La Sana doctrina III.
La guerra espiritual.
Idea central:
Que se entienda qué no es la guerra espiritual. Que comprendamos que la guerra
espiritual es la lucha de Satanás por alejarnos de Cristo y por hacernos vivir
vidas de pecado e indiferencia espiritual.
Doctrinas erróneas:
En relación a la evangelización: Muchos se preguntan, ¿por qué no hay
más conversiones?, responden, por causa del Enemigo, que se opone a la
evangelización. De modo que para hacer una evangelización eficaz antes hay que
hacer guerra espiritual, ¿cómo?:
1) Haciendo una
investigación histórica del lugar que queremos evangelizar, por ejemplo, si
hubo gente que practicó la hechicería, o prostitución, o hubo asesinatos (eso
indicaría actividad demoníaca específica).
2) Descubriendo los
nombres de los demonios que frenan la evangelización (por ejemplo: hechicería,
lujuria, odio). Esto se hace en reuniones de oración en los que buscan
revelación de Dios. Apuntan los nombres en pequeños papeles y se llega a una
especie de consenso.
3) Tomando
autoridad sobre esos demonios en el nombre de Jesús.
4) Reprendiendo,
atando.
Formas de hacer guerra espiritual. a) Por medio de “conciertos de oración”
(consiste en reuniones de oración en la que todos los hermanos oran en voz alta
y a la vez, reprendiendo a demonios). b) Por medio de marchas de oración o
marchas para Jesús (esas marchas tienen carácter festivo, lo que hacen es
proclamar la victoria de Jesús sobre el mundo espiritual). c) Actos de
confesión por pecados de antepasados se le ha dado a los demonios el derecho de
tomar posesión de una ciudad. d) Alabanza. La alabanza al Señor con la música
tiene impacto en el mundo espiritual, incluso se cantan canciones expulsando
demonios (Espíritu de murmuración… ¡huye!).
Apoyos bíblicos para las doctrinas
erróneas.
Daniel 10.12-14 “Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque
desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la
presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo
he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante
veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para
ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.”
-Ellos dicen: mirad, la Biblia enseña que hay
espíritus territoriales, que tienen asignadas zonas geográficas y políticas
(como vemos aquí, el reino de Persia). Tenemos que hacer un trabajo de
“cartografía espiritual” para descubrir quienes son los demonios de
responsabilidad de esas zonas para hacer guerra espiritual.
Atando al hombre fuerte: Mt 12.29.” Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.”
-Dicen: para hacer guerra espiritual necesitamos atar a Satanás, en
esto consiste la guerra espiritual, en tomar autoridad sobre Satanás en el
nombre de Cristo, atándole (ordenándole que se esté quieto, que se vaya, que
suelte a alguien).
Luchando contra
principados: Ef 6.12-13 “Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de
las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios…”
-Dicen: esta es la guerra espiritual, un combate, no contra
personas, ni con armas carnales, sino contra entidades espirituales en el aire.
Para hacer guerra espiritual nos tenemos que dirigir contra ellos.
-El pastor Larry Lea, en un culto de su iglesia, entro en combate
blandiendo una espada invisible contra un demonio (invisible) dándole estocadas
a diestra y siniestra. Eso pretendió ser una demostración de guerra espiritual,
en otros casos, las iglesias hacen guerra espiritual por medio de oraciones de
autoridad, con gritos y amenazas.
El ejemplo de Jesús Mc
5.8-12. “Sal de este hombre, espíritu inmundo.
9Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo;
porque somos muchos. 10Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de
aquella región. 11Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos
paciendo. 12Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a
los cerdos para que entremos en ellos. 13Y luego Jesús les dio
permiso.”
-Explican: Jesús echaba demonios como parte de su ministerio, le
vemos tomar autoridad sobre el mundo espiritual de tinieblas y expulsar
demonios. Es más, le vemos preguntarle el nombre a una multitud de demonios que
habían poseído a un hombre Gadareno.
Cuánto hay de razón.
-Existe un mundo espiritual que no podemos ver, éste está compuesto
por ángeles, de ellos una tercera parte son demonios (ángeles rebeldes a Dios,
que siguieron a Lucero -.Ap 12.4; Is 14.12).
-Cristo tiene todo el poder sobre Satanás y sus demonios, la
victoria en la cruz lo ha despojado (Heb 2.14-15 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también
participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el
imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que
por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”)
-Estamos inmersos en una lucha espiritual y todos tenemos parte en
ella.
-Las personas sin Cristo están cautivas del diablo (2 Tm 2.26
“escapen del lazo
del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.”; 2 Co 4.3-4 “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden
está encubierto; 4en los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”).
Comentarios y explicación
de los textos usados.
Daniel 10.12-14.
-En el contexto vemos que Daniel está orando y confesando sus
pecados y los de su pueblo, entonces un ángel viene con revelaciones muy
precisas acerca de lo que le va a suceder a su pueblo.
-Lo primero es que tenemos que entender muy bien lo que el texto
dice, y lo que el texto NO dice.
-El texto dice que a este ángel que traía revelaciones, se le opuso
un ángel rebelde llamado el “príncipe de Persia”, este demonio tenía asignada
la zona de Persia, en la cual se esforzaba por ejercer su influencia demoníaca.
Entabló combate con el ángel que traía las revelaciones, y vino a combatir con
él Miguel (que es el ángel que defiende a Israel y arcángel, o jefe de ángeles),
para que así pueda traerle la revelación a Daniel.
-Este texto en muchos sentidos nos deja perplejos, porque la Biblia
no dice mucho sobre los ángeles, y aquí, en pocos versículos se nos da mucha
información que es inédita. Ahí aprendemos que:
los ángeles están
organizados “militarmente”
que tienen regiones
geopolíticas asignadas
que pelean entre
ellos
que hay niveles de
poder y fuerza entre ellos
-Lo que el texto NO dice es: que nosotros tenemos parte en esta
guerra a la manera de los ángeles (Daniel no tuvo que hacer otra cosa más que
seguir orando al Señor), que tenemos que aprender su nombre, o reprenderlos, o
expulsarlos.
Atando al hombre fuerte: Mt
12.29.
-En el contexto vemos que Jesús ha expulsado un demonio de un hombre
ciego y mudo, entonces sus enemigos lo acusan de expulsar los demonios en
nombre de Belcebú. Jesús les responde con varios argumentos: 1-un reino
dividido contra sí mismo no puede permanecer en pie (si Satanás echa fuera a
demonios que son suyos, ¿qué sentido tiene eso?, es como dividir su propio
reino). 2-Para saquear al hombre fuerte (Satanás) hay que ser más fuerte que
él. Y Jesús es más fuerte que Satanás.
-El ministerio de Jesús en relación a Satanás tiene varias etapas:
1) en su ministerio terrenal echó fuera demonios como manifestación del Mesías
milenial y de Su Reino- Lc 4.18 y ss; 13.32.
2) en la cruz y en la resurrección asestó un golpe moral al diablo,
despojándolo de sus riquezas (personas esclavizadas a él que pasan a ser de
Cristo). Heb 2.14-15 3) en su
segunda venida y en su Reino milenial Satanás será atado y sus ángeles
expulsados de la tierra al abismo. Ap
20.1-3; Is 11.5; 32.1; Jer 23.6; Dn 9.24.. 4) tras el milenio Satanás con
todos sus ángeles serán arrojados al lago de fuego (del que ya no podrán salir
jamás).
Luchando contra
principados: Ef 6.12-13.
-El texto enseña la naturaleza de la guerra espiritual y cómo
peleamos esta guerra espiritual.
-Las armas con las que peleamos nuestra guerra espiritual también
son espirituales (la Biblia no autoriza el avance del Reino de Dios por medio
de las armas físicas, Mt 26.52).
-Esta es la descripción de algunas de las armas espirituales, tal
como las enumera Ef 6:
la oración (v.8)
la predicación del
evangelio (v.15)
la Palabra de Dios
(v.17)
la fe (v.16)
la justicia (v.14)
-¿Cómo se realiza la guerra espiritual?:
por medio
de la oración nos unimos al propósito de Dios para este mundo e intercedemos
por otras personas
por la
predicación del evangelio las personas son salvadas y trasladadas del reino de
Satanás al Reino de Dios
por medio
de la Palabra de Dios nos defendemos de los engaños y mentiras del enemigo
(falsas enseñanzas, supersticiones, engaños espirituales)
por medio
de la fe (confianza en Dios) somos vencedores y no nos dejamos ser tambaleados
por medio
de la justicia vivimos vidas íntegras que honran a Dios
-Estas son cosas comunes y conocidas por nosotros, en ningún caso se
habla de reprender, tomar autoridad, averiguar el nombre del demonio, etc…
sencillamente tenemos que hacer las cosas antiguas que ya nos han enseñado
como:
vivir vidas de oración
predicar el evangelio como estilo de vida
conocer la Palabra de Dios y estar afirmados en
ella
confiar en Dios
vivir en justicia, honestidad y verdad
El ejemplo de Jesús Mc
5.8-12.
-Jesús echaba demonios, como manifestación de su divinidad, de ser
el Mesías y de la llegada de su Reino.
-Los creyentes, en virtud de nuestra identificación con Cristo, y de
haber sido bautizados en Su Cuerpo (es decir, formar parte del Cuerpo de
Cristo, 1 Co 12.13 y Ef 1.22-23) podemos echar fuera demonios.
-El problema es ¿tenemos el discernimiento necesario?, la
Biblia no habla de demonios de calvicie, caries, pobreza, y cosas por el
estilo, la mayoría de los problemas que muchos asocian con demonios pueden ser
o bien pecados, simples pruebas que el Señor envía para perfeccionar a los
creyentes. A esto algunos le han llamado “ver demonios debajo de cada piedra”.
Un creyente al que conozco reprendía a Satanás
cada vez que en la TV salía algo inmoral, con apagar la TV hubiera sido
suficiente.
Una chica a la que conozco, de noche tenía
bastante miedo, su madre le aconsejó que reprendiera a Satanás, creo que esto,
más que ayudarla, empeoró la cosa. Lo mejor hubiera sido que pensara en otra
cosa o que cantara alabanzas.
En una iglesia vi una especie de exorcismo, la
mujer dijo ser creyente, creo que en algunos casos ese tipo de manifestaciones
no son más que desórdenes nerviosos.
-A veces he hablado con hermanos que me han comentado que cuando
tienen depresión, dudas, o piensan mal de otro, reprenden a Satanás. Creo que
esto no es lo más sabio. Si tienes dudas, recuerda textos de la Palabra de
Dios, si tienes depresión, canta alabanzas al Señor (Stg 5.13), si piensas mal
de otro creyente ora por él.
-Una cosa importante, Jesús no entraba en conversaciones con
demonios como dice Lc 4.41, es
peligroso oír las mentiras de Satanás.
El asunto de reprender. A menudo oímos en medios de comunicación
cristianos a gente tratando con “demonios”, gritando, amenazando, o incluso,
insultando y haciendo bromas.
2 Pe 2.10-11 “Atrevidos y contumaces, no temen decir mal
de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son
mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas
delante del Señor.”.
Jud 8-9. “No obstante, de la misma manera también
estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las
potestades superiores. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con
el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir
juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.”.
-En los textos vemos que los falsos maestros “no temen decir mal de
la potestades superiores”, y esto lo vemos, ellos se burlan, ofenden, y hacen
bromas. Esto no debe hacerse.
-Tenemos el ejemplo del arcángel Miguel, que contendiendo con el
diablo por el cuerpo de Moisés, le dijo: “El Señor te reprenda” y “no se
atrevió a proferir juicio de maldición contra él”.
Cómo practicar la
liberación espiritual en los casos de posesión.
-Nos referimos a los casos reales e indudables en los que estamos
viendo una posesión (es posible que nunca te hayas encontrado situaciones
reales de posesión, en cualquier caso es necesario mucho discernimiento y
oración).
-La iglesia debe estar informada y es muy conveniente ayunar y orar
(Mt 17.21).
-Es importante evitar las luchas interminables de poder y entender
muy bien esto: EL EVANGELIO HACE LIBRES A LOS CAUTIVOS DEL DIABLO.
Jn 8.36 “si el Hijo os libertare, seréis
verdaderamente libres”.
Col 1.13 “el cual nos ha librado de la potestad de
las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.
2 Tm 2.24-26 “Porque el siervo del Señor no debe ser
contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con
mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se
arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo,
en que están cautivos a voluntad de él.”.
-El evangelio es poder de Dios para salvación (Rm 1.16), lo que hace libres a las personas
es la fe en Jesucristo a través de la predicación del evangelio. La persona
poseída debe entender que es pecador, Cristo ha muerto por sus pecados, y que
Él lo puede salvar y hacerlo libre.
-Nuestra batalla es espiritual, y nuestras armas son espirituales:
la oración, la Palabra de Dios, la fe, la predicación del evangelio.
Qué pretende el diablo.
-Olvidémonos de las película de Hollywood, y de los espectáculos que
algunos dan. La Biblia dice que Satanás es homicida (Jn 8.44), y padre de
mentira (Id.). Lo que el enemigo pretende va mucho más allá de que pases miedo
de noche, mover los cuadros de tu casa, hacer que la gente de gritos y se
revuelque por el suelo (o dejarte calvo, o producirte caries, como dicen
algunos telepredicadores), lo que pretende son cosas como:
-que las personas no crean en Jesucristo (2 Co
4.4 “el dios de este siglo
cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz
del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”; Ef 2.1-3).
-que los creyentes caigan en pecado.
-que los creyentes crean falsas doctrinas (1 Tm
4.3).
-que el evangelio sea difamado (2 Pe 2.2).
-que en las iglesias haya divisiones, contiendas,
malos entendidos, rivalidad, envidias (Stg 3.13 y ss).
-que el mundo venza al creyente, y le ganen los
afanes de esta vida, las riquezas, la vanagloria del mundo (lee con atención: Lc
8.14; 1 Jn 2.16).
-que no guardes la Palabra de Dios en tu corazón
(Mc 4.15).
-que estés obsesionado con él, o que le ignores
por completo (si estás obsesionado con los demonios, no le prestarás atención a
Cristo, si estás ajeno a las trampas del enemigo (2 Co 2.11) serás fácil presa.
-
Cómo hacer guerra
espiritual.
-Hemos visto que el diablo lo que quiere es la ruina espiritual y
moral del creyente, que niegue a Dios (como el caso de Job, es probado con la
intención de Satanás de que maldiga a Dios).
-El enemigo pretende que caigas en pecado, que tu ministerio quede
anulado y tu testimonio alejado de toda credibilidad, que los no creyentes
digan “mirad a estos creyentes, hablan mucho pero en el fondo son unos
malvados, hipócritas y santurrones”. Desea que las iglesias se dividan, que los
pastores caigan en pecados que sean notorios y de mal testimonio para ciudades
enteras o países.
-Y si no consiguen todo eso, desea que te conviertas en un cristiano
frío, que apareces por la iglesia de vez en cuando, que no crezcas, que no
tengas relación con el Señor, que no tomes responsabilidades en la iglesia, que
no ores ni leas la Biblia.
-¿Cuál es la mejor forma de hacer guerra espiritual?:
Stg 4.7 “Someteos, pues, a
Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
-Una vez oí a un pastor enseñándonos cómo resistir al diablo (esto
es algo, que se enseña, por el ejemplo y con las palabras), nos decía que al
diablo hay que hablarle con autoridad, porque él se deja impresionar por la
forma en la que le hablamos, decía que es como cuando les das órdenes a los
perros, tienes que hacerlo con voz alta y con mucha firmeza “¡quieto!”. Pero
esto es un error, no hay mayor poder que una vida consagrada a Dios,
cuanto más sometido estés a Dios menos podrá hacer el diablo en tu vida.
-¿Cómo resistir al diablo?, sometiéndote a Dios, porque lo que el
diablo quiere es que NO te sometas a Dios, que seas un cristiano desobediente,
sin fruto, y que no le causes problemas a Satanás.
-Someteos a Dios: esa es la clave. En la medida que te sometes a
Dios, la obra del diablo queda anulada en tu vida y el diablo huye de nosotros.
-Mirad, el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar
(1 Pe 5.8). Los leones no se caracterizan por su velocidad, atacan a los más
débiles o despistados de la manada. Lo que hace es acercarse poco a poco a la
manada, aparentando ser muy mansos, y de pronto ¡saltan sobre los que se han
separado más de la manada!. Así es la táctica del enemigo: ataca a los que
están más lejos de la comunión de la iglesia y de la comunión con el Señor.
¡Confiad, Jesús es el
VENCEDOR!.
-Hermanos, no andemos con temor al diablo, con temor a estar
continuamente acechados y maltratados por un mundo espiritual de maldad,
preocupémonos de una sola cosa ¡SOMETEOS, PUES A DIOS!.
-Leed estos textos:
Heb 2.14 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también
participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía
el imperio de la muerte, esto es, al diablo y librar a todos los que por
el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”
Col 2.15. “despojando a
los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando
sobre ellos en la cruz.”.
Col 1.13. “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado
al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su
sangre, el perdón de pecados”.
-Podemos repetir: el diablo está derrotado, Jesús me ha librado,
Cristo ha despojado al diablo, Cristo ha triunfado, he sido librado de la potestad
de las tinieblas, he sido trasladado al reino de Jesús, tengo redención por su
sangre, tengo el perdón de pecados. ¡Qué grande es nuestro Salvador, qué
hermoso, qué victorioso, que poderoso!, ¡demos gracias, honra y honor a Jesús!.
Julio Martínez Moreno-Dávila
Madrid, 1 de Agosto de 2.004.
Iglesia cristiana evangélica Alfa y Omega.