El bautismo del Espíritu Santo

Reflexiones tras leer el libro “Ellos descubrieron el secreto” de V. Raymond Edman, ¿qué es el bautismo del Espíritu Santo y cual es la diferencia con la llenura del mismo?.

Pensamientos que esclavizan

 

¿Cómo poder recuperar el control de nuestros pensamientos?, ¿cual es el secreto de una mente renovada?.

Inmensidad, intensidad, eternidad

Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
1 Tesalonicenses 1:8‭-‬10 RVR1960
https://bible.com/bible/149/1th.1.8-10.RVR1960

Los tres elementos de la predicación: INMENSIDAD, INTENSIDAD Y ETERNIDAD (Leonard Ravenhill).

¿Hablamos suficiente de la Eternidad? vivimos en una cultura pragmática que busca soluciones a problemas concretos. Y estamos rodeados de problemas, matrimonios en crisis, jóvenes sin compromiso, cristianos sin compromiso.

La Eternidad afecta radicalmente mi manera de vivir, y de servir.
La Eternidad afecta mi esperanza y gozo, esperamos a Jesús, la esperanza de Gloria.
La Eternidad me mueve a la santidad. A amar a mi mujer, a servir a los hermanos, a sufrir los agravios, a perseverar.

Los tres elementos de la predicación: INMENSIDAD, INTENSIDAD Y ETERNIDAD (Leonard Ravenhill).

¿Hablamos suficiente de la Eternidad? vivimos en una cultura pragmática que busca soluciones a problemas concretos. Y estamos rodeados de problemas, matrimonios en crisis, jóvenes sin compromiso, cristianos sin compromiso.

La Eternidad afecta radicalmente mi manera de vivir, y de servir.
La Eternidad afecta mi esperanza y gozo, esperamos a Jesús, la esperanza de Gloria.
La Eternidad me mueve a la santidad. A amar a mi mujer, a servir a los hermanos, a sufrir los agravios, a perseverar.

No pensamos lo suficiente en la Eternidad, ni en la muerte, ni en lo corta que es la vida. Muchas veces sólo intentamos buscar soluciones a los problemas de ahora, problemas matrimoniales, problemas emocionales, pero ¿qué del problema eterno, del juicio de Dios?.

 

Una vida que vale la pena vivir

Muchos de nosotros hemos recibido continuos mensajes de Whatsapp con llamados a orar por la vida de Lluna Aragüás, quien sufrió un gravísimo accidente de coche.

Para muchos jóvenes que conocían y querían a Lluna ha sido un severo golpe. Tristeza, incomprensión y perplejidad por una vida tan jóven arrebatada de manera temprana. Pero, ¿es realmente esa la lectura que debemos hacer?. En este audio reflexiono sobre la vida que vale la pena vivir, y sobre el verdadero éxito y la felicidad.

El ministerio de escuchar

He estado ayudando a un hermano de la iglesia que está pasando por intensos problemas. El proceso es algo que se repite, le escucho, se desahoga, le aconsejo. Realmente le tengo afecto y deseo que tome sabias decisiones para que le vaya bien en la vida, pero sobre todo, para que se acerque más y más al Señor. Recuerdo a una de mis hermanas que me decía que no sabe cómo aguanto tener que escuchar los problemas de otros, que si ella hubiera sabido que eso de la psicología era así se lo hubiera pensado, ya que no aguanta. Y es cierto, que uno bastante tiene con sus problemas como para escuchar los de otros, pero decía Dietrich Bonhoeffer que el mayor bien que le podemos hacer a un ser humano es escucharlo. En el ministerio cristiano esa escucha es fundamental, hay muchas cosas en el corazón del ser humano, y necesita que esa enorme carga emocional sea liberada. No podemos llegar a su corazón sin antes haber despejado las nubes negras que lo cubren.

La cuestión es ¿cómo soportar la amargura y tristeza de otros sin que nuestro espíritu se vea arrastrado?. En mi escasísima experiencia puedo afirmar que la clave está en la comunión con Dios, el amor De Dios en nosotros y el conocimiento de Su Palabra para ministrarnos en primer lugar.

Hoy en día a la hora de aconsejar pensamos más en las “técnicas” de consejería, procedimientos, test, y cosas así, pero en una consejería espiritual, que no es ni más ni menos que un ministerio del Espíritu Santo a través de los dones del siervo, es más importante la persona del que ministra a otros. Así que comienza por tí mismo, ¿qué tal es tu relación con Dios?, ¿practicas el silencio, la oración, la meditación de la Palabra?, ¿practicas el arrepentimiento y luchas por la santidad personal?.

El Misterio de Dios

«Viniendo de la parte del norte la dorada claridad. En Dios hay una majestad terrible. Él es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder; Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá. Lo temerán por tanto los hombres; Él no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.»
‭‭Job‬ ‭37:22-24‬ ‭RVR1960‬‬

Dios es absoluto, o es obsoleto. El hombre y Dios no pueden compartir Su Trono. Y Dios es un misterio, es un océano del que apenas vemos los bordes. No somos más que hombres que viven en una frustrante limitación.
Si Dios no es un misterio, entonces sería comprensible y podemos dedicarnos a hablar de nosotros mismos, a ejercitar nuestro músculo especulativo y a intentar ser relevantes a otros hombres con nuestras geniales ideas.

¿Te impresiona Su Grandeza?
¿Te aterra su Majestad?
¿Te conmueve Su amor?

Si partimos de esa visión la comunión con Él será deseable, y el servicio, un honor.

En la Cruz podemos ver lo terribles que son los juicios De Dios, lo severa que es Su justicia, y lo inmenso que es Su amor. «La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.»
‭‭Salmos‬ ‭85:10‬ ‭

No tenemos otro mensaje. Que el Señor llene nuestros corazones de estas verdades y que cada Domingo sea una ventana al Calvario y a la tumba vacía.