El primer voluntario

A todos nos emocionan los relatos de los héroes modernos, bomberos, policías, soldados, personal médico, personas que arriesgan sus vidas para que otros puedan salvarlas. Hubo Alguien que fue el primero que dio un paso al frente para rescatar, no a una persona, sino a una multitud incontable, un acto que supera el heroísmo, y que lo sitúa en el centro de la historia. Esa persona es Jesús.

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Un bicho raro

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (‭Filipenses‬ ‭3‬:‭20-21‬ RVR1960)

¿Alguna vez has tenido la sensación de que no encajas en ningún sitio?. Cuando era niño cambiaba tanto de colegio que nunca me sentía cómodo allí donde iba, era un pez fuera del agua, un extraño en una fiesta ajena. En cierto sentido el hijo de Dios es así, alguien fuera de lugar, un extranjero en una Sodoma que pronto va a ser destruida. Tiene los ojos fijos en su meta, su esperanza está puesta en su Salvador, sabe que las promesas futuras son gloriosas, y anhela ese día.

Este texto me llena de esperanza, pero también me llena de compasión por los que no comparten mi glorioso futuro, ¿qué será de ellos?.

El primer voluntario

El 11 de Septiembre los policías y bomberos que acudieron a la zona gritaban a los ciudadanos que corrieran para salvar sus vidas, mientras que ellos, los hombres y mujeres de uniforme corrían HACIA el peligro. Su historia nos sigue conmoviendo hoy en día.

Hubo Alguien que fue directamente al peligro, enfrentó un destino horrible para que la humanidad pudiera ser libre de la condenación, esa persona fue Jesús.

Confianza sin reservas

Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado; He confiado asimismo en Jehová sin titubear. (‭Salmos‬ ‭26‬:‭1‬ RVR1960)

Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado; He confiado asimismo en Jehová sin titubear. (‭Salmos‬ ‭26‬:‭1‬ RVR1960)

El salmista le dice a Dios que confía en Él sin ningún tipo de duda. No es una confianza a medias, es una confianza total. ¿Cual es la base de su confianza?. Que Dios le ama, que Dios ama a los limpios de corazón, y que Dios es un Dios que nunca falla, que los que confían en El nunca serán avergonzados.

¿Vivimos nosotros ese tipo de confianza?.

Una comunión que transforma

La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. (‭Salmos‬ ‭25‬:‭14‬ RVR1960)

La intimidad con Dios nos adentra en la confianza de Dios. La cercanía de Dios nos lleva al conocimiento de Dios, y al igual que Jesus les hablo claramente a sus discípulos todas las cosas, así nosotros, si nos adentramos en la presencia de Dios para hacer de ella nuestra morada permanente, tendremos el conocimiento de El mismo.

No hay intimidad sin temor de Dios. La comunión con Dios nos transforma interiormente, haciendo que el pecado en nosotros nos repugne, y anhelemos adentrarnos mas en lo secreto del Santuario. Esta clase de intimidad nos coloca en los planes de Dios para nosotros y nos lleva a transitar por sus sendas, conduciéndonos a que seamos el tipo de persona que El desea que seamos.

Los intereses del Rey

Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. (‭Filipenses‬ ‭2‬:‭21‬ TLA)

En nuestros círculos cristianos vemos mucha auto promoción. Algunos procuran construir un reino cimentado en sus proyectos y en sus planes. Algunos se promocionan a si mismos, buscando un lugar visible de gloria y prominencia, donde ser reconocidos, vistos y admirados, robando así la Gloria que pertenece al único Dios.

Vemos muchos músicos “cristianos” alcanzando la gloria terrenal, y a muchos mas buscando lo mismo que estos nuevos ídolos, vemos muchos pastores construyendo ministerios demasiado personalistas. Para ello echan manos de modernas técnicas de marketing. A nivel local también vemos mucho de nuestra carne, y ninguno estamos libre del amor a nosotros mismos. Queremos liderar, ser reconocidos. En mi iglesia local hemos visto varios ejemplos de verdadero servicio y lealtad al Rey, hermanos que han servido de pastores, dar un paso atrás para que otros puedan liderar, mientras ellos siguen sirviendo, como hasta ahora, los intereses del Reino, sin importarles ocupar un lugar más discreto. Estos ejemplos me conmueven.

En medio de ese mar agitado de intereses egoístas, unos pocos, como Timoteo, buscan los genuinos intereses del Rey, no les importa sufrir perdida en sus intereses, con tal de que el Reino avance, y de que su Rey sea conocido y admirado. Ellos son siervos leales del Rey, y como tales, son bien conocidos en Palacio, su recompensa les espera, y el reconocimiento del Supremo Creador.

¿Estás trabajando para el Reino de Jesucristo o para tus propios intereses?. ¿Sufres cuando tu nombre es ignorado y tenido en nada?, ¿te alegras cuando Cristo es exaltado y las almas se rinden a El?.

Cuando la vida te cambia en cinco minutos

 

Hace tiempo en las conferencias TED un hombre llamado Rick habló de su experiencia en un avión que perdió dos motores en pleno vuelo. En esos pocos minutos preparándose para el impacto sacó varias conclusiones que me han llevado a reflexionar sobre el triste accidente aéreo que costó la vida a 150 personas camino de Alemania.

Tener la certeza de que vas a morir en unos pocos minutos es un baño de realidad que hace que se disipe todo lo que es superfluo.

La primera conclusión que sacaba este pasajero que finalmente sobrevivió al aterrizar la aeronave en el río Hudson es que la vida te puede cambiar en un instante. Esta es una verdad a la que vivimos ajenos. Esto hace que preocupaciones absurdas se muestren como son, como estupideces sin relevancia. Esto hace que la vanidad desaparezca, cosas por las que nos afanamos y por las que ponemos mucho empeño. También esto debe hacernos pensar en todas las cosas importantes que hemos dejado para mas tarde y que nunca hacemos, y me refiero a las personas, gente a la que amamos pero a la que no dedicamos tiempo, o no le hemos dicho cuanto las amamos.

Pero lo mas importante. Vivimos de espaldas a la muerte. Durante nuestra vida hemos desterrado de nuestra mente la palabra muerte. Nos creemos inmortales. Pero lo cierto, como me dijo mi hermano en la cama de un hospital, tras sufrir un accidente que podía haberle quitado la vida es que: ” somos más frágiles de lo que nos pensamos”.

Pensar a menudo en la muerte es un ejercicio saludable que nos va a llevar a hacernos las preguntas verdaderamente importantes. Cuestiones que han tenido en vilo a la humanidad pero que nuestra cultura de consumo ha alejado, quien es Dios, si estoy listo para enfrentar la vida futura, como puedo conocer a Dios y estar en buenos términos con El.

La noticia mas grande para aquellos que se hacen preguntas es que Dios mismo irrumpió en nuestra realidad para despertarnos del sueño en el que vivimos u ofrecernos un camino para encontrarnos con Dios, y ofrecernos una solución ante nuestro fracaso moral como seres humanos. Esa solución es una misión de salvamento, en la que Dios nos ha ofrecido toda la ayuda que necesitamos para no solo conocerle, sino estar en buenos términos con El.

La ayuda en el momento oportuno

Muchas veces clamamos al Señor como último recurso. Lo primero que intentamos hacer es solucionar el problema por nosotros mismos. Nos afanamos y perdemos tiempo y fuerzas en algo que finalmente resulta imposible para nosotros.

 La semana pasada, en el trabajo, me enfrenté a un problema para el que no fui capaz de encontrar solución. Pasé más de un hora intentando solucionarlo, infructuosamente. Finalmente, desesperado, clamé por ayuda al Señor, y justo en ese momento QUEDÓ SOLUCIONADO. ¿Qué pasó?. Agradecido, pensé: “Señor, no quiero pasar por alto esto, sin duda lo has hecho Tú”.

 Curiosamente hoy en la iglesia, uno de los pastores se levantó a compartir las dificultades que esta semana había tenido. Era tal la angustia en la que se encontraba que rogó al Señor que le diera una respuesta a un urgente problema, y que necesitaba esa respuesta antes de 40 minutos. ¿Un atrevimiento?. Creo que no. Dios honró ese clamor, y una llamada telefónica antes de esos 40 minutos solucionó el problema que tenía.

 No es la primera vez que me ocurre algo así. La moraleja de esta experiencia repetida una y otra vez es: encomienda al Señor todo lo que haces, lo primero que hagas en el día sea encomendarte al Señor y pedirle su favor. Pon en primer lugar al Señor en todo lo que hagas, apóyate en Dios siempre, y no dudes en acudir a Él en los momentos de necesidad. Pero sobre todo, tenlo a Él presente en cada cosa que hagas.

La fuente de la felicidad

“Tú eres mi Señor, No hay para mí bien fuera de ti”. Sal 16.2

¿En qué cosas se deleita alguien que ama a Dios?, ¿cuál es la fuente de su disfrute y alegría?. Sin duda, Dios en primer lugar y por encima de todo. Dios es el centro de su alegría, y una buena relación con El, es lo que determina si hay disfrute o no.

A veces los creyentes buscamos el disfrute en otros sitios, quizás legítimos, que no son Dios, y nuestra alma queda hambrienta e insatisfecha. Solo Dios nos llena, sólo Dios nos sacia. Es normal, hemos sido creados para Él, y no tenemos descanso hasta que nos encontramos con Él. Ya podemos subir montañas, alcanzar exitosas carreras, o formar magnificas familias, sólo Dios satisface.

La violencia de los impíos

Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. (‭Salmos‬ ‭11‬:‭5‬ RVR1960)

A veces decimos que Dios ama a todos, y si bien es cierto, hay matices que debemos notar aquí, porque según la Biblia, y según este texto y otros, Dios no ama al impío de la misma manera que ama al justo (usando esa expresión en el sentido de los Salmos).

El Salmo 7.11 dice que “Dios está airado con el impío todos los días”.

No debemos pasar por alto algunos textos dando énfasis a otros, porque Dios aborrece no solo la violencia, sino a los violentos, aborrece no solo la maledicencia, sino a los que maldicen. Aquel que vive en rebeldía y afrenta a Dios no debería estar tranquilo sino temer, porque su condición lo enfrenta con Dios mismo.

Y por ultimo una reflexión. Vivimos en una generación muy violenta, no solo disfruta de la violencia, sino que observa con total impasibilidad escenas de matanzas, torturas, gritos de personas sufriendo. Y a veces paga por ver esas escenas. El texto dice que el Señor aborrece al que ama la violencia. Tengámoslo presente, y recordemos que ciudades como Sodoma fueron destruidas por causa, entre otras cosas, de la violencia.

 

Una perspectiva cristiana de las cosas