Cómo vivir como un hijo de Dios

Ef 5.15-21 nos enseña cómo podemos vivir como hijos de Dios en estos tiempos difíciles, ¿cuales son los 4 aspectos involucrados en reflejar la vida de Dios en nosotros?.

La salvación llegó

Hoy día 19 he tenido la responsabilidad y el privilegio de hablar en el culto de Navidad de la iglesia a la que pertenezco, mi querida iglesia evangélica en Suanzes. He subido a la plataforma con mucho temor, y con la certeza humillante de lo indigno que soy para hablar en nombre de Dios acerca del bendito Salvador. El tema de la reunión era “La salvación llegó”. Estas palabras me conmueven porque encierran una profundidad inconmensurable, ¡la salvación llegó!, ¡cuantos hombres y mujeres anhelaron saber qué persona y en qué tiempo sería el cumplimiento de la promesa y la salvación preparada y profetizada por Dios (1 Pe 1.10-12).

Hace poco escuché a un discípulo del rabino Shalom Arush hablar de que todo judío tiene la obligación de esperar cada día de su vida la venida del Mesías. Una de las cosas que los judíos esperan del Mesías es que les enseñará cómo hablar con Dios. No puedo menos que sorprenderme ¡eso es lo que nos enseñó el bendito Señor Jesucristo!. Él y sólo Él es la salvación que ha llegado. ¿Somos conscientes de la grandeza de los tiempos que nos ha tocado vivir?, la Biblia enseña que estos son los últimos tiempos, y el comienzo de los mismos lo marca la venida del Salvador.

El mensaje que dí en la reunión era de unos 15 minutos, no más de 20. Pero camino de casa pensaba en la cantidad de cosas que me hubiera gustado haber dicho. Mañana tengo que predicar en una iglesia muy querida, la de los hermanos de Alcorcón, donde tengo verdaderos amigos y hermanos. Tenía pensado predicar algo que ya había predicado, pero… creo que el Señor no me dejaba hacerlo. Porque el tema del mensaje de esta tarde no me dejaba en paz, así que, a pesar del cansancio y de estas avanzadas horas he ampliado las notas de mi mensaje y oro que sea de bendición para los hermanos allí.

Con todo, si quieres leer mis notas, las comparto contigo, puedes descargarlas en este enlace:

151219 La salvacion llego

Cristiano, ¿a quien vas a votar?



Una reflexión sobre la importancia del voto como creyentes, y algunos criterios a tener en cuenta.

Conocer los programas de los partidos, no basar nuestra decisión en un conocimiento superficial basado en impresiones personales ( “a mí fulano me da más confianza”).
Ampliar los intereses y criterios: además del aborto y la homosexualidad los creyentes deberíamos preocuparnos por asuntos como la sanidad, la justicia, la ecología, la fiscalidad, el poder del Estado….
Exigir un posicionamiento claro en aquellos temas que los candidatos prefieren eludir. Tengamos cuidado con los candidatos camaleones, con las propuestas que aunque atractivas no se sostienen, y con criterios cambiantes en función del auditorio.
Dando importancia al debate. ¿El candidato hace un uso veraz y responsable de los datos?, ¿es respetuoso, oportunista, sólo está atacando?.
¿Más poder para el Estado, o más libertad para el individuo?. El Estado existe para garantizar las libertades individuales y para la protección del individuo, no existe para reemplazar la conciencia y las decisiones del ciudadano. Huyamos de la tentación de cambiar libertades por seguridad.
Una sociedad plural, no uniforme. España es un país muy diferente de hace 40 años, la forman personas con cosmoviciones muy diferentes. Aunque deseamos una nación con valores cristianos, este cambio sólo puede venir por medio de la transformación espiritual de individuos, no por la imposición de ideas.
¿Voto útil o voto en conciencia?. Personalmente creo en el valor del voto en conciencia, y más en la situación en la que estamos con un voto muy fragmentado.
¿Es la abstención una buena opción?. No. Debemos ser sal y luz y aprovechar nuestros privilegios democráticos, influyendo en la marcha del país. Es una responsabilidad sagrada, que debe ser meditada, y tomada a la luz de la presencia de Dios.

Un futuro glorioso

«Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.»

‭‭Apocalipsis‬ ‭1:17-18‬ ‭RVR1960‬‬

http://bible.com/149/rev.1.17-18.rvr1960

 

El mundo lleva en guerra desde que Caín levantó su mano contra su hermano. No hay otra cosa en el corazón del hombre desde entonces. La guerra no es algo exclusivo de los últimos tiempos, las ha habido desde que como raza caímos.

Cuando miramos al futuro, ¿qué vemos, desesperanza y miedo?, Apocalipsis nos muestra esperanza y la victoria de Jesucristo, Aquel que tiene el control de todo, tomará el reino que le pertenece y gobernará por encima de todos los reinos humanos. La historia de la humanidad se encamina a ese futuro glorioso, y Dios invita a cada ser humano a que rinda su corazón a El en este tiempo de Gracia.

Rescatados para servir

Hemos recibido tanto de Dios que nuestra manera de vivir debe reflejar los dones que hemos recibido. ¿Entiendes qué es la Gracia de Dios en tu favor y cuanto ha hecho Dios por rescatarte?. Este mensaje es una pobre aproximación a las verdades de la caída y ruina del ser humano, el favor inmerecido de Dios, y la renovación del ser humano.

Enfrentar la tentación

Enfrentar la tentación, la verdadera tentación, esa que te puede llevar a la ruina absoluta, al daño permanente, es una lucha espiritual. Una guerra de fe. Y como todas las guerras, hay heridas, nadie vuelve entero de la batalla.
Si la tentación no fuera tentación no sería un aguijón tan poderoso. No seria tan letal y dañina.
Puedes salir victorioso, o puedes salir victorioso parcialmente, pero saldrás herido, confundido, azotado, conmocionado. Es el momento de volver al buen pastor, a Aquel que cura el alma y la apacienta.
Tú eres un Dios de Gracia, perdonador y restaurador. Me duele haber añadido sufrimientos a tu Cruz, y haber quebrantado tu justa alma en pago por mis pecados. Reconozco que estoy enfermo y que Tú eres Quien puede curarme. Sáname porque estoy podrido. Límpiame, porque estoy sucio. Perdóname, porque he pecado.
Y concédeme la determinación de romper con la engañosa tentación de manera completa y definitiva y volver a la fuente del gozo verdadero, que eres Tú, bendito Señor, mi Rey, mi Salvador.