Cuando la vida te cambia en cinco minutos

 

Hace tiempo en las conferencias TED un hombre llamado Rick habló de su experiencia en un avión que perdió dos motores en pleno vuelo. En esos pocos minutos preparándose para el impacto sacó varias conclusiones que me han llevado a reflexionar sobre el triste accidente aéreo que costó la vida a 150 personas camino de Alemania.

Tener la certeza de que vas a morir en unos pocos minutos es un baño de realidad que hace que se disipe todo lo que es superfluo.

La primera conclusión que sacaba este pasajero que finalmente sobrevivió al aterrizar la aeronave en el río Hudson es que la vida te puede cambiar en un instante. Esta es una verdad a la que vivimos ajenos. Esto hace que preocupaciones absurdas se muestren como son, como estupideces sin relevancia. Esto hace que la vanidad desaparezca, cosas por las que nos afanamos y por las que ponemos mucho empeño. También esto debe hacernos pensar en todas las cosas importantes que hemos dejado para mas tarde y que nunca hacemos, y me refiero a las personas, gente a la que amamos pero a la que no dedicamos tiempo, o no le hemos dicho cuanto las amamos.

Pero lo mas importante. Vivimos de espaldas a la muerte. Durante nuestra vida hemos desterrado de nuestra mente la palabra muerte. Nos creemos inmortales. Pero lo cierto, como me dijo mi hermano en la cama de un hospital, tras sufrir un accidente que podía haberle quitado la vida es que: ” somos más frágiles de lo que nos pensamos”.

Pensar a menudo en la muerte es un ejercicio saludable que nos va a llevar a hacernos las preguntas verdaderamente importantes. Cuestiones que han tenido en vilo a la humanidad pero que nuestra cultura de consumo ha alejado, quien es Dios, si estoy listo para enfrentar la vida futura, como puedo conocer a Dios y estar en buenos términos con El.

La noticia mas grande para aquellos que se hacen preguntas es que Dios mismo irrumpió en nuestra realidad para despertarnos del sueño en el que vivimos u ofrecernos un camino para encontrarnos con Dios, y ofrecernos una solución ante nuestro fracaso moral como seres humanos. Esa solución es una misión de salvamento, en la que Dios nos ha ofrecido toda la ayuda que necesitamos para no solo conocerle, sino estar en buenos términos con El.

La ayuda en el momento oportuno

Muchas veces clamamos al Señor como último recurso. Lo primero que intentamos hacer es solucionar el problema por nosotros mismos. Nos afanamos y perdemos tiempo y fuerzas en algo que finalmente resulta imposible para nosotros.

 La semana pasada, en el trabajo, me enfrenté a un problema para el que no fui capaz de encontrar solución. Pasé más de un hora intentando solucionarlo, infructuosamente. Finalmente, desesperado, clamé por ayuda al Señor, y justo en ese momento QUEDÓ SOLUCIONADO. ¿Qué pasó?. Agradecido, pensé: “Señor, no quiero pasar por alto esto, sin duda lo has hecho Tú”.

 Curiosamente hoy en la iglesia, uno de los pastores se levantó a compartir las dificultades que esta semana había tenido. Era tal la angustia en la que se encontraba que rogó al Señor que le diera una respuesta a un urgente problema, y que necesitaba esa respuesta antes de 40 minutos. ¿Un atrevimiento?. Creo que no. Dios honró ese clamor, y una llamada telefónica antes de esos 40 minutos solucionó el problema que tenía.

 No es la primera vez que me ocurre algo así. La moraleja de esta experiencia repetida una y otra vez es: encomienda al Señor todo lo que haces, lo primero que hagas en el día sea encomendarte al Señor y pedirle su favor. Pon en primer lugar al Señor en todo lo que hagas, apóyate en Dios siempre, y no dudes en acudir a Él en los momentos de necesidad. Pero sobre todo, tenlo a Él presente en cada cosa que hagas.

La fuente de la felicidad

“Tú eres mi Señor, No hay para mí bien fuera de ti”. Sal 16.2

¿En qué cosas se deleita alguien que ama a Dios?, ¿cuál es la fuente de su disfrute y alegría?. Sin duda, Dios en primer lugar y por encima de todo. Dios es el centro de su alegría, y una buena relación con El, es lo que determina si hay disfrute o no.

A veces los creyentes buscamos el disfrute en otros sitios, quizás legítimos, que no son Dios, y nuestra alma queda hambrienta e insatisfecha. Solo Dios nos llena, sólo Dios nos sacia. Es normal, hemos sido creados para Él, y no tenemos descanso hasta que nos encontramos con Él. Ya podemos subir montañas, alcanzar exitosas carreras, o formar magnificas familias, sólo Dios satisface.

La violencia de los impíos

Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. (‭Salmos‬ ‭11‬:‭5‬ RVR1960)

A veces decimos que Dios ama a todos, y si bien es cierto, hay matices que debemos notar aquí, porque según la Biblia, y según este texto y otros, Dios no ama al impío de la misma manera que ama al justo (usando esa expresión en el sentido de los Salmos).

El Salmo 7.11 dice que “Dios está airado con el impío todos los días”.

No debemos pasar por alto algunos textos dando énfasis a otros, porque Dios aborrece no solo la violencia, sino a los violentos, aborrece no solo la maledicencia, sino a los que maldicen. Aquel que vive en rebeldía y afrenta a Dios no debería estar tranquilo sino temer, porque su condición lo enfrenta con Dios mismo.

Y por ultimo una reflexión. Vivimos en una generación muy violenta, no solo disfruta de la violencia, sino que observa con total impasibilidad escenas de matanzas, torturas, gritos de personas sufriendo. Y a veces paga por ver esas escenas. El texto dice que el Señor aborrece al que ama la violencia. Tengámoslo presente, y recordemos que ciudades como Sodoma fueron destruidas por causa, entre otras cosas, de la violencia.

 

Andar en el Espíritu

Rm 8.5-6.

Los que viven conforme a la carne, piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al espíritu en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz.
Aquí se nos dan pautas sobre cómo nos conviene vivir a los hijos de Dios, cual debe ser la actividad de nuestra mente, cómo debemos ocuparla. Dios debe ser la principal actividad de nuestra mente, disfrutar de Él y tenerlo presente en todas las cosas de nuestra vida. Acudir de continuo a Él y meditar siempre en Él y Su Palabra. Debemos entrenar a nuestra mente para ello y acostumbrarla. 
Esto no es una tarea fácil, sino trabajo de una vida. Implica mucha atención a la Palabra, y un ferviente deseo que debe ser alimentado con la oración a Dios, pues si El no hace la obra, en vano nos afanamos. 
Implica un trabajo de santificación, apartarnos para Dios y apartar nuestros pensamientos para Dios, evitando distracciones del mundo y huyendo de pasiones y todo lo que nos aleja de Él. 
Renovar es volvernos una y otra vez hacia Dios, de la misma manera que nos lavamos las manos una y otra vez, o que bebemos un vaso de agua fría. Necesitamos renovarnos, no una sola vez, sino cada día. Si no buscas a Dios a diario, no puedes vivir como un sacerdocio santo. Ahora te pregunto, ¿cuál es tu deleite, cual es tu pasatiempo al que acudes cuando estas fatigado y cansado?. Dios es el mejor consoladora, delicias hay a su diestra para siempre, El da descanso al alma afligida, y cuando te acercas a El te das cuenta cuan cierto es que has sido creado y salvado para tener comunión con El, y hasta que no acudas de continuo a El no tendrás vida. Por más que busques la vida en otros juguetes. 

Los comienzos de una iglesia: mucho trabajo, enormes bendiciones

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Es realmente algo extraordinario lo que Dios está haciendo en medio de Su pueblo. Desde hace años, las congregaciones de “Resurrección y vida” y “Alfa y Omega”, comenzamos un camino de unión que implicó mucho trabajo, búsqueda de local, planificación, oración, reuniones, ilusión….
El sueño se ha hecho realidad, y llevamos varios meses teniendo reuniones juntos, y trabajando mucho juntos. Pienso que tanto trabajo es algo que Dios está usando para poder unirnos más y más, ¡pasar calamidades juntos es algo que une corazones!, ocurre con los soldados, pero también con los compañeros de pupitre.
Y la bendición se renueva cada fin de semana, que está completo de encuentros muy relevantes. Hace dos Domingos tuvimos la reunión de iglesia, con la renovación del consejo pastoral y con la incorporación de un nuevo pastor. Somos en total cinco pastores. Así como la propuesta de nuevos diáconos. Este fin de semana tuvimos lo que hemos venido a llamar “zafarrancho de limpieza”, una maratónica jornada que comenzó a las 9:30 am, pero que algunos valientes esforzados continuaron hasta las 23:20 con la decoración del local con motivo del mes misionero.El Domingo tuvimos una numerosa comida de iglesia, donde disfrutamos muchísimo. Y como colofón tuvimos a Paco y Anette quienes estuvieron tanto con los jóvenes el Sábado por la tarde, como el Domingo por la tarde con la iglesia en general, y han sido de muchísima bendición, y nos han dado visión misionera. La compasión, el amor y la sencillez de estos hermanos nos han cautivado desde el primer momento, ellos trabajan con niños en Costa de Marfil, curando heridas causadas por los traumas de la guerra, y ofreciéndoles un futuro en el sentido más amplio.
Una vez más llegamos a casa rendidos, pero con el corazón lleno de gozo. Ni siquiera fui capaz de echarme, tuve que tomar mi diario y poner por escrito todo lo que había ocurrido, así como mis impresiones y mi gratitud al Señor por todo ello.
Es ilusionante todo esto, pero la dirección del Señor nos mueve a mirar hacia afuera, se está bien en el monte de la transfiguración, disfrutando de una preciosa comunión, pero todavía nos queda mucho trabajo que hacer, y nuestro llamado es a salir de nuestra zona de comodidad.

Un plan de rescate

Nehemías, líder judio que encabezó las primeras llegadas a Israel tras la deportación representa el ejemplo casi perfecto de líder político, ejemplar, generoso, íntegro, bondadoso. Todo lo que hizo Nehemías lo hizo a la luz de la presencia de Dios. Asombra leer cómo Nehemías hizo todo lo que pudo por liberar a aquellos judíos pobres que, abrumados por las deudas, terminaban en la esclavitud.

Muchos años después vino Alguien cuyo ejemplo es aun más perfecto, y cuya misión implicaba rescatar de otro tipo de esclavitud, la esclavitud espiritual y moral, nosotros también somos llamados a ser rescatadores de otros, a indicarles cual es la solución a la tiranía de la dependencia del pecado.

Leonard Ravenhill y la presencia de Dios

Tras un buen tiempo de mucho disfrute en el Señor, oraba que mi ánimo y deseo de buscar a Dios no decayera en un largo periodo más o menos gris. Creo que como respuesta a mi oración recibí este vídeo de alguien por el cual mi admiración no deja de crecer: Leonard Ravenhill. Creo que he escuchado pocas predicaciones con lo que Whitefield llamaba “los truenos, los relámpagos y el arco iris”.

Y lo más importante, me ha ayudado a ponerme en sintonía con la única realidad posible, la espiritual. La vida espiritual es curiosa, es delicada y frágil, crece en lo secreto, en la oración y a la luz de la presencia de Dios, pero se marchita fácilmente si la descuidamos. Espero que el vídeo os haga tanto bien como a mí.

Réplica de Metanoia a la reflexión sobre “tecnología y presencia de Dios”

Mi querido hermano y amigo Jairo ha hecho una valiosa aportación al tema que me anticipé a debatir, y sobre el cual llevábamos tiempo hablando. Os recomiendo que lo escuchéis, él es una persona reflexiva que cuando habla es porque ha meditado a fondo el asunto.

Podéis escuchar su podcast desde su blog METANOIA (click en el enlace).

Creo que esta reflexión es necesaria: la tecnología avanza mucho más rápido que nuestra capacidad de asimilarla e incorporarla, con el consiguiente riesgo de hacer un mal uso de ella.  Y creo que las aportaciones que cada uno hagamos, no de una forma simplista, sino profunda, bíblica y desde la práctica nos ayudarán a todos.