artículo de Félix Ortiz “Evangelización relevante”).

 

 

Un nuevo modelo de evangelización.

 

            La tradición es un verdadero estorbo para muchas cosas, tenemos tradiciones buenas, y tradiciones que en su momento funcionaron, pero que no tenemos por qué adoptarlas. En cuanto a la manera de evangelizar somos muy amantes de los métodos, y esos métodos se pueden transformar en pesadas cargas.

            Ilustr. “A orillas del Rio Kwai”, un modelo de evangelización que incluye el descubrimiento y las manifestaciones artísticas.

 

 

La conversión en el mundo moderno.

 

            ¿Recordáis cómo era el hombre moderno?, era un racionalista ilustrado, busca una presentación clara y racional de la verdad, y podía tomar una decisión clara de la verdad.

            Hay dos escenarios básicos: 1) el evangelismo de tú a tú, el objetivo es convencer a alguien con una presentación breve y lógica, usando un folleto, o un método evangelístico. 2) la evangelización pública. Se hace una proclamación del evangelio al aire libre, o en un local de culto. Con una explicación del evangelio y la invitación a tomar una decisión.

 

 

Integrarse en una iglesia que enseña la Biblia.

 

Decidir que el mensaje es verdadero. (“Tomar una decisión”).

 
 


Escuchar el evangelio como un mensaje verbal o escrito.

 

 

 

La evangelismo sensible a la posmodernidad.

 

            Ilustr. Un amigo cristiano me avisó que dos jóvenes amigos suyos iban a visitar mi iglesia. Les recomendó mi iglesia porque en su iglesia sabía que no le iban a predicar el evangelio. Esa tarde me tocaba predicar en la iglesia, en un culto típicamente modernista de evangelización (ese culto evangelístico tradicional del Domingo por la tarde donde casi nunca venían no creyentes). Prediqué el evangelio con toda la claridad que el Señor me dio, de hecho la predicación fue acerca del costo de ser cristiano, y saludé a los jóvenes, estaban muy abiertos e interesados, pese a lo “crudo” que había pintado el evangelio. Un buen amigo mío, viendo tan abiertos a los jóvenes, se los llevó a parte y les presionó para que hicieran la “oración de fe”, uno de ellos hizo la oración de fe, pero se sintió tremendamente violento. Los dos jóvenes no volvieron a aparecer. Mi amigo, días después me dijo que se habían sentido fatal, que un hombre los había llevado a parte y les había presionado para orar recibiendo a Jesús, y que cuando hicieron la oración (más que nada para que les dejara en paz) el hombre se puso muy contento y les dijo a los de alrededor que los chicos ya eran cristianos.

 

            Tenemos que aprender de Jesús a la hora de compartir el evangelio, no debemos rebajarlo, pero debemos ser sabios. Jesús le dio a sus discípulos las cosas que ellos podían recibir, no más. Debemos presentar el evangelio, pero mantener la centralidad de Jesús, y la Cruz y la resurrección.

           

            Hay dos palabras clave: relación y proceso.

            Tenemos que recordar que el hombre posmoderno es muy sensible a los juicios morales, además es un relativista, no cree en una verdad absoluta, es un individualista, así que el “rollo” de unirse a una pandilla de gente extraña no le atrae, pero a la vez es una persona demasiado individualista y no suele tener relaciones personales de calidad. Por otra parte, entrar en discusiones con el posmodernista le puede llevar a tener una imagen errónea de lo que somos, podemos parecerle unos fanáticos gritones o personas que intentan imponer su verdad, o que tienen poco respeto por las creencias de otros.

            Podemos ganar una batalla y perder una guerra, o podemos ganar una discusión, y perder un alma. En el fondo, a pesar de las excusas que el posmodernista presenta, no está muy convencido de lo que cree, puedes cerrarle la boca, pero no terminarás convenciéndolo.

            Tenemos que aprender de la forma de evangelizar que Jesús tenía, relacionarnos con las personas, y mostrarles a Jesús. Es curioso, a algunas personas Jesús les decía claramente que Él era el Cristo, el Hijo de Dios vivo, y a otras personas se lo iba mostrando poco a poco, llevándoles de un punto a otro.

            Tenemos que llevar a las personas a un encuentro personal con Jesús, y a reconocer su condición de pecadores y necesidad de perdón. Debemos evitar que pienses que les estamos llevando de la iglesia de Roma a la iglesia evangélica.

            En el evangelismo a un mundo posmoderno hay tres escenarios básicos: 1) En el primer nivel está el tú a tú, el nivel personal. En ese nivel tenemos relación con otra persona y ven la transformación y la vida espiritual en nosotros. Se crean lazos de amistad sincera y se presenta el testimonio de Jesús y oferta de reconciliación ofrecida en Cristo. 2) En el segundo nivel el interesado puede entrar en una pequeña comunidad, una célula de hogar, un estudio bíblico de jóvenes, o un grupo de amigos creyentes, allí ve más evidencias de la realidad espiritual en otros, recibe otros testimonios y progresa en el conocimiento de Jesús. 3) En el tercer nivel  el nuevo creyente entra en contacto con la iglesia local, la comunidad de creyentes, donde es capacitado para usar sus dones en el Cuerpo.

            ¿Profesor o maestro?. En el mundo moderno el evangelista era un profesor, una persona que dominaba la verdad y que era capaz de explicarla, defenderla, enseñarla. En el mundo posmoderno el evangelista debe ser un maestro, alguien que anda con Jesús y que lo conoce, y que es un guía, un amigo y acompaña al no creyente en el proceso de encontrarse con el Dios redentor.

            (Ilustr. En el mundo moderno, para ser un pastor, un misionero, tienes que ir a una universidad cristiana y allí te preparan y te dan el título de pastor o misionero. Esto es útil, pero no es el modelo bíblico, el modelo bíblico es Jesús y los apóstoles, Pablo y Timoteo, un creyente maduro y uno inexperto, o el modelo de Priscila y Aquilas con Apolos, un modelo basado en la relación de amistad, o padre/hijo, en el que el maestro acompaña al discípulo a lo largo de su encuentro con Jesús).

 

 

 

Se integra con otros creyentes en la familia de la fe.

 

Se crea una relación de amistad y comienza a descubrir con el amigo a Jesús.

 
 


Observa el evangelio en la vida del amigo creyente.

 

 

 

 

 

 

¿Estamos dispuestos a pagar el precio?.

 

            Este modelo de evangelización no excluye el anterior, pero entiendo que es más acorde con el tipo de personas que conocemos y acorde a la predicación llevada a cabo por Jesús. Sin embargo tiene un precio más alto que pagar.

            Presión para evangelizar. Primero, muchos de nosotros vivimos con la presión de predicar el evangelio y tenemos sentimientos de culpa en relación a que no somos buenos testigos de Jesucristo. Para algunos es una presión que crece y crece, y cuando llega un momento en lo que la culpa llega a su masa crítica, vomitan el evangelio de golpe, se quedan con la “conciencia tranquila”, y repiten el ciclo de culpabilidad. Debemos salir cuanto antes de ese ciclo destructor.

            Sé auténtico. El evangelismo debe ser algo natural, no debemos aparentar que somos personas más santas, más felices, o más extrovertidas. Debemos vivir como cristianos auténticos en privado y en público. Yo soy una persona extrovertida, compartir el evangelio puede resultarme fácil, comenzar una conversación. Hay otras personas que no son así, puede que sean algo más tímidas, o no les resulta fácil comenzar amistades, o les lleva más tiempo abrirse, no os preocupéis.

            Interés genuino. ¿Por qué la gente buscaba a Jesús?, seguro que por muchas razones, algunos sólo por llenarse la barriga, pero otros podían ver la compasión de Jesús y su amor por ellos. Evangelizar es algo más que soltar el evangelio o decir “dos verdades bien dichas, le duela a quien le duela”, si vas a compartir el evangelio, entonces debes estar dispuesto a ser como el buen pastor, que da su vida por las ovejas, a ser un amigo, un consejero, un paño de lágrimas.

            Hay muchos que se desesperan, si su amigo no se convierte, entonces lo abandonan, si no se comporta como ellos esperan que se comporte, lo rechazan, eso no es predicar el evangelio.

            Cuidado con los juicios. El posmoderno es hipersensible a los juicios, lo cual no quiere decir que no tengamos derecho a condenar el pecado, el problema que hay hoy en día es que no saben distinguir entre el pecado y la persona que lo comete. Debemos ser muy sabios en esto.

            Imagínate que conoces a un homosexual, ¿cómo te acercarías a él con el evangelio?. Es necesario mostrarle amor desinteresado, preocupación, y en el momento dado hacerle entender el amor del Señor por Él y el sacrificio de Cristo por los pecados, algunos comenzarían hablándole del problema de su homosexualidad, yo le diría “¿sabes qué es lo que te separa de Dios?”, como él sabe que eres cristiano seguramente te diría “que soy gay”, entonces tú le puedes responder “no, tu incredulidad, Jn 6.36”. Ése es su principal problema, por supuesto, si le hablas de la homosexualidad, tienes que hacerle entender que una cosa es amar a una persona, como Dios le ama, y otra aprobar lo que hace.

 

            Ilustr. En una ocasión, en Málaga, salimos de campamento jóvenes de algunas iglesias. En medio de todos, había un chico de los habituales en la iglesia, que no era creyente, y que tenía el pelo largo. Se ve que en su iglesia sus pastores le habían dado caña con eso, porque cuando me acerqué y le dije, “oye, tu pelo…” me dijo “sí, ya sé, mi pelo, que me es deshonroso dejarme crecer el cabello porque soy varón, pero ¿y Absalón?, él tenía el pelo largo”, se ve que se sabía el sermón de memoria. Le dije que me gustaba cómo llevaba el pelo y le pregunté desde cuando lo llevaba largo. No podemos pescar a cañonazos, ni predicar el evangelio con el látigo en la mano.

            Una iglesia tenía grupos de estudio bíblico, y una jóven fumadora tenía interés en las cosas espirituales, pero le daba vergüenza ser la única que fumaba en medio de esos cristianos tan saludables y santos, pero los del grupo le consiguieron un cenicero, de modo que se sintió aceptada y pudo seguir aprendiendo en el grupo de estudio, y finalmente creyó. Si no le hubieran puesto un cenicero seguramente eso no hubiera pasado.

 

            Pragmatismo. El hombre posmoderno es un pragmático, no le interesa la verdad, si algo funciona, es bueno, si no funciona es malo. Es algo que debemos aprovechar, anhela verdades espirituales prácticas. La gente hoy en día compra y lee libros psicológicos y seudo espirituales, sobre el matrimonio, el sexo, las relaciones en el trabajo. Podemos enseñarle que la Biblia tiene sabiduría práctica y es una guía fiable para la vida.

            Por otro lado él puede ver en nosotros la realidad de Dios, y no debemos tener miedo de mostrarle cómo Dios obra. La célula a la que pertenezco se llama “Puertas eternas”, pero entre nosotros le llamamos INEM (por lo de “Instituto Nacional de Empleo”), porque es una experiencia habitual que oremos y el Señor dé empleo a los de la célula, incluso papeles de trabajo. No tengamos miedo de pedir temas de oración y de dar a Dios ocasión para que intervenga.

 

 

Día 3.   El jóven en un mundo posmoderno: el ejemplo de Daniel.

 

EL DÍA DEL CONFLICTO

 

 

Intro: Un pastor holandés en un programa-debate de TV hace declaraciones acerca de la homosexualidad (es una aberración, etc…) y lo meten en un pleito por injurias. Una funcionaria en Suiza pierde su puesto por negarse a celebrar un matrimonio homosexual. Un pastor en Suecia va a la cárcel por despedir al organista de la iglesia al declarar éste que es homosexual. En China unos padres pueden ir a la cárcel por enseñarles a sus niños (menores de 18 años) a creer en Dios.

            Las cosas no van a ir a mejor, ¿cómo vas a resistir el día del conflicto?.

 

Idea central: ¿Estás seguro de que eres creyente?, ¿no?, ¿entonces cómo resistirás la presión del posmodernismo?.

 

El ejemplo de Daniel: Un joven creyente y sus amigos. Educados en la Biblia y el temor de Dios, pero son sacados de su burbuja protegida, en donde viven seguros y son llevados a otra cultura en la que el único Dios verdadero no es el centro y que es intolerante con los que no adoran otros dioses. Y allí está sólo, no hay rabinos, no hay templo, sólo él y su Dios.

 

Culturalmente absorbidos (v.4)

-El propósito de estar en la corte era que se empaparan de la cultura caldea. No sólo las letras, sino la ciencia de los caldeos, sus maravillas tecnológicas, la historia de sus batallas, y como no, las proezas de sus poderosos dioses.

-¿Es malo conocer otras culturas?, ¿es malo tener amigos no creyentes, de otras religiones?, ¿es malo vivir en una cultura que niega a Dios, lo relativiza todo y es contraria al cristianismo?. El mayor problema está en tragártelo todo sin ser crítico. No analizar las cosas.

-El posmodernismo tiene un problema con la mente, es una cultura de emociones, nunca hasta ahora había tanta información, pero sin análisis, sin reflexión. Miremos el caso del telediario (hay muchos creyentes que dicen, yo no veo apenas la TV, sé que hay mucha basura, apenas veo el telediario), ¿hay algo más ideológico que el telediario?, 1) llega una gran noticia, el tristemente famoso 11M, te dan muchas imágenes, gente destrozada, ensangrentada, sin miembros, un enfermero llorando, las ambulancias, un policía tapando con una manta un cadáver…. Y con eso crees que te han informado. Es manipulación emocional.

                                                                       2) Antes de la guerra de Irak, a los americanos les venden la idea de las bombas inteligentes, bombas que vana donde ellos quieren. Y nos dan una imagen tomada por un bombardero con cámara de visión nocturna en la que una bomba entra por una chimenea de una fábrica y explota en su interior, ¡vaya bomba más inteligente!, nadie cuestiona esa imagen, ¡es una imagen, es incuestionable!, pero nadie sabe que son imágenes filmadas con una maqueta en Texas.

            Información sin análisis, sin crítica.

-El hombre posmoderno es un hombre manipulado por los medios de comunicación, carne de TV, espectador sin cerebro. ¿Habéis visto la película “Cortinas de humo”?, en esa película para tapar un escándalo presidencial, se inventan una guerra, tapan una noticia con otra noticia (están en vísperas de elecciones), en la rueda de prensa le preguntan al jefe de gabinete si son ciertos los rumores acerca del escándalo sexual en la casa blanca, y responde “queremos desmentir esos rumores y desmentir que un avión de combate estadounidense ha caído en territorio Chino”, los periodistas se agitan, “queremos desmentirlo y desmentimos cualquier conflicto diplomático con el gobierno Chino”, ¡lo desmienten!, pero consiguen manipular y cambiar la atención de la opinión pública.

-Un creyente va a ver la película “Mar adentro”, tiene una opinión formada, ve la película y cuando sale dice: “caramba, no está todo tan claro, es que el tema se las trae”, ha sido manipulado magistralmente por una obra maestra del cine, la sensibilidad del protagonista, el amor de los que le rodean, lo brillante que es el protagonista. Sus emociones se han visto afectadas y la información que ha recibido es bien parcial  nada desapasionada.

-Daniel estaba en un mundo con una cultura muy fuerte, pujante, pero no fue absorbido por esa cultura, fue crítico.

            -Como creyentes debemos estar bien avispados, los hijos de este siglo son más sagaces en su trato con sus semejantes que los hijos de la luz (Lc 16.7).

            -Una idea muy popular sobre tener una opinión formada, la gente ve dos telediarios y se cree que ya saben lo que realmente pasa en Israel, otros se leen el Código Da Vinci y creen que conocen la verdad sobre el cristianismo y los enigmas históricos.

            -Muchos de los que estáis aquí no habéis leído la Biblia entera (un profesor nos dijo que en sus tiempos los Marxistas conocían perfectamente las obras de Marx y a menudo las llevaban en la mano, mientras que los cristianos no conocen la Biblia, y mucho menos la llevan bajo el brazo a la Universidad), algunos no sabrían defender la divinidad de Jesús y la historicidad de su resurrección, o la veracidad de los documentos del NT. ¿Qué hacéis perdiendo el tiempo con la Play Station?. (broma, yo tengo Play). Si Daniel no hubiera sido un creyente bien afirmado, con dos días en la corte de Nabucodonosor se hubiera olvidado del Dios de Abraham, Isaac y de Jacob.

 

La crisis (v.8).

 

-Llega el momento en que le piden que haga algo que no aprueba, comer lo que los caldeos comen (lo cual estaba relacionado con comer animales impuros, y comer animales ahogados, es decir, no degollados, carne con sangre, también con comer sacrificios a los ídolos), todo eso relacionado con sencillamente desobedecer a Dios.

-A todos nos llega el momento de la crisis, el momento de decidir si obedecer a Dios o desobedecerlo, el momento en el que la cabeza se te empieza a llenar de excusas buenísimas para desobedecer, y en el que piensas que la única excepción al mandamiento es la situación que estás viviendo.

-Daniel no sólo enfrenta la crisis con fe, sino con mucha inteligencia (dadnos legumbres, y veréis si se nos pone cara saludable).

-Aplicación:  el texto dice que ellos no querían contaminarse con las cosas de ellos, y en el fondo pecado es contaminación, algo que ensucia tu vida, y estorba tu relación con Dios.

            -El tema del pecado no es sólo una cuestión de legalismo, sino de valorar tu amistad y tu relación con Dios, ¿amas a Dios?, ¿valoras tu relación con Él?, entonces cualquier sacrificio es poco.

 

Propuso en su corazón (v.8).

 

-Imagínate que eso te ocurre a ti… porque te va a ocurrir. Un día dejarás tu casa, tu iglesia, ya nadie se fijará en si faltas al culto, o a que hora llegas y en dónde te metes entonces…. ¿qué pasará?.

 

Daniel tomó una decisión No la tomó en ese momento (soy creyente, si.. no… a ver, qué fue eso que me explicaron en la escuela dominical…). ¿Cuándo tomó Daniel esa decisión?, ¿en ese momento, cuando Aspenaz les está apretando?. No, seguramente que la tomó años atrás.

            -Muchos no habéis tomado esa decisión, vivís por inercia, no os planteáis si sois creyentes, y por qué, simplemente vivís en un mundo creyente… esta es la 1ª decisión que debéis tomar:

 

¿Eres creyente? “mis padres van a la iglesia”, ¡no!, eso no es lo que estoy preguntando, “estoy bautizado”, “una vez tuve una experiencia muy bonita con el Señor”, “soy profe de Escuela Dominical”.

-Mi experiencia: nací “católico”, educado como católico, intenté parecer religioso, y eso se me dio bien hasta la adolescencia, tuve un amigo Testigo de Jehová y me gustó su vida tan entregada a Dios y sus respuestas, fingí ser TJ, pero me cuenta que era un precio que no podía pagar, y era un engaño, así que en el verano de COU conocí una iglesia evangélica, y me dije “esta es la verdad, me haré evangélico”, pero no pude imitar a esa gente, el día de mi bautismo hubo alguien que no se presentó: yo.

            Más tarde conocí a un cristiano que me “adoptó” (esto del discipulado es fundamental) y me enseñó que ser cristiano es algo más que asumir ciertas doctrinas, sino una obra de transformación, reconocer tu miseria y tu pecado, pides, suplicas al Señor que te ayude, que te salve y tome el control de tu vida. Transformación, el Señor me fue transformando… un día le dije al Señor “lo que quieras menos pedirme que vaya a las reuniones de oración, eso es el colmo del aburrimiento”, ahora me gustan (aunque reconozco que hay días en los que estoy cansado y no me apetece, pero salgo mejor que entro).

            La lectura Es imprescindible. En mi formación como cristiano pasar de ser un creyente débil, sin compromiso con nada (que faltó el día de su bautismo) fue imprescindible leer buenos libros, lo apuntaba todo, y leía mucho (mi primer libro cristiano fue el calendario la Buena semilla, aprendí más de ese calendario que de muchos libros).

            Juan Wesley dijo que el metodismo se terminaría el día que sus miembros dejarán de ser gente de lectura, y que al menos deberíamos leer 4 horas ¡diarias! (él leía eso y más, pues se había enseñado a sí mismo a leer montado a caballo).

            Por cierto, este ejemplo lo vemos en la vida de Daniel, en Dn 9.2 lo vemos investigando en los profetas cuando sería la fecha del retorno de la deportación de Babilonia.

 

Resumen:

 

            Hemos dicho que si queremos ser creyentes que vencemos este mundo posmoderno debemos 1º tener claro si somos creyentes o no, planteárnoslo seriamente, 2º es bueno recibir ayuda de un creyente maduro espiritualmente, 3º aprender, estudiar.

 

El verdadero crecimiento espiritual Hay un conocimiento de 1ª mano y de 2ª mano. El de 2ª mano es el conocimiento que otros te han dado, y el de 1ª mano es el conocimiento que el Señor mismo te da por medio de la meditación en Su Palabra, por estar en su presencia y por obedecer.

            Predicaciones, libros, mensajes en audio, todo eso es muy bueno, pero necesitar recibir de Dios Su Palabra al meditar a solas en ella. Necesitas pasar tiempo a solas con el Señor (Daniel oraba tres veces al día, y eso que estaba muy ocupado).

            Hay un conocimiento que viene por obedecer lo que Dios te pide. Hay muchos que quieren aprender (en el discipulado, estudiando el material Sígueme 1, hubo alguno que se quejó de que era demasiado básico, a lo que el maestro respondió “comienza a aplicarlo, ¿vas a las reuniones?, ¿usas tus dones?, eso se enseña en el Sígueme 1, hasta que no lo pongas en práctica no estás preparado para el nivel 2”.

            Dios obra igual, algunos nos hemos quedado en la escuela dominical de los niños, no hemos empezado a practicar lo que sabemos, mira la estructura del libro de Daniel y observa las pruebas:

            La prueba de la comida del rey – cap 1

            La prueba de decirle la verdad al rey (sueño de la imagen) – cap 2

            La prueba de adorar el ídolo del rey (fue a un horno de fuego)– cap 3

            La prueba de estar 30 días sin orar a Dios (no pasó un solo día, y fue al foso de los leones) – cap 6

            Cap 7 y siguientes: revelaciones nuevas.

 

            ¿Vemos la progresión?, la primera prueba (parece menos importante, no comer comida caldea), la segunda es un poco más dura, el resto son durísimas y aterradoras. Conforme Daniel obedece más se fortalece su relación con Dios, más firme está, y desde el cap 7 comienza a aprender más cosas, acerca de Dios y acerca del Reino de Dios.

            Por eso decimos que la obediencia es una condición fundamental para crecer en el conocimiento de Dios y vencer al mundo. Lucero decía que los tres ayudantes del predicador eran: oración, meditación y pruebas.

 

            Cosas raras. Cuando obedeces a Dios ocurren cosas… cosas extrañas….. sin explicación. Dios no nos muestra todas las etapas, sólo el primer paso, al avanzar el primer paso te da luz para dar el siguiente paso, pero sólo el siguiente, nosotros queremos saber todo el proceso, error (¿encontraré novia?, ¿qué debo estudiar?), tú obedece lo que ya sabes, verás como empiezan a ocurrir cosas.

            El Señor te pide que comiences una mesa de libros…..

            El Señor te pide que ores por alguien….

            El Señor te pide que llames a alguien por teléfono…

            Que vayas a un campamento, o campaña…

           

            La última cosa rara que me ocurrió fue que un día entre semana sabía que tenía que visitar a un hermano de la iglesia, enfermo crónico, la verdad, no tenía ganas, salgo de trabajar a las ocho, y mis semanas implican comer con otras personas, células, discipulados, reuniones de oración, con los otros ancianos, etc… pero fui, a regañadientes y más por obligación que por un amor desbordante.

            Cuando llegué me encontré a un matrimonio de mi iglesia que se acercaron corriendo a mí: “Antonio está muy mal, va a morir, ve corriendo a hablar con Concha”. Concha es su esposa, el médico le había dicho si quería que llamara al sacerdote del hospital para que le diera la extremaunción, ella dijo que no, que éramos evangélico y que teníamos pastores… pero no había muchos pastores (en ese momento, y sí había un sacerdote), en ese momento, me ve aparecer por el pasillo… y casi se desmaya, “ay Julio, es como una aparición, el Señor te ha traído justo en ese momento”. Ella lloró y me dijo que Antonio se iba con el Señor.

            No quería entrar en esa habitación, no sabía lo que me iba a encontrar, pero… entré. Antonio estaba postrado y respiraba como un pez al que han sacado fuera del agua (los médicos a eso le llaman boquear y lo hacen los que mueren ahogados). Oré, leí la Biblia, y oí a su esposa decirle cosas bonitas a su marido, todavía se me rompe el corazón cuando lo recuerdo.

            Y esperamos. Antonio estaba drogado para que no sufriera. Seguimos orando. Y pasó la medianoche, la una de la mañana, las dos… y de pronto, algo ocurrió en la habitación. Un consuelo profundo, una paz tremenda, y una presencia amable. Concha se volvió hacia mí… “el Señor ha mandado ángeles, ¿verdad?”, “no – le dije – es el Señor mismo”. Seguimos en silencio, y agradecí al Señor por ese consuelo. ¿Hubiera sido distinto si esa noche me hubiera quedado en casa?, no lo sé.

            A las dos y media de la mañana cogí un taxi y volví a casa, eso pasó en Octubre del año pasado, Antonio no murió, sigue vivo (se irá con el Señor).

           

            Ser un discípulo de Jesús es lo único que merece la pena en este mundo, ¿lo eres?.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© Julio Martínez. http://www.estudios-biblicos.net.

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